Buenas medidas
El Gobierno no para de presentar medidas que a corto y a medio plazo van a empezar a dar la vuelta a la desastrosa situación económica y social que nos han dejado los socialistas. Con la ley de Estabilidad Presupuestaria, la reorganización del sector financiero y la reforma laboral se van dando pasos positivos para parar la recesión y comenzar a salir de este estancamiento.
Ahora, con la dación en pago del inmueble para cancelar la hipoteca y asi frenar la multitud de sentencias de ejecuciones hipotecarias, comprometiéndose el Gobierno a compensar las pérdidas de los bancos como gastos deducibles y también ayudar a los ayuntamientos para que paguen a sus proveedores, son medidas que aliviará a las familias y a las empresas que tendrán un alivio en su maltrecha economía.
No han pasado ni cien días desde que el Gobierno del PP tomará posesión y ya tenemos al Psoe manifestándose junto a los sumisos sindicatos, cuando el 83% de los parados dicen que no les han defendido. Ni siquiera han esperado los 100 de “cortesía” que tradicionalmente se les deja a un Gobierno para empezar a criticar, lo que se cree que no es de gusto de todos. También habría que ver si han hecho alguna encuesta preguntándole a los parados si les gusta o no estas medidas o si por el contrario los sindicatos están preocupados porque sufren una importante pérdida de poder y dinero con la reforma laboral y los socialistas, con la campaña electoral en Andalucía, se apuntan a un bombardeo.
Es muy bonito que CCOO y UGT pidan que el personal se echen a la calle contra las reformas, mientras que ellos no han renunciado a su parte de los 7.200 millones de euros en cursos de formación y habiéndose subido los sueldos un 7% en 2011.
Atrás ha quedado la “oposición útil” que Rubalcaba se comprometió con Rajoy, pero ya se sabe que “a río revuelto, ganancia de pescadores” y con unas elecciones en Andalucía a la vuelta de la esquina e incapaces de hacer la menor autocrítica, alientan la frustración personal, que siempre hay gente para todo.
