El Ayuntamiento insta al Gobierno a reubicar la Finca Experimental de Zonas Áridas (EZZA)
La moción, presentada por el Grupo Municipal Popular, entiende su traslado como una “oportunidad” para seguir impulsando el Casco Histórico y en beneficio del bienestar animal
El Pleno del Ayuntamiento de Almería ha aprobado la moción presentada por el Grupo Municipal Popular reclamando al Gobierno de España la reubicación de la Finca Experimental de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC), actualmente ubicada en La Hoya, en pleno casco urbano de la ciudad. Solo el Psoe ha votado en contra de esta propuesta.
La iniciativa, defendida por el concejal de Sostenibilidad Medioambiental y Energética, Antonio Urdiales, pone sobre la mesa una decisión estratégica para el futuro de Almería, al compatibilizar la mejora de las condiciones del programa científico con el impulso definitivo a la transformación del Casco Histórico.
Durante su intervención, Urdiales ha querido dejar claro que el planteamiento del Partido Popular con esta propuesta parte del “máximo respeto y reconocimiento” al trabajo desarrollado durante décadas por el CSIC y los equipos científicos de la EEZA, que han situado a Almería como referencia internacional en conservación de biodiversidad.
Una propuesta desde la responsabilidad
Urdiales ha defendido que la realidad actual obliga a tomar decisiones responsables. La finca, que en su origen se ubicaba en la periferia, se encuentra hoy plenamente integrada en un entorno urbano consolidado y en uno de los principales ejes patrimoniales, culturales y turísticos de la ciudad.
Mantener este tipo de instalaciones en el corazón del Casco Histórico “ya no resulta adecuado ni para el bienestar de los animales ni para el propio desarrollo del programa científico”, ha expuesto Urdiales, insistiendo en que los programas de conservación de ungulados requieren condiciones “de tranquilidad, espacio y aislamiento que difícilmente pueden garantizarse en un entorno urbano, sometido a una presión constante derivada de la actividad humana y el tránsito de visitantes”.
En su defensa de esta moción, Urdiales ha subrayado que la reubicación no solo responde a criterios científicos y de bienestar animal, sino que constituye una oportunidad clave para avanzar en el modelo de ciudad que se viene desarrollando en los últimos años.
Y es que, ha apuntado, la zona de La Hoya se ha convertido en un espacio estratégico en continuidad con las actuaciones de recuperación patrimonial y cultural impulsadas en el entorno de la Alcazaba, el Cerro de San Cristóbal y el Parque de La Hoya, proyectos que han transformado esta área en un “referente” para almerienses y visitantes.
En este contexto ha defendido que, liberar este espacio, permitirá culminar el proceso de puesta en valor del Casco Histórico, reforzando su proyección cultural y turística y generando nuevas oportunidades de desarrollo para la ciudad.
En apoyo a esta propuesta, Urdiales ha recordado incluso como una publicación institucional del propio CSIC titulada La Estación Experimental de Zonas Áridas, reconoce que “la Finca Experimental La Hoya (FEH), que alberga físicamente este proyecto, ha quedado obsoleta, por su limitado tamaño y localización, para seguir acogiendo el proyecto”, planteando la necesidad, a corto plazo, de que este proyecto “cuente con el apoyo y la financiación necesaria para hacer un traslado de sus infraestructuras y animales a un espacio mucho más grande donde se puedan hacer instalaciones más adecuadas para el mantenimiento de los animales”.
Alternativa viable sobre la mesa
Lejos de plantear un debate estéril, el Grupo Popular ha puesto sobre la mesa una solución concreta y viable, y que fue trasladada de forma oficial hace meses: la parcela municipal situada en el paraje “El Calcetín”, en Retamar, ofrecida al CSIC por el Ayuntamiento y que reúne condiciones significativamente más adecuadas para el desarrollo del programa.
Este nuevo emplazamiento permitiría triplicar la superficie disponible, mejorar las condiciones de bienestar animal y garantizar mayores posibilidades de desarrollo científico a largo plazo. “El traslado no cuestiona el proyecto, lo refuerza y garantiza su futuro”, ha defendido Urdiales.
El edil popular, para concluir, ha pedido al Gobierno de España, competente a través del CSIC, a actuar con responsabilidad e iniciar los procedimientos necesarios para la reubicación, valorando de forma prioritaria la alternativa ofrecida por el Ayuntamiento y estableciendo un calendario de trabajo que garantice la continuidad del programa.
“Esta es una iniciativa que responde al interés general de la ciudad”, ha insistido Urdiales, recalcando que “el futuro del Casco Histórico, el bienestar animal y el desarrollo científico están en juego. Lo que impulsamos es una propuesta sensata, necesaria y alineada con el modelo de ciudad que demandan los almerienses”.
