2-2: El Almería desaprovecha una renta de 2-0
Brillante primera parte de los rojiblancos, pero el Oviedo sorprende en la segunda. Rubi empieza con mal pie.
La UD Almería desaprovechó una brillante primera mitad, en la que llegaron a alcanzar una renta favorable de 2-0, y terminaron cediendo un punto en el estreno de Rubi como inquilino del banquillo del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Un doblete de Sadiq había puesto las cosas de cara a un conjunto rojiblanco, que había errado un penalti y disfrutado de numerosas llegadas. Ya en la segunda mitad, el Oviedo sorprendió, sacó frutos de dos errores locales y terminó elevando al marcador el 2-2 que sería definitivo.
Rubi decidió que su primer once como entrenador almeriense estuviera formado por Makaridze; Aitor Buñuel, Maras, Cuenca, Akieme, Petrovic, Morlanes, Carvalho, Corpas, Lazo y Sadiq Umar. Además, el dibujo variaba al establecerse en un 4-1-4-1.
Después de un arranque en el que el Oviedo tuvo presencia en el lado de campo defensivo del Almería, aunque sin generar acciones de peligro, los rojiblancos se convirtieron en dominadores absolutos de la primera mitad, pudiendo adelantarse en el minuto 14 a través de un penalti lanzado por Corpas. El tanto no llegó porque el portero realizó una gran parada.
No tardó demasiado en que la UD Almería tuviera una nueva oportunidad desde los once metros, ya que el VAR solicitó al árbitro principal que se acercara al monitor para revisar una jugada en la que Cuenca había recibido un impacto en el interior del área. El colegiado pitó la infracción y, en esta ocasión, Sadiq Umar golpeó y puso su nombre al 1-0.
Los locales estaban basando su juego en transiciones rápidas, mucho toque y una intención claramente ofensiva. En esas, tras varias llegadas, en el minuto 29, Sadiq hacía el segundo —que sería su gol número 18 en LaLiga SmartBank— finalizando una gran jugada del plantel dirigido por Rubi. El delantero nigeriano chutó raso y cruzado, imposible para Femenías.
A pesar del 2-0, el Almería quiso más, rozando la opción de un tercer tanto al borde del descanso. En ese momento, José Corpas hizo una buena internada por la banda derecha y le dejó el cuero en bandeja a Sadiq. Sin embargo, el remate se marchó desviado.
El Almería penalizó mucho un error propio poco tiempo después de la reanudación. En este sentido, los futbolistas indálicos gestionaron mal una salida desde atrás, provocando que Obeng convirtiera el 2-1. Al reducirse la ventaja, el míster dio entrada a Fran Villalba en detrimento de Lazo.
Por unos instantes parecía que esta modificación iba a devolver el peso del duelo a los almerienses, de hecho, entre los minutos 75 y 77 se vivieron dos oportunidades claras en las que Sadiq, primero, disparaba fuera desde la frontal, mientras que acto seguido el recién entrado Villalba obligaba a trabajar al portero asturiano.
Sin embargo, cuando la UD Almería crecía, llegó el mazazo del 2-2, obra de Grippo con una chilena en la ejecución de una falta lateral. En primera instancia, el asistente levantó la bandera por posible fuera de juego posicional, pero la posterior revisión del árbitro en el monitor del VAR le llevó a dar el gol como válido.
La jornada estaba vista para sentencia. En un intento de volver a situarse por delante en el electrónico durante la recta final, Rubi introdujo a Juan Villar, Brian Rodríguez y Largie Ramazani. El marcador no se movería, por lo que el nuevo entrenador no pudo estrenarse con un triunfo al desaprovechar el equipo rojiblanco la renta de dos goles que había logrado en el primer periodo.
Rubi reconoce que “es una pena que no le diéramos continuidad a la primera parte; no esperaba que al equipo le faltara tanto ‘punch’ en la segunda”.
Joan Francesc Ferrer Sicilia, ‘Rubi’, admitió que se iba con una sensación “mala” de su primer partido como entrenador de la UD Almería por el hecho de ponerse “2-0 ante un Oviedo que encaja poco y no saber aprovecharlo”. Así pues, añadía: “Por desgracia, hemos regalado dos puntos”.
El técnico de los almerienses compartió su impresión de que el equipo se complicó el triunfo por errores propios y esto le llevó a destacar: “Me quedan horas de trabajar con el equipo”. No en vano, a su juicio, “los goles vienen sin que te hagan mucha cosa”, un factor que le hacía estar preocupado por controlar “ese punto de madurez en algunas situaciones”.
Centrándose en el primer acto, Rubi señaló que se vio “muy buen fútbol por parte del Almería y se pudo disfrutar como aficionado”. En este sentido, apuntó: “La consigna era seguir igual, pero teníamos la sensación de que nos costaba mucho tener el balón. De ahí el cambio de Villalba”.
Por otro lado, del tiempo transcurrido tras la reanudación expuso: “No me esperaba que al equipo le faltara tanto ‘punch’ en la segunda parte. Si vas 2-0 es para intentar disfrutarlo y no para complicarte tú solo. Es una pena que no le diéramos continuidad a la primera parte en la segunda”.
El míster tiene por delante horas de entrenamiento junto a unos futbolistas que integran una “plantilla muy joven, que te da cosas muy buenas”, y encara la sesiones de trabajo con la idea de “corregir ciertos errores para que no se repitan”.
