200 años de la creación de la provincia y la Diputación de Almería
La constitución del territorio almeriense en 1822 durante el ‘Trienio Liberal’ ha dado lugar a organizar por la Corporación Provincial con gran sentido constitucional, el Ayuntamiento entre Ayuntamientos dentro del marco geográfico de la provincia de Almería, a dar a conocer a los ciudadanos, los principales hitos historiográficos en estos doscientos años de gobernanza provincial y gestión pública, permitiendo con esfuerzo institucional, que sus 103 municipios y 1 entidad local menor, al día de la fecha, puedan seguir estando presentes, en movimiento, como entes territoriales en los sentires más arraigados de sus vecinos, con especial referencia, a los que nos precedieron en la proyección y fomento de los mismos, seguramente, en etapas más convulsas y complejas a las actuales.
Es una gran oportunidad para los almerienses y quienes nos visiten, poder contemplar con gozo y gratitud en una visita al luminoso Patio de Luces del edificio decimonónico de la Diputación Provincial, las señas de identidad que han configurado todos los territorios que integran actualmente los limítrofes de la provincia, cuya labor loable y plausible de la Diputación Provincial han hecho posible que todos los ciudadanos de los núcleos de población se sientan vinculados a Almería, sientan este almeriensismo como un sentir en el respeto a esta centenaria Institución pública por haber cooperado y colaborado en el marco de sus competencias constitucionales y autonómicas en coadyuvar en todas aquellas cuestiones intermunicipales que han incidido en el patrimonio material e inmaterial, permitido la estabilidad y crecimiento de estos bellos rincones interiores y exteriores de la Costa de Almería.
Si doscientos años son importantes para una Corporación de Derecho Público territorial, el presente mirando hacia el futuro mediato, avanzado el siglo XXI, es aún más crucial e importante ante las elevadas tribulaciones geopolíticas actuales, que llegaron incluso a plantear con escaso sentido racional su desaparición, sabiendo que la Diputación, atendiendo a cada momento histórico, ha sido y será la fiel cumplidora con rectitud institucional del mandato constitucional y de lo recogido en las leyes municipales,
Estas normas legales y reglamentarias de obligado cumplimiento, en donde se recogen las competencias y atribuciones, han permitido y permitirán seguir ofertando con éxito político, al conjunto de los municipios y otras entidades locales, es decir, a todas las personas, ciudadanos y ciudadanas, vecinos y vecinas, los cuales con su prestancia y saber estar, dan plenitud de vida a los municipios, compatibilizándose con el respeto a las más señeras y vetustas tradiciones con las puestas en prácticas de los nuevos avances tecnológicos en la innovación e información, en ambos casos incidiendo en la empleabilidad y sobre todo, en la continuidad de estos espacios territoriales, en una actualización permanente por parte de los gestores y órganos administrativos organizacionales y funcionales en restaurar y perfeccionar los equipamientos e infraestructuras tan necesarias, tal y como, se está haciendo de forma excelente en estos globalizadores momentos, no carentes de tensión, con la siempre preocupación de la escasez de agua, fuente y manantial vida.
No cabe más que la felicitación pública al Presidente de la Diputación Provincial, Javier Aureliano García Molina y equipo de gobierno, y a toda la corporación provincial, que por conducto del Instituto de Estudios Almerienses, con los coordinadores historiadores Carlos Villoria y María Dolores Haro, han hecho posible en este emotivo 200 aniversario de tan ensalzable efeméride constitutiva, el implementar de forma estructural, una serie de actividades y actos, que convergerán en acciones públicas, para que nuestra provincia, Almería, en el sureste peninsular del mar mediterráneo, siga siendo, aun con creces, equipaje vital para el desarrollo económico-social de sus habitantes y vanguardia de interés para viajeros y turistas atraídos por su cultura milenaria y la última inversión en el Museo del Realismo Español Contemporáneo sito en el coqueto edificio más antiguo de la ciudad, en pleno casco histórico, el Real Hospital Provincial de Santa María Magdalena, una obra de restauración “cum laude” sobresaliente.
-Rafael Leopoldo Aguilera–
