8 de marzo, Día de la mujer
Las mujeres hemos sido y continuamos siendo impulsoras de grandes cambios. Habíamos conseguido importantes avances en sanidad, educación, igualdad y también a nivel laboral, con la conciencia de que aún nos quedaba un largo camino por recorrer para alcanzar la plena igualdad.
Estos avances, gracias al esfuerzo de muchas mujeres, han sido frenados en seco por la crisis económica, que nos está llevando a dar pasos atrás en temas imprescindibles, como la lucha contra la Violencia de Género (Cierre de casas de acogida para mujeres maltratadas, reducción en casi un 22% en los Presupuestos Generales del Estado en la partida dedicada a las mujeres víctimas de violencia, las campañas publicitarias contra la violencia disminuyen en un 70%, etc.).
Y nos imponen una Ley del Aborto donde nos niegan algo tan fundamental como el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo y nuestra propia vida.
En un corto tiempo estamos asistiendo a un importante retroceso, en sanidad, educación, empleo y derechos. Algo que parecía imposible de romper, se ha roto. La nueva Reforma Laboral ahonda aún más en las desigualdades: ya no es obligatorio cumplir la Ley de Igualdad. Las mujeres estamos viendo mermados nuestros derechos laborales. No conseguimos la igualdad salarial, lo que repercutirá en nuestras jubilaciones, que continuarán siendo inferiores a la de los hombres, cayendo en situaciones de pobreza extrema. Salarios cada vez más bajos, despidos injustificados y contratos basura.
La violencia estructural, unida a los recortes, nos conduce de nuevo al rol de cuidadoras de hijos e hijas, de padres y madres y volver al trabajo en el hogar.
Las mujeres nos planteamos, en esta vuelta atrás de la igualdad, si cuando la crisis toque a su fin volveremos a conquistar todos los derechos que hemos perdido, ¿conquistaremos entonces la plena igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres?
-Paqui Rueda-
