A cada uno, lo suyo.
No salgo de mi asombro ante la campaña descaradamente electoralista que el alcalde de la ciudad ha emprendido a propósito de una rebaja del Impuesto sobre Bienes Inmuebles(IBI) para el ejercicio actual. Y digo que asisto perplejo ante inusitada acción política porque si hay un ayuntamiento que debiera ser más diligente con las cosas que hace y dice en relación con la presión fiscal que supone este hecho impositivo es precisamente el de Almería capital.
De todos es sabido que hablar de IBI en la ciudad es hablar del “catastrazo”. Es ese cobro excesivo en el recibo anual que ha supuesto, durante los últimos seis años, alrededor de seis millones de euros de cobros indebidos por errores en un determinado coeficiente a aplicar en los valores catastrales de miles de inmuebles del término municipal. Y lo que pudo haberse quedado como un error de la Administración central ha sido un escándalo interminable provocado por el propio alcalde y su equipo de gobierno municipal.
Tal afirmación trae causa de la denuncia pública en la que nuestro grupo de concejales demostró, con cientos de devoluciones por errores catastrales, que el Ayuntamiento de Almería había estado devolviendo ese sobrecobro desde el año 2008 a destacadas sociedades mercantiles y a avezados ciudadanos que advirtieron, en su momento, que se les había cobrado indebidamente. Al común de los mortales ya les compensarán este año pero solo desde 2010.
Es una injusta y lamentable decisión del alcalde Luis Rogelio Rodríguez que le permitirá ampararse en la supuesta prescripción de los años ocho y nueve para la mayoría de los ciudadanos menos para quienes sí reclamaron y se les ha devuelto más de un millón de euros desde entonces.<p> </p>Eso es tan injusto como que ahora venda el alcalde la “buena nueva” de la rebaja fiscal un año antes de que se presente a la reelección y después de haber votado en contra de sendas iniciativas del PSOE sobre la revisión catastral y el coeficiente del IBI que deciden los munícipes.<p> </p>El alcalde presume de que los bolsillos de los almerienses se llenarán este año de casi diez millones de euros. A saber: 4,8 de rebaja del IBI y 5 de devolución del exceso cobrado. En el primer caso, ya estaba tardando en bajar el IBI porque nuestra ciudad era de las más caras de España. Y en cuanto a esos cinco millones, por favor, sepan ustedes que nunca debieron haber salido de nuestros bolsillos. Era y es nuestro dinero y parece que el alcalde nos hace un favor devolviéndolo. Ya está bien.
