ABC.- La Junta se desmarca ahora de las irregularidades en Invercaria
Giro de 180 grados del Gobierno andaluz en el caso Invercaria a raíz de las dos investigaciones (penal y contable) en marcha. El consejero de Economía, Innovación y Empleo de la Junta, Antonio Ávila, se desmarcó ayer de la gestión de Invercaria, puesta en solfa por una reveladora auditoría de la Cámara de Cuentas de Andalucía que salió a la luz en febrero. El citado informe, tras examinar los gastos de la empresa de capital riesgo autonómica de 2009, detectó deficiencias en la contratación del personal, la concesión de préstamos millonarios a empresas y gastos sin justificar cargados a la tarjeta Visa por parte del anterior presidente de la sociedad, Tomás Pérez-Sauquillo.
Ayer, al ser preguntado por este periódico si sigue defendiendo que no hubo anomalías en la gestión de la firma tras el proceso de diligencias previas abierto por el Tribunal de Cuentas, el titular de esta cartera manifestó que con anterioridad no ha hecho tal cosa, por lo que nunca ha negado que existieran irregularidades. Acerca de la investigación abierta por el órgano estatal de fiscalización, Ávila ofreció su «máxima colaboración». En paralelo, a instancias del fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, el juzgado de instrucción número 16 de Sevilla escudriña los gastos al objeto de determinar posibles delitos.
Las declaraciones de Ávila significan un vuelco de las tesis del Ejecutivo, que hasta ahora ha hecho una defensa numantina del funcionamiento de Invercaria. La entonces consejera de Presidencia, Mar Moreno, llegó por decir en su día que la gestión de la empresa dependiente de la Consejería de Economía era «ejemplar», tras hacerse pública una comprometedora conversación grabada por un exdirectivo a la expresidenta de esta entidad, Laura Gómiz, en la que supuestamente presionó a éste para fabricar expedientes falsos sobre proyectos de inversión y créditos en empresas.
El 10 de febrero el propio Ávila destacó que Invercaria está trabajando «con total transparencia en los procedimientos y está teniendo resultados, es útil y, además, con eficacia». El 8 de marzo, achacó el escándalo a un «montaje bien montado» por el PP.
