Abortos clandestinos
El Partido Popular ha presentado una reforma de la ley del aborto peligrosa, retrógrada y machista con la que intenta hacernos creer que reducirá el número de abortos. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Si llega a aprobarse en los términos en los que está redactada –y esperemos que eso no ocurra– la reforma del ministro Gallardón no conseguirá que disminuya el número de abortos, sino el número de abortos seguros. Las mujeres que decidan abortar seguirán adelante con su decisión, como siempre ha sucedido, con la única diferencia de que tendrán que hacerlo en el extranjero o en la clandestinidad. Las que lo resuelvan en ‘un fin de semana de turismo’ serán las mismas que ya lo hacían en la España de hace treinta años: las que tengan dinero. Las que no lo tengan, desafortunadamente tendrán que arriesgarse a perder la vida en el intento.
Cada año mueren en el mundo 47.000 mujeres por complicaciones derivadas de un aborto inseguro. La cifra la ha dado la propia ONU en su “Guía para un aborto sin riesgos”, que el ministro Gallardón parece no haberse leído.
La contrarreforma de la ley del aborto impulsada por el Gobierno de Rajoy ha encontrado un fuerte rechazo, incluso entre las propias filas del PP. Para empezar, habría que cuestionarse por qué va a ser el Ministerio de Justicia el que regule este asunto. La ley que aprobó el PSOE y que, de momento, sigue vigente se llama ‘Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo’ y fue redactada por el Ministerio de Igualdad. Nótese el cambio: de una cuestión de salud e igualdad, el aborto pasa a ser un delito.
Digámoslo claro. La reforma de Gallardón no protege la vida, va contra la vida misma en la medida en que obliga a las mujeres a poner su vida en riesgo. Si de verdad pretende reducir el número de abortos, el ministro Gallardón debería respetar la ley actual, que también pretendía reducir el número de abortos y que, de hecho, lo ha conseguido. Las últimas cifras disponibles son de 2012 y reflejan una reducción del número de abortos de un 5% sobre el año anterior.
Prohibir la interrupción del embarazo no es la vía para reducir el número de abortos. La única vía válida es avanzar en la educación sexual y facilitar el acceso a los métodos anticonceptivos.
-Juan Carlos Pérez navas-
Senador PSOE Almería
