Adelante Andalucía traslada su apoyo a la asociación de envasadoras “Guantes de colores”
El parlamentario Diego Crespo ha mantenido una reunión con la asociación que defiende los derechos laborales de las mujeres envasadoras de la provincia de Almería.
A la reunión, a la que asistieron tres representantes de la asociación que trasladaron al parlamentario las diversas problemáticas del sector, y más ahora, en este momento en el que se está negociando el convenio para el manipulado, cuya fecha de vigencia se cumplía el pasado 1 de enero y que mantiene en vilo a miles de trabajadoras de la provincia.
Diego Crespo trasladó a las trabajadoras su postura en relación a la situación actual del convenio del manipulado: “es intolerable que en una provincia como Almería el convenio del manipulado este caducado desde el 2018 y que todavía no haya un convenio nuevo.” Así mismo Crespo mostró su preocupación ante la falta de inspectores de trabajo “la falta de inspectores de trabajo en nuestra provincia lo que da lugar a que no se puedan controlar los incumplimientos de los convenios”.
Según trasladaron las representantes informaron a Crespo que, según sus cálculos, en el sector del manipulado existen unas 30.000 trabajadoras aproximadamente (mayoritariamente mujeres) que son las responsables del paso de los productos del campo a la cesta de la compra, adecuando la calidad del producto y del envasado a las exigencias del mercado nacional y europeo. Por sus manos pasa toda la huerta de Europa, y, sin embargo explicó una de las trabajadoras, “desde la asociación no sentimos reconocido el trabajo de la envasadora, queremos que se valore nuestra labor y se dignifique nuestro trabajo”.
El objetivo de la asociación Guantes de Colores para los próximos meses es que se visualicen los principales problemas que se encuentran las trabajadoras del manipulado en el día a día, como el cumplimiento de los derechos laborales, con mejoras en el convenio, así como el cumplimiento del mismo. También trasladaron la necesidad de equiparar las condiciones que ya se tienen en otros sectores, la eliminación de turnos de trabajo maratonianos con imposibilidad de conciliar, las enfermedades posturales por la dureza de sus puestos de trabajo, la alta temporalidad por los altibajos de las campañas y muy poca tasa de contratos fijos. “En el sector del manipulado más del 50% de las trabajadoras rotan de empresa cada 2 años o incluso menos, y luchar contra la temporalidad sería un primer paso para que las envasadoras de Almería dejen de ser consideradas un trabajo de segunda categoría” explicaron las representantes de la asociación.
Crespo puso en valor el trabajo que están realizando en la asociación visibilizando la problemática que hay en el envasado en la provincia de Almería y las animó a que se sindiquen y defiendan sus derechos. Cuanto mayor sea el número de envasadoras sindicadas en la provincia más fuerza podrán hacer para defender sus derechos y mejorar sus condiciones de trabajo, afirmó el diputado andaluz”
