Almería perderá 3.600 puestos de trabajo con la Reforma de la Administración Local, según CSIF
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Almería, ha llevado a cabo un estudio que apunta que, de llevarse a cabo la Reforma de la Administración Local en los términos que se conocen, la provincia perdería un total de 3.600 puestos de trabajo. Para el sindicato, esta medida propuesta unida a las circunstancias de últimos cuatro años, supone una pérdida de 2.600 empleados públicos y un millar más que correspondería a puestos indirectos de las empresas concesionarias municipales.
En total, según datos de enero de 2012 del Registro Central de Personal en la provincia de Almería, hay una suma global de 8.250 empleados públicos en la Administración Local y 4.000 trabajadores de empresas concesionarias. A juicio del sindicato, la pérdida de puestos de trabajo municipales estaría en torno al 30 por ciento. Este ha sido uno de los hilos conductores del Consejo Sindical celebrado en Almería al que ha asistido el presidente autonómico de CSIF, José Luis Heredia, quien ha analizado junto a la unión provincial el impacto de la Reforma Local.
Ante esta previsión de recortes, CSIF se muestra total y rotundamente en contra y ya adelanta que hará todo lo posible y por todas las vías necesarias para que la reforma no salga adelante y menos sin la pertinente negociación con sindicatos y trabajadores. “No estamos dispuestos a seguir pagando los platos rotos de una fiesta a la que no hemos sido invitados”, matiza Juan Fernández Cabezas, vicepresidente de CSIF Almería.
De hecho, y tal y como señala Fernández Cabezas, con los recortes llevados a cabo hasta la fecha la provincia de Almería ya ha perdido más de un millar de puestos de trabajo. El vicepresidente añade que sólo en la capital, la aplicación de la Reforma podría afectar en 400 puestos de trabajo entre pérdidas directas y puestos suprimidos.
Otro de los aspectos negativos de la Reforma de la Administración Local objeto de debate, han sido los criterios de estandarización en los presupuestos para prestar determinados servicios públicos como recogida de basura, jardines o limpieza, entre otros. En algunos municipios, esta medida podría tener consecuencias positivas, sin embargo en la gran mayoría tendría una repercusión deficiente, incidiendo directamente en los servicios que se prestan y en la imagen como sería el caso de Almería y de otras provincias donde el sector turístico es una de los principales motores económicos. Por eso, la reforma de la Administración Local no sólo afecta a los empleados municipales sino que tendrá serias consecuencias en la calidad de los servicios que se les prestan a los ciudadanos.
En este sentido y para CSIF, se pone en riesgo los servicios a los municipios pequeños, aunque primeramente comenzará a afectar a los de menos de 20 mil habitantes. “Otra posible consecuencia sería la despoblación de unos y concentración poblacional en otros, donde posiblemente no estén preparados para dar los servicios que el incremento de población puede exigir”. Esta reforma local, al menos lo que se conoce de ella, tiene unos tintes excesivamente economicistas, dejando el servicio público en un segundo plano”, puntualiza el vicepresidente.
Con todo, el sindicato considera necesario la reorganización de la Administración Local, pero sin que esto suponga pérdida generalizada de derechos, de empleos y de servicios.
A este respecto, Heredia ha manifestado su preocupación por dicha reforma y ha insistido en que el sindicato trabajará duramente para impedir una nueva injusticia laboral a los empleados públicos. Además, el presidente autonómico ha recordado que, particularmente, este colectivo “está formado por cientos de personas al servicio de las distintas administraciones, donde predominan las categorías a las que corresponden sueldos que raramente sobrepasan los 1.100 euros mensuales”.
