Almería se echa de nuevo a la calle para celebrar el Día Europeo de la Música
Tras escasas semanas de la exitosa Noche en Blanco, los almerienses volvieron a vivir en la tarde noche de ayer una jornada de intensa actividad en la calle. El Día Europeo de la Música fue el motivo para que las calles se llenasen de vida y cultura con los seis conciertos que tuvieron lugar en diferentes puntos del centro de la ciudad. La Banda Municipal, el Grupo Municipal de Folclore, el grupo de viento de la Orquesta Joven de Almería, Sensi Falán, Diego Cruz Quartet y María La Rabota fueron los protagonistas de estos conciertos.
A las 20.30 horas arrancaba la tarde con el concierto de la Banda Municipal, el tercero del Ciclo ‘Música en la Rambla’, englobado en esta ocasión dentro de la programación del Día de la Música. El Anfiteatro de la Rambla se volvía a llenar de asistentes un jueves más para disfrutar de una nueva sesión del mejor repertorio seleccionado por Juan José Navarro, director de la formación. Un repertorio compuesto por obras de todo el mundo para honrar a esta madre de las artes. Obras como ‘Sinfonía Africana’, ‘Homenaje a México’ o ‘Rapsodia Japonesa’.
El resto de espectáculos tuvieron lugar en el Casco Histórico. Almería Urban, la Empresa Municipal cofinanciada en un 70% por fondos FEDER de la Unión Europea y en un 30% por el Ayuntamiento de Almería que se encarga de la remodelación y revitalización del Casco Histórico, colaboró en la iniciativa con la financiación de estos 5 conciertos.
A la misma hora de la Banda Municipal, el Grupo Municipal de Folclore se ubicaba en la Plaza de San Pedro, también ante un gran número de personas, para interpretar temas clásicos del folclore almeriense con música y bailes típicos. Hay que destacar la juventud de todos sus integrantes, que son los encargados de preservar la música y la tradición de Almería.
Media hora después, a las 21.00 horas, comenzaban otros dos conciertos, los de Sensi Falán y el grupo de viento de la Orquesta Joven de Almería, OJAL. En la Plaza Pablo Cazard, frente a la Escuela de Artes, la chanquera más conocida ofrecía un repertorio de sus mejores temas y otros dedicados a los grandes poetas de la historia. Como siempre, Falán congregó a cientos de almerienses, demostrando que en cada uno de sus recitales, la cantante gana más y más adeptos. Y no es para menos. Un estilo inconfundible, elegante, mezclado entre músicas e instrumentos mediterráneos y su dulcísima voz, son suficientes atractivos para convertir cualquiera de sus conciertos en una cita de lo más especial.
Al igual que ocurre con los jóvenes músicos de la OJAL, quienes se ubicaron en uno de los lugares más bellos del Casco Histórico, la Plaza Jesús Cautivo de Medinaceli, con la Catedral por testigo, para disfrutar de un repertorio clásico de los más grandes compositores. De nuevo la OJAL brilló y demostró que tiene entre sus filas a los mejores aprendices de músicos.
Y, por último, a las 21.30 horas, dos temáticas muy arraigadas en Almería fueron las encargadas de cerrar la velada, el jazz y el flamenco. La Plaza Virgen del Mar se iba llenando de más y más gente al oír una de las voces más deslumbrantes que posee la cartera artística de Almería, la de Diego Cruz. Él y su cuarteto de jazz ofrecieron un recital de canciones y versiones de grandes éxitos de todos los estilos pasados con sumo gusto por el tamiz ‘jazzero’.
Y, finalmente, la Plaza Vieja volvió años atrás para recuperar un estilo de espectáculo de los que siempre han sabido cautivar al público almeriense. Una bailaora de lujo, María La Rabota, y su grupo, encabezado por el cantaor Edu García, se subían a las tablas entre la atenta mirada del reloj de la Plaza y el Monumento a los Coloraos para embelesar al público con un recital de cante y baile del flamenco más puro y más almeriense. Dos guitarras, un cello, un cajón y la exquisita voz del joven cantaor acompasaban el taconeo de una artista de raza como es La Rabota.
En conclusión, el verano no ha podido comenzar de mejor manera. La programación de ocio y cultura de verano, que el Ayuntamiento ha querido llamar ‘Almería Summer Festival’, promete y mucho. Para empezar, la inauguración ya se ha metido en el bolsillo al público almeriense. Pero es solo el principio. Por delante quedan algo más de dos meses cargados de actividades e iniciativas con el mejor nivel artístico y los más bellos rincones del Casco Histórico como seña de identidad. Dos elementos muy acertados para hacer que Almería capital sea este verano un destino preferido por sus vecinos y visitantes.
