Andalucía rechaza el sectarismo institucional
En el Partido Popular pensamos que la lucha contra el desempleo, la ayuda a los sectores más desfavorecidos, el impulso de la actividad empresarial que permita crear empleo y poner en mar cha reformas que nos fortalezcan para salir cuanto antes de esta crisis deben ser el objetivo de la acción política de todos los poderes públicos. Pero para que este objetivo sea una realidad hace falta un compromiso y una lealtad institucional que tanto PSOE como IU, partidos de gobierno en la Junta de Andalucía, han vuelto a demostrar que son incapaces de ofrecer al conjunto de la sociedad andaluza. Lo digo tras la innecesaria deriva partidista con la que la Junta de Andalucía ha querido revestir los actos del 28-F, ante la cual es oportuno recordar que nuestra Comunidad está muy por encima de los intereses sectarios de grupos políticos o sindicatos que han hurtado al conjunto de los andaluces el sentido de una conmemoración histórica y la han convertido en una algarada callejera. Pero lo cierto es que mientras se exhiben las pancartas y se corean las consignas, la crisis económica sigue golpeando con crudeza a la sociedad andaluza. Su magnitud alcanza su mayor exponente el medio millón de familias andaluzas sin ingresos a las que de nada sirve todo este griterío y demagogia. Por el contrario, desde el PP pensamos que La Andalucía que desprecia el gobierno bipartito de la Junta con su sectarismo se enfrenta a grandes desafíos como son, la generación de empleo; la regeneración democrática; la mejora de la administración pública; el control de los abusos y corruptelas con los fondos públicos y la lucha contra la exclusión social. Y en ese escenario no podemos olvidar, como pretenden PSOE e IU, que los andaluces han depositado mayoritariamente su confianza en el Partido Popular en las tres últimas elecciones celebradas en Andalucía y que es responsable de gobiernos locales que representan a más de un 65% de andaluces. Es decir, que somos importantes. Que contamos y que somos necesarios. Por eso rechazamos el pretendido cordón excluyente y sanitario que la Junta de Andalucía ha querido tender, de modo institucional, sobre el Partido Popular. Se trata de un comportamiento intolerable desde el punto de vista democrático que, además, no presagia nada bueno y positivo para el futuro de millones de andaluces. En la situación actual la Junta de Andalucía no puede permitirse lujos asamblearios o convocatorias exaltadas: debe trabajar por el bien de todos los andaluces sin exclusiones ni matices. Andalucía necesita más trabajo y menos sectarismo.
Luis Rogelio Rodríguez Comendador
Alcalde de Almería
