CANJÁYAR.- El escritor Miguel Iborra Viciana, será el pregonero de la Navidad 2014
Miguel Iborra Viciana nació en Rágol (Almería) el 10 de noviembre de 1947. En Granada, se licenció en Estudios Mercantiles. Hasta su jubilación, ha sido directivo de banca en Madrid, pero siempre ha mostrado afición por la literatura.
Miguel Iborra:
Por mi condición ragoleña el pueblo de Canjáyar me es muy cercano geográfica, emocionalmente y desde hace muchos años, además, es un espacio de encuentro con amigos canjilones (utilizo el gentilicio para dar cabida a damas y caballeros), unos residentes en Canjáyar, otros en Almería, en Madrid y Tarrasa.
Con el pueblo y sus gentes me he encontrado en varias crónicas periodísticas, festividades, reuniones de amigos y celebraciones litúrgicas, estas últimas han hecho morada interior en mi persona para buscar, escuchar, compartir y acompañar a mis hermanos a través de la Santa Cruz del Voto, una herencia que hace quince años me unió como un hermano fundador de la Asociación de Amigos Devotos de la Santa Cruz del Voto de Canjáyar en Madrid. Aunque no se trata de una cuestión cronológica, sí de pertenecer a la forja del Espíritu que me acerca a la Santa Cruz del Voto.
A su Iglesia Parroquial en Canjáyar he acudido siempre que regreso de Madrid, pero especialmente lo hice, en numerosas ocasiones, durante la celebración del Año Jubilar, participando en todas sus más destacadas celebraciones litúrgicas y fui invitado para esta efeméride a pronunciar una conferencia.
Desde el año 1958 mi cimentada amistad personal, convertida en familiar, con mi amigo, compañero de estudios y muy querido hermano don Miguel Hernández Romero, han sido casa de acogida y un regalo para sentirme querido por los canjilones.
No es casualidad que, una vez más, la Santa Cruz del Voto me llama, por medio de don Francisco Alonso Martínez, Alcalde de Canjáyar, para que de nuevo de dirija a mis amigos y anunciarles, en esta ocasión, la Buena Nueva del nacimiento de Jesús y todo lo que subyace en los tiempos actuales.
Me siento muy querido por los canjilones y honrado por sus atenciones, humildemente es mi deseo corresponderles con lo que Dios me ha otorgado mi afecto, cariño y el mensaje evangélico. Dios es nuestra esperanza y su Palabra la salvación. ¿No te lo dice el corazón?
