CAPITAL.- El musical ‘Frankenstein’ conquista el Auditorio Maestro Padilla con su mundo trágico y la reflexión filosófica sobre la vida y la muerte
El Auditorio Maestro Padilla de Almería se llenó este viernes noche de arte, música, tragedia y un ambiente tétrico y monstruoso, a la par que filosófico, con la representación de uno de los platos fuertes de la programación de ‘Otoño Cultural’ del Ayuntamiento de Almería, el musical ‘Frankenstein’, una producción inspirada en la novela de Mary Shelley y puesta en escena por la compañía ‘La Butaca Vacía’.
Las tablas del Maestro Padilla se embadurnaron con la tragedia gótica de Víctor Frankenstein, un joven al que el fallecimiento de su madre cambia radicalmente la vida, imbuyéndolo de una obsesión por descubrir el origen de la vida y la muerte y ser capaz de vencer al sino del ser humano y a la propia muerte en sí.
Enamorado desde niño de su hermanastra Elisabeth, Víctor marcha a la universidad tras la pérdida de su madre y ello le lleva, al mismo tiempo, a alejarse de ella y a profundizar al máximo en el mundo de la investigación, al tiempo que remarca su obsesión por vencer a la muerte y prolongar la vida del ser humano.
El musical gótico-trágico que pone en escena ‘La Butaca Vacía’ mezcla con profundidad filosófica y ritmo lento y delicado la historia de amor de Elisabeth y Víctor, la pasión investigadora del protagonista hasta su conversión en obsesión y prácticamente en enfermedad y la tragedia derivada del nacimiento de su criatura, un monstruo que acaba convirtiéndose en su peor pesadilla, en forma de chantaje, ya que esta ‘creación’ venida de la muerte exige a Frankenstein que le otorgue una compañera de su misma especie con la que compartir la vida. El protagonista de la obra no claudica y, en venganza, el monstruo va asesinando a sus seres más queridos, desde su hermano pequeño William hasta la propia Elisabeth, justo en la noche de bodas de ambos, tal y como había prometido amenazantemente.
El amor, la ciencia, la reflexión filosófica, la obsesión, la venganza y la tragedia son las líneas básicas sobre las que se mueve el argumento de la obra, representada con especial mimo en los constantes cambios de escenario gracias al fundido en negro del escenario; y con una espectacular capacidad interpretativa del elenco de actores, entre los que sobresalen voces impresionantes a la hora de convertir el teatro en arte musical.
