CARBONERAS.- Emotiva y curiosa charla de Joaquín Díaz en el marco del 200 aniversario
El Ayuntamiento de Carboneras continúa celebrando el 200 aniversario del municipio con actividades culturales y sociales. En esta ocasión, el pasado jueves, el Teatro Casa de la Música de la localidad acogió una charla de Joaquín Díaz Domínguez, más conocido en el municipio como Joaquín ‘El Médico’.
• Este madrileño es actualmente el turista más antiguo del municipio, ya que lleva 46 años pasando sus vacaciones en Carboneras, primero junto a sus padres y posteriormente junto a sus hijos. Casi medio siglo durante el que ha visto evolucionar y crecer el municipio y durante el que ha recogido y guardado en su memoria multitud de recuerdos que el pasado jueves por la tarde compartió con los centenares de personas que llenaron La Casa de la Música durante más de una hora.
• La primera vez que Joaquín Díaz visitó Carboneras corría el año 1967. “Vine con mi padre en la moto Vespa que teníamos”, comenta Díaz, quien añade que “mi padre era de Madrid, pero en la Guerra Civil le tocó luchar en el bando Republicano y lo mandaron a Garrucha a la defensa de las Costas de Almería”. El ejército alemán había bombardeado decenas de veces Almería y se pensaba que era posible un desembarco en la provincia.
En esta línea, Díaz explica que “mi padre quería volver después de casi 30 años a Almería a ver los sitios en los que estuvo en su juventud y como no teníamos coche vine yo con él en la moto como premio a las buenas notas que había sacado ese año, en el que había terminado quinto curso”. En este punto, este madrileño recuerda que los últimos 14 kilómetros que recorrieron hasta llegar al municipio de Carboneras pasaron por 267 curvas. “Llegamos a un pueblo de pescadores (Carboneras) sin infraestructuras pero que nos encantó”.
Entre los recuerdos que tiene de aquellos primeros años Joaquín Díaz se encuentran cómo la gente tenía agua de aljibes o cómo cuando la gente iba al mercado a comprar pescado iba con su propio plato para que se lo pusieran. “Era todo peculiar”.
Díaz describió sus sentimientos por Carboneras como su juventud, sus paseos, su carrera como médico, el pueblo del sol naciente “porque el sol cuando sale se ve justo desde mi puerta, es el lugar del faro más alto de toda la península, la luna llena, donde nace la poesía y la metáfora, y la métrica poética se convierte en geometría”.
Precisamente de su profesión le viene su apodo de Joaquín ‘El Médico’. Y es que este madrileño ha tratado directamente a muchos Carboneros y los ha ayudado en sus dolencias. Su fidelidad a Carboneras, su ayuda a sus vecinos y su amabilidad, le han valido un gran respeto y cariño por parte de sus vecinos.
• Tras aquella primera visita al municipio, Carboneras se convirtió en su lugar de destino de vacaciones ya que su madre padecía una cardiopatía que mejoraba cerca del mar. “Es una lesión vascular cardiaca y sabíamos que el clima del mar le iba a venir muy bien, porque cuando más a nivel del mar más descansa el corazón”.
• Para él Carboneras era un pueblo peculiar y sigue siéndolo, porque aunque ha cambiado radicalmente en estos 46 años, “ha dado un giro de 180 grados con un paseo marítimo magnífico, una gran oferta hotelera, comercios y servicios, pero no tiene el agobio de grandes edificios, la hospitalidad de sus gentes es muy grande y la tranquilidad que se respira es increíble”.
