“Catalonia is not Spain”, pero su rescate sí
¿Quién maneja los hilos?, es la pregunta que se plantea en estos momentos. Cientos de miles de catalanes han salido a las calles de Barcelona, y guste o no guste, hasta la Policía Nacional y la Guardia Civil han dado la cifra más baja de participantes en la manifestación que en la tarde de este martes se ha celebrado en la Ciudad Condal, 600.000 personas. Los Mossos d´Esquadra la han levado hasta el millón de asistentes, y los organizadores, hasta los dos millones.
Desde el punto de vista político, según las fuentes consultadas, “es evidente que Catalonia is not Spain es el lema que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, aunque eso sí, sin asistir a la manifestación para no dar una imagen radical, aunque sí haya mandado a consejeros de su Ejecutivo, ha elegido para reivindicar la independencia de Cataluña”. Todo un movimiento apoyado por partidos como ERC e ICV, dos componentes del anterior tripartito, el tercero eran los socialistas del anterior presidente de la Generalitat, José Montilla, que casualmente, ellos tres, fueron los responsables de buena parte de los problemas económicos a los que se enfrenta esa comunidad autónoma.
“Eso sí —señalan los analistas consultados por este diario- ni una palabra en todos los actos celebrados este pasado 11 de septiembre, la Diada , la fiesta de exaltación nacionalista catalana, sobre la petición de rescate efectuada por la Generalitat al Gobierno central, por valor de 5.023 millones de euros”. En este sentido, afirman las mismas fuentes, “la gran manifestación en defensa del derecho de la independencia de Cataluña, con esos gritos de Catalonia is not Spain o Español el que no bote, ha servido para que Artur Mas haya lanzado una ofensiva en la calle para forzar al Gobierno de Mariano Rajoy a aceptar el pacto fiscal para esa comunidad autónoma, es decir, que todos los impuestos que se recauden en esa región se queden allí, sin ninguna participación de esos fondos para el resto de la autonomías”.
Las fuentes consultadas señalan que “si Mas y CiU no se hubieran visto obligados a pedir el rescate al Gobierno central, que por cierto procede en buena parte de la herencia y la deuda que dejó el tripartito dirigido por los socialistas y apoyado los independentistas de ERC y los ecocomunistas de ICV, probablemente no se hubiera visto lo que se ha visto este martes”.
-Luis Castro- (El Imparcial)
