Centralismo trasnochado
Eso es lo que subyace en la reforma de la administración local que prepara el Gobierno del PP: el afán por construir un centralismo administrativo y de servicios como arma de tutela y desactivación de los ayuntamientos. La racionalización de la administración pública es un objetivo por el que todos hemos de trabajar. Nadie discrepa de la necesidad de mejorar el servicio a los ciudadanos y de que las administraciones se coordinen mejor.
Los socialistas nos oponemos, sin embargo, a que el manto del ahorro y la racionalización del gasto público oculte el verdadero propósito de la derecha: acabar con la administración municipal como la más cercana a los ciudadanos. De acuerdo con el proyecto que el PP ha llevado al Congreso, el 80% de los ayuntamientos municipales se va a quedar prácticamente como convidado de piedra en la vida de sus vecinos. Según ese proyecto, las Diputaciones pasaran a ocuparse de todo y miles de alcaldes se convertirán en autoridades sin autoridad. No podrán resolver los problemas cotidianos de sus vecinos porque ya no estarán en sus manos.
Quienes amamos la política municipal y la entendemos como una dedicación directa y diaria hacia nuestros vecinos, la reforma legal que prepara el Partido Popular es, por decirlo rápidamente, el final del municipalismo en nuestro país.
Ese centralismo al que me refería supondrá que la limpieza y mantenimiento de las calles de miles de pueblos ya no serán responsabilidad del alcalde de turno sino de algún funcionario de la Diputación provincial correspondiente. Y en los municipios mayores, los servicios sociales, los vinculados a la educación y a la salud dejarán de ser cosa del Ayuntamiento. Serán nueva competencia del gobierno autónomo.
El PP se propone también suprimir ayuntamientos, fusionar los más pequeños para convertirlos en uno solo. Quizás ahora no podamos valorar lo que eso supondría para muchos vecinos de esos pueblos. Baste con señalar que allí donde se produzcan esas fusiones, cientos o miles de españoles dejarán de tener cerca al ayuntamiento y se sentirán un poco más lejos de sus representantes.
Joaquín Jiménez, portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Almería.
