Ciudad Jardín rinde veneración a la Virgen de la Amargura
Una semana cargada de actos litúrgicos en la Iglesia parroquial de San Antonio de Padua en el barrio de Ciudad Jardín, organizados por la Ilustre y Muy Antigua Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Amargura y la Santa Mujer Verónica, EL ENCUENTRO, presidida por el Hermano Mayor Manuel Ceregido, que comenzaron el jueves, día 15 de septiembre, festividad litúrgica de los Dolores de la Santísima Virgen.
Con el rezo del Santo Rosario, el Triduo religioso celebrado durante los días 15, 16 y 17 ha sido oficiado por el Rvdo. Javier Quesada, quien ha predicado la Palabra de Dios, a través de los sermones marianos de la Bienaventurada e Inmaculada Virgen de la Amargura, dirigidos a los cofrades asistentes, así como, a toda la feligresía, que se ha unido durante estos días a rendir tributo de veneración a la Virgen de la Amargura, que procesiona la tarde-noche de cada Jueves Santo almeriense con el tradicional Encuentro en la plaza Emilio Pérez o Circular, uno de los momentos piadosos más entrañables de nuestra Semana Santa.
Este sábado, durante el ofertorio, han jurado las Reglas nuevos hermanos cofrades, imponiéndoles la medalla corporativa, así como, finalizada la Eucaristía, los devotos han podido pasar por delante de la Imagen Sagrada del escultor José Martínez Puertas y poder besar con unción sus manos. Se puede decir que durante estos días las cofradías y hermandades integradas en la Agrupación han hecho acto de presencia fraternal en los mismos, especialmente, la Cofradía del Santo Sepulcro con la que mantiene una relación de confraternización mutua desde tiempo atrás.
Hacer constar para las crónicas amanuenses, la donación a la Virgen de la Amargura de un antiguo Rosario perteneciente a la familia de Andrea Flores Campoy, cuya madre siempre fue una fervorosa devota a la imagen mariana de esta cofradía penitencial.
Asimismo, se ha donado también a la Santísima Virgen de la Amargura por un grupo de cofrades, un conjunto de encaje compuesto por pañuelo y puños de técnica de aplicación de Bruselas totalmente manual datado de finales del siglo XIX (1870/1890).
Igualmente, se ha donado a la Santa Mujer Verónica por su capataz y portadoras del paso alegórico, un paño con la Santa Faz de Cristo realizado por la pintora malagueña Natalie Reina Kramer, dotado de gran realismo pictórico con la imagen de Jesús Nazareno.
Fuente: Rafael Leopoldo Aguilera



