Clientes de bancos con sede social en Cataluña piden en sus oficinas de Almería información sobre sus ahorros en el caso de una hipotética independencia catalana
Se están dirigiendo en persona, por teléfono y por escrito a los empleados y directores de las oficinas donde tienen sus depósitos, para recabar información a su banco sobre las medidas que tienen previstas tomar en el hipotético caso de una independencia unilateral de Cataluña para salvaguardar sus intereses.
Las consecuencias del anuncio del pasado viernes del presidente catalán, Carles Puigdemont, de celebrar un referéndum independentista el próximo 1de octubre, donde se someterá a votación esta pregunta: “¿Quiere que Cataluña se constituya como estado independiente en forma de república?”, está ocasionando ya las primeras consecuencias.
Según ha podido saber esta redacción, clientes de entidades financieras catalanas en Almería, como Caixabank, Banco Sabadell y Catalunya Banc; están poniéndose en contacto personal, telefónico y por carta con sus oficinas para que se les aclare las dudas que una hipotética independencia unilateral de Cataluña podría ocasionarles.
Y es que en el caso de que Cataluña se independizase de España conllevaría, a efectos bancarios, que Cataluña no estaría ya representada en el Banco Central Europeo (BCE). Podría seguir utilizando el euro, como por ejemplo Ecuador hace con el dólar, pero supondría un problema grave para las entidades financieras españolas con domicilio social en Cataluña, porque con efecto inmediato el BCE dejaría de tutelar y supervisar a estos bancos, se quedarían sin acceso a la liquidez y, desde luego, resultarían marginados en los mercados de capitales donde nadie les prestaría, al menos a coste no prohibitivo.
Ante esta situación hipotética que han avanzado importantes diarios económicos españoles, es natural que al menos una parte de la clientela de estos bancos comiencen a plantearse por el futuro de su banco y de sus ahorros, porque no hay que olvidar que después de una hipotética declaración unilateral de independencia, Cataluña se convertiría en un país distinto a España, con leyes propias que debería replantearse sus relaciones con el vecino.
Según informaciones de medios de comunicación nacionales, algunas de estas entidades parecen estar valorando la posibilidad de que en el caso de independizarse Cataluña de España trasladarían su sede social a cualquier otro lugar del territorio español, para de esta forma poder seguir accediendo al BCE, además de ser donde en la actualidad tienen la mayor parte de su negocio (Caixa unas dos terceras partes y Sabadell aún más).
Estos clientes que se han dirigido a su banco, piden se les informe de las medidas previstas por estas entidades financieras para salvaguardar sus intereses como clientes en caso de producirse la independencia catalana.
