COAG reclama mecanismos para retirar segundas categorías como herramienta para la gestión de mercados
La organización agraria COAG ha reclamado este jueves la aplicación de mecanismo que permitan la retirada de frutas y hortalizas de segundas categorías como herramienta de gestión de mercado al entender que este tipo de producto, junto con otro de “pésima calidad” o productos “deteriorados”, llegan a los lineales de los supermercados a unos precios “que en muchas ocasiones echan para atrás” mientras que las primeras categorías padecen una crisis de precios en origen que “no cubren los costes” de producción.
Así lo ha trasladado el responsable estatal de frutas y hortalizas de COAG y secretario provincial de la organización en Almería, Andrés Góngora, quien junto con otros agricultores ha participado en un reparto de productos agroalimentarios a las puertas de un supermercado de El Ejido como forma de protesta ante una situación que “es extensible” a distintas cadenas, especialmente a las “grandes existentes en toda Europa”.
“Queremos denunciar lo que de forma reiterada agricultores y consumidores nos han trasladado en los últimos años, no es una demanda nueva”, ha manifestado el representante de COAG, quien ha lamentado que “con demasiada frecuencia” se ofrezca en los supermercados hortalizas y frutas producidas en Almería con estándares por debajo de las primeras categorías pero a altos precios.
Para Góngora, “no parece lógico” que ante las situaciones que se dan durante el arranque de campaña, con una “crisis de precios de primeras categorías”, se consiga vender “todo” aunque haya productos que apenas cubran los costes de producción, entre los que ha citado la berenjena, el calabacín y, en menor medida, el pimiento.
“El problema reside en que las cadenas de supermercados quieren el producto, lo piden todo, pero no están dispuestos a pagarlo y cuando se da cuenta de que hay suficiente producto, tiran los precios hasta llegar prácticamente a cero”, ha asegurado Góngora, para quien supone una “auténtica vergüenza” que los agricultores hayan llegado a percibir ya en este campaña un precio de diez céntimos de euro por kilo en el pimiento.
Con ello, ha incidido en que los grandes supermercados y el sistema de distribución “han demostrado por su actitud a lo largo de todos estos años que no se les convence, que no hay buena voluntad”.
Así, ha abundado en que existe un código de buenas prácticas comerciales aprobado por el Ministerio de Agricultura desde hace varios años al que “todas estas cadenas se adhirieron” pero que “no están respetando”.
“Lo que estamos planteando con el sistema de retirada de segundas categorías es que cuando el sector decide retirar segunda categoría por la crisis de mercado o crisis de precios de un producto tiene que ser llevado a cabo por el conjunto de operadores, agricultores y comercializadoras en origen y para eso se necesita establecer una norma que conlleve inspecciones en los puntos de comercialización y sanciones para aquellos que se salten la norma”, ha insistido.
