Coloquio documental “Capitán Arenas, un destino en Monte Arruit”
En el salón de actos del Museo Arqueológico de la Junta de Andalucía, sito en la capital almeriense, organizado por la Brigada de Infantería “Rey Alfonso XIII”, II de la Legión, en una platea completa de público interesado y autoridades en visualizar el documental historiográfico de elevado valor cívico-militar para España y sus Fuerzas Armadas, especialmente, el Ejército de Tierra, del acto heroico que se produjo en el Monte Arruit por parte del capitán de Ingenieros y a la sazón capitán de la Compañía de Telégrafos, Félix Luis Arenas Gaspar, q.e.p.d..
Acto presidido en el estrado por general de división Antonio Jesús Cabrerizo Calatrava, magistral Director de Enseñanza, Instrucción, Adiestramiento y Evaluación (DIEN) del Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) y nuestro admirable General de la Brigada de la Legión, Melchor Jesús Marín Elvira.
En el brillante y objetivo documental “Un destino en Monte Arruit” producido por Pedro Palacios (APPA), estando en la dirección de fotografía y sonido directo José Boyer; compositor Juanjo Molina; maquillaje Ana Díaz; dirección técnica Carlos del Olmo; montaje de imagen Ismael Heras; edición de sonido José Luis Alcaine Bartolomé; producción ejecutiva Pedro Palacios y Luis Reneo con el guion y dirección de Luis Fernández y las intervenciones por orden de aparición: Augusto Ferrer Dalmau, Javier Sánchez Regaña, Francisco Arenas Vicens, Laura Lara, César de Cea, Andrés García Bodega, María Lara, Santiago Domínguez, Juan Palma, Jorge Garrido y Benito Gallardo.
Tras pasar por la Academia, la relación del capitán Luis Arenas con África comenzó en el año 1913, adonde fue destinado temporalmente, volviendo de nuevo a África en 1919, destinado a la Comandancia de Melilla, en unos años en que los conflictos bélicos entre los rifeños y los españoles se iban agravando. El 23 de julio de 1921 abandonó Melilla acompañando al general Felipe Navarro y Ceballos-Escalera (1862-1936) en dirección a Monte Arruit, a 30 kms. de la ciudad.
Al llegar al frente, tomó el mando del campamento de Titulvis como capitán más antiguo, defendiendo la posición y tratando de arreglar el enlace telefónico con Monte Arruit. El viernes 29 de julio, el general Navarro ordenó la retirada de las tropas hacia Monte Arruit y el capitán Arenas se ofreció voluntario con 200 hombres para ir al mando de la retaguardia, consiguiendo que la columna entrara en la posición.
Comenzando la lucha contra las tropas enemigas muy numerosas, el combate cuerpo a cuerpo estuvo lleno de valor y heroísmo por parte de los españoles. El capitán Arenas Gaspar defendiendo una batería de cañones de la que querían apoderarse los rifeños, logró que estos empezasen a retroceder, pero uno de ellos en un momento de la lucha, puso el fusil junto a su cabeza y lo mató.
Era el 29 de julio y la acción heroica del capitán Luis Arenas no pasó desapercibida, pues sus compañeros desde ese momento y viendo el valor con que había actuado, pidieron para él, la máxima condecoración para los militares, la Cruz Laureada de San Fernando a título póstumo, que le fue otorgada en 1924.
El llamado “desastre de Monte Arruit”, concluyó el 9 de agosto con la rendición de las tropas españolas que entregaron las armas. Traicionados por los rifeños y desobedeciendo las normas de la guerra, allí fusilaron a 3.000 soldados que se habían entregado incondicionalmente, todos ellos, moralmente, unos héroes cuya gesta no deberíamos de dejar en el rescoldo de las tibiezas en lo que llamamos Cultura de la Defensa.
Lo importante es que España y su Ejército se sobrepusieron ante un ataque tan despiadado y por ello tenemos muchos héroes como en el caso del capitán Luis Arenas, que fue un derroche de virtudes cívicas y, especialmente, castrenses, una persona de gran calidad humana, de energía, valor, esfuerzo, aunque hoy parece extraño en nuestra cultura actual, y cuyo único objetivo de nuestro Ejército español era dar y asegurar el mejor bienestar social y económico a las gentes, sobre todo rifeños, que vivían en nuestro protectorado.
El capitán Arenas tuvo una virtud ejempla, no solo por las acciones morales, sino porque fue virtuoso en humildad en el valor y generosidad, en concurrencia con la lealtad, fortaleza, honor y hombría de bien, siendo estas virtudes que se implementan en el capitán Arenas en la defensa de una causa justa, estando sereno ante un grupo numeroso de enemigos y ante la muerte no titubea y le pone mirada de vida, de vida eterna, realizando un acto heroico, ejemplo de virtud militar, alcanzando la nobleza en su más alto significado y no la fama.
El Gran pintor y dibujante Augusto Ferrer Dalmau, Caballero de la Maestranza de Caballería de San Fernando, también ha realizado un magnifico dibujo, en el que destaca el Capitán Arenas, delante de una pieza de artillería y como fondo el arco de la entrada de Arruit, a su lado tres soldados caídos en la batalla).
Estuvieron presentes en este acto tan entrañable y emotivo para toda la sociedad, en las vísperas del 20 de septiembre, fecha fundacional de la Legión Española, las siguientes autoridades, que con su presencia les dio al mismo una elevada prestancia institucional de testimonio a la gesta narrada en el documental, contrayéndose a los siguientes: el presidente de la Diputación Provincial de Almería, Javier Aureliano García Molina, acompañado por el vicepresidente, Eugenio Gonzálvez García, y la diputada María del Mar López Asensio; concejales de la Corporación Municipal, así como, el Subdelegado del Gobierno de la Nación, José María Martín Fernández, el general de división (r), Francisco Ramos Oliver que es el director gerente de la Fundación Museo del Ejército; Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Almería, Jorge Montero Llacer; Coronel Jefe del Tercio “Don Juan de Austria”, Enrique Gomáriz Devesa; el Presidente de la Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, Coronel de Estado Mayor (r), Javier Ángel Soriano Trujillo, el así como, por parte de la Subdelegación de Defensa el Teniente Coronel Sebastián Billón Agüera, además de miembros de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios en Almería y de Artilleros de Honor, y otras entidades del tejido social almeriense.
Rafael Leopoldo Aguilera Martínez
