Con los ojos cerrados
La reciente destitución del jefe de Astronomía de Calar Alto, David Galadí, excelente profesional y defensor a ultranza de las potencialidades del observatorio, quien, por cierto, también era el responsable de divulgación y relaciones con los medios de comunicación, es el último episodio –por el momento– de la guerra emprendida por el Gobierno de Rajoy contra el observatorio almeriense. Este Gobierno, que no tiene dinero para mantener Calar Alto pero sí para salvar a los bancos, ha decidido acabar con el observatorio más importante que hay en toda Europa, eliminando de paso a cualquier testigo incómodo, en lugar de aportar los 600.000 euros que harían falta para asegurar la continuidad de la plantilla y mantener las observaciones durante este año.
Versionando el título de aquella película que difundió los paisajes de nuestra provincia por todo el país hace unos meses, en este caso parece que recortar es fácil… con los ojos cerrados. Lo digo porque el Gobierno de Rajoy parece ser el único que no ve la impecable trayectoria que ha tenido el observatorio de Calar Alto en los últimos cuarenta años ni el prometedor futuro que se abría ante estas instalaciones antes de la llegada de los recortes.
A estas alturas, no es necesario señalar la envergadura que tiene Calar Alto desde el punto de vista científico. Lo que quizá sí sea bueno recordar es que la actitud del Gobierno está poniendo en riesgo la rentabilidad de los más de nueve millones de euros invertidos en instrumentos de última generación para mejorar la competitividad científica del observatorio. Esos instrumentos, que aún se estaban desarrollando, iban a suponer un importante retorno industrial para distintas empresas españolas. Además, con los recortes de personal se están perdiendo horas de observación y, como consecuencia, se está faltando a los compromisos adquiridos con la comunidad científica internacional.
Tampoco hay que olvidarse de lo que Calar Alto supone para Almería. Recientemente se celebraban las primeras Jornadas de Astroturismo de Los Filabres, que sirvieron para demostrar que el cielo nocturno de la provincia puede ser un importante recurso de ocio y turismo científico. Somos muchos los que creemos que Almería podría tener un gran futuro más allá del turismo de sol y playa. Ahora sólo hace falta que se convenza también el Gobierno del Partido Popular.
-Juan Carlos Pérez Navas-
Senador PSOE Almería
