Coronavirus.- Illa sobre la inmunidad de grupo del Covid-19: “No hay ni la va a haber”
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha señalado que España no cuenta todavía con inmunidad de grupo por el Covid-19, algo para lo que se necesitaría que alrededor del 60-70 por ciento de la población ya hubiera pasado la enfermedad, por lo que ha llamado a “continuar siendo prudentes”, siguiendo las medidas de higiene personal y guardando la distancia de al menos un metro. “No hay inmunidad de grupo ni la va a haber”, ha argumentado, insistiendo en que superar el 60 por ciento “no se va a producir”.
Durante su comparecencia semanal en la Comisión de Sanidad del Congreso, en la que los diputados han guardado dos minutos de silencio en honor a los fallecidos, Illa ha comentado los resultados del estudio de seroprevalencia presentado este miércoles, que ha revelado que apenas el 5 por ciento de la población española, alrededor de dos millones de personas, ha desarrollado anticuerpos frente al virus, es decir, ha combatido con éxito la enfermedad.
Ante estos resultados, que el ministro ha recordado que son “preliminares”, ha comentado que la prevalencia del Covid-19 es “baja” por lo que no existe la conocida como inmunidad de rebaño, lo que obliga a “continuar siendo prudentes”. “Nunca dije que hubiera inmunidad de rebaño. Los técnicos me dijeron desde el principio que en los estudio sobre gripe la inmunidad de grupo se sitúa en torno a 10 y 15 por ciento. Era muy difícil que el coronavirus diera cifras más altas. Por eso venimos hablando de nueva normalidad, porque no hay inmunidad de grupo ni vacuna. Por eso no debemos basar nuestra estrategia en una inmunidad de grupo que no se va a producir”, ha resaltado.
Según Illa, los datos también muestran que “las medidas puestas en marcha tuvieron el efecto buscado” y han frenado los contagios. “La heterogeneidad de la seroprevalencia en las comunidades autónomas sustenta el modelo asimétrico para la vuelta a la normalidad”, ha justificado a continuación. A su juicio, el estudio “corrobora las hipótesis” sobre las que ha trabajado el Gobierno en el plan de transición, en el sentido de que sea “asimétrica y flexible”.
Para Illa, este estudio supone “una radiografía muy valiosa para conocer mejor la evolución del virus y contar con evidencia científica suficiente”. “Es un estudio muy sólido y representativo por su magnitud. Es exhaustivo, y no de los estudios a nivel internacional con mayor representatividad a nivel poblacional en un país completo”, ha reivindicado.
“No conozco otro estudio de estas características. Hay estudios de seroprevalencia para ciertos colectivos pero no poblacional que permita hacer una fotografía de un país con una afectación tan importante como España. Quizá el más similar sea uno con 27.000 personas en República Checa, que ha dado un índice del 0,4 por ciento. Nuestro estudio está en línea con los de otros países. En Lombardía una muestra amplia ha dado un 10 por ciento de anticuerpos y en Madrid tenemos un 11 por ciento, es comparable”, ha añadido.
La diputada ‘popular’ Cuca Gamarra ha lamentado que el estudio de seroprevalencia llegue “tarde” y haya permitido que España registre desde hace meses “las cifras más tristes” del Covid-19 “en todo el mundo”, y ha pedido a Illa que, ahora que tiene nueva información, “no persevere en los mismos errores”.
“DEBEMOS CONSERVAR LA PRUDENCIA”
Con respecto a los datos de este jueves, el ministro ha resaltado, pese al pequeño repunte observado hoy, que “se observa una tendencia descendente sostenida durante las últimas ocho semanas, pasando del 20 por ciento de incremento diario de casos al 0,2”, algo de lo que ha responsabilizado al “esfuerzo” de la ciudadanía española desde el decreto de estado de alarma, que fijó unas estrictas restricciones de movilidad.
“Hemos pasado de 900 fallecidos al día a finales de marzo a menos de 200 en los últimos días. Esta tendencia nos indica que vamos en la dirección correcta. Más del 50 por ciento de los contagiados ya se han curado. Estos datos nos dicen que el esfuerzo realizado ha tenido sus efectos”, ha destacado, señalando que no se ha visto ningún efecto negativo sobre la epidemia ni de la vuelta tras el permiso retribuido de Semana Santa ni en las medidas de alivio de las últimas semanas.
“Vamos por el buen camino pero debemos conservar la prudencia y estar a alerta, porque aún quedan momentos difíciles”, ha puntualizado, insistiendo en que haber “dejado atrás” los momentos más duros de la epidemia no pueden hacer olvidar que “la prioridad debe seguir siendo la salud”. “No podemos bajar la guardia”, ha insistido.
El ministro ha defendido que “gracias al esfuerzo de todos y a las medidas tomadas” se han ido cumpliendo los objetivos semanales en la lucha contra el Covid-19, por lo que ha reclamado no tirar por la borda este sacrificio. “Todo lo avanzado habrá servido de bien poco si no continuamos extremando más que nunca la responsabilidad. El virus puede sobrevivir fuera de los organismos vivos y todavía hay muchos aspectos que desconocemos”, ha proclamado, insistiendo en pedir a los ciudadanos “la misma responsabilidad que durante la etapa de confinamiento”.
Illa avanza que la cuarentena a viajeros es una medida “temporal” que se levantará con el fin de la alarma.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha avanzado este jueves que la cuarentena que España impondrá desde mañana a los viajeros procedentes de terceros países que entren en nuestro país vía aérea o marítima es una medida “temporal y excepcional” en esta fase de desescalada en la que los residentes españoles tienen prohibido, salvo excepciones reguladas, desplazarse a otra provincia.
En su comparecencia semanal ante la Comisión de Sanidad del Congreso, ha explicado que esta medida, al igual que la introducción de controles en las fronteras aéreas y marítimas –las terrestres permanecen cerradas salvo para el paso de mercancías– están vinculadas al estado de alarma, dado que si a los residentes en España se les prohíbe viajar, salvo excepciones reguladas, a otras provincias sería incoherente permitir la llegada por avión o barco de personas procedentes de otros países.
Si la medida, adoptada por varios países de nuestro entorno, se introduce ahora y no antes es porque en este momento en que se ha iniciado el plan de desescalada puede volver a ser atractivo para ciertas personas viajar a ciertas zonas de España que avanzan más rápido que otras en el levantamiento de las restricciones impuestas por el estado de alarma. Cuando el estado de alarma se levante, y la movilidad dentro del país sea libre, no tendrían sentido, sería “incoherente”, medidas de este tipo, pero ahora resultan necesarias, a juicio del Ejecutivo.
Illa ha aclarado que no se trata de ninguna medida “contra nadie” y ha manifestado que el Gobierno es plenamente consciente del peso de la industria turística en el PIB nacional. Illa ha justificado la medida en la necesidad de evitar que, tras el enorme esfuerzo desplegado por la ciudadanía española en las últimas ocho semanas para controlar la epidemia de coronavirus, ahora se trata de evitar que la situación de control se puede “ir de las manos por la importación de casos”.
De cara al control que pueda haber en un futuro, ha indicado que el Gobierno está intentando coordinarse con el resto de la UE, pero ha dejado claro que España siempre actuará protegiendo los intereses nacionales.
PP Y VOX RECHAZAN LA MEDIDA
PP y Vox han criticado la medida, que se concretó en una orden publicada el martes en el Boletín Oficial del Estado. El portavoz de Vox en la Comisión de Sanidad, José Luis Steegmann, ha acusado al Gobierno de estar “condenando a España” con esa medida. “Déjense de muros. España no puede vivir sin turismo”, ha opinado, apostando por conseguir “entornos libres de COVID” como pudiera ser Canarias” y seleccionando a los turistas, a los que se debería exigir “un certificado PCR 24 horas antes” de su llegada a España que garantice que el virus no circula en su organismo.
La portavoz del PP, Cuca Gamarra, también se ha mostrado contraria a la cuarentena para viajeros de terceros países y ha solicitado al ministro que aclare “cuándo va a rectificar” esta medida.
Gamarra, como ha hecho el representante de Ciudadanos, Guillermo Díaz, ha criticado asimismo el “lío” generado con la orden que prohíbe a los establecimientos promocionar rebajas para evitar aglomeraciones, por la contradicción en que incurrieron Sanidad y Comercio a la hora de interpretar esa orden. Illa ha insistido en que “no se pueden tomar medidas que favorezcan las aglomeraciones” como sería lo que todos entendemos por las rebajas, esto es, “mecanismos de promoción y publicidad en determinados días”. “Todo aquello que pueda favorecer una aglomeración no tiene cabida en este momento”, ha zanjado.
