CSIF denuncia la falta de previsión de Surbús y el Ayuntamiento de Almería tras el aumento del recorrido de las líneas 2, 7 y 20
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Almería, denuncia la falta de previsión e incongruencia del Ayuntamiento y Surbús tras el aumento del recorrido de las líneas 2, 7 y 20, empleando los mismos tiempos y el mismo número de vehículos.
Según el sindicato, esta medida supone que los coches no puedan completar su recorrido en tiempo por lo que la espera de algunos usuarios se prolonga considerablemente. Por ejemplo, y tal y como apunta CSIF, tras más de un mes de funcionamiento de estos nuevos recorridos, los pasajeros de la Línea 7 tienen que esperar hasta 40 minutos y en la 20 hasta más de una hora.
Para el sindicato estas “desastrosas e irresponsables” consecuencias de la medida vienen marcadas por no consultar con anterioridad a los trabajadores sobre la posibilidad de aumentar el recorrido de dichas líneas con el mismo número de autobuses y en el mismo tiempo. “No entendemos porque toman este tipo de decisiones, cuyos principales perjudicados son los ciudadanos, sin preguntar primero si es una medida viable a todos los profesionales que realizamos a diario estos recorridos”, apuntan Francisco Calatrava, representante de los trabajadores de CSIF.
Denuncia a las líneas de la Universidad
Con todo, el sindicato ya había denunciado más irregularidades en las líneas 11, 12 y 18, todos ellos trayectos que van hasta la Universidad, acusando nuevamente al Ayuntamiento y a Surbús de mentir sobre las cifras de plazas disponibles en estos autobuses.
CSIF recuerda que hay un total de 315 plazas menos de las que venden tanto el consistorio como la empresa de transporte urbano, en concreto, un 16 por ciento menos de capacidad, puesto que en 21 coches que cubren dichas líneas diariamente, caben un máximo de 85 pasajeros y no el centenar que señalan desde el Ayuntamiento y Surbús.
El sindicato denunció que a consecuencia de esta situación, se están produciendo importantes masificaciones en los coches de las líneas 11, 12 y 18, lo que supone que se llegue a multiplicar por tres, en algunas ocasiones, los tiempos de espera de los usuarios, puesto que los chóferes no pueden dejar subir a más pasajeros una vez cumplidas las ratios reales de los vehículos.
Asimismo, CSIF tachó esta otra medida de “deslealtad ciudadana” puesto que no se debe vender las garantías de un servicio a los usuarios que no se da y, por otro lado, recuerda que el Ayuntamiento paga un servicio que realmente no se está llevando a cabo.
Por todo ello, los trabajadores de Surbús piden disculpas a los usuarios por las deficiencias en el servicio ofrecido, y piden paciencia hasta que se pueda resolver esta problemática.
