Cuevas inicia el ciclo de conferencias conmemorativas de la Riada de 1973
El Museo Antonio Manuel Campoy acogió la primera conferencia a cargo del catedrático Andrés Sánchez Picón
El ciclo de conferencias “La riada de 1973: precedentes, efectos y consecuencias de un desastre natural”, organizado por el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora a través del Área de Turismo, Cultura y Patrimonio se inauguró el pasado viernes en la Sala de conferencias del Museo Antonio Manuel Campoy.
Ante un numeroso público, abrió el acto el alcalde Antonio Fernández Liria, quien valoró el conjunto de actividades que desde noviembre de 2023 se vienen realizando con la intención de conmemorar aquel desastre natural que tantos daños causó en nuestra población, con el objetivo de conocer qué pasó y qué consecuencias tuvo. Enrique Fernández Bolea, cronista oficial de Cuevas del Almanzora, se detuvo precisamente en el objeto de esta amplia programación, cuyo eje central ha sido la muestra “El año del diluvio” que se clausurará el próximo 17 de marzo, en torno a la cual se han celebrado otras actividades como los “Encuentros con la memoria” o un “Docuforum” encaminadas a la reconstrucción de lo que aquel 19 de octubre aconteció a través de la recuperación de fotografías y grabaciones de época y el aporte testimonial de quienes lo vivieron, una memoria colectiva que ha contribuido al conocimiento de las generaciones nacidas después de 1973.
La primera conferencia de este ciclo, “La inundación de 1973. Una reflexión histórica”, fue impartida por el prestigioso profesor Andrés Sánchez Picón, catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Almería. En su intervención quiso trasladar una serie de preguntas y conjeturas acerca de las causas de las inundaciones y riadas en Almería, provincia integrada en un área geográfica secularmente castigada por este tipo de desastres. Y desde el principio quiso situarnos en la reflexión de si los estragos motivados por estas periódicas inundaciones son en realidad naturales o, en la mayoría de los casos, sus consecuencias destructivas sobre personas y bienes tienen un origen antrópico. De manera dinámica, partiendo de testimonios históricos y tablas de elaboración propia, mostró cómo la deforestación y la degradación medioambiental de los montes almerienses, el veloz y notable incremento demográfico desde mediados del siglo XIX y, en consecuencia, la urbanización de espacios dedicados a la agricultura o sin aprovechamiento alguno expuestos al desbordamiento periódico de los ríos-rambla. La situación creada en los últimos tiempos por esta tendencia ha aumentado los riesgos sobre la población que las inversiones en infraestructuras no logran paliar del todo. En definitiva, una conferencia magistral en la que los asistentes, bien dirigidos por Sánchez Picón, pudieron extraer conclusiones muy valiosas para entender las causas y efectos de estas devastaciones a veces no tan naturales.
