De Llera destaca que el 86% de las medidas judiciales con menores infractores en Andalucía se cumplen en medio abierto
El 86,6% de las medidas judiciales adoptadas con los menores infractores en Andalucía son de medio abierto, frente al 13,3% que exigen un internamiento en un centro, según ha destacado hoy en Almería el consejero de Justicia e Interior, Emilio de Llera, en la presentación de un estudio sobre Justicia juvenil realizado por la Universidad almeriense con la colaboración de la Junta.
Emilio de Llera ha valorado este tipo de medidas alternativas al internamiento por su contribución a evitar la reincidencia de estos jóvenes y lograr su efectiva resocialización. Los menores infractores andaluces cumplen mayoritariamente medidas como la libertad vigilada y la prestación en beneficio de la comunidad, junto a otras como las tareas socioeducativas o las de tratamiento ambulatorio, para aquellos casos de jóvenes con problemas de drogodependencias.
El estudio universitario presentado hoy, bajo el título ‘Justicia Juvenil en Andalucía. Diez años de funcionamiento de la Ley Orgánica de Responsabilidad del Menor’, refleja que la efectividad de la reeducación en Andalucía con los menores infractores alcanza un índice muy alto, ya que la tasa de no reincidencia tras finalizar la ejecución de una medida judicial supera el 80%.
Según ha explicado el consejero, la Junta encargó este estudio a la Universidad de Almería a fin de conocer en mayor profundidad la realidad de la Justicia juvenil en Andalucía y poder mejorar la atención a estos menores. Este trabajo pone de relieve el continuo aumento en número y eficacia reeducativa de las medidas ejecutadas por la Administración autonómica en este tiempo, aportando los recursos y servicios necesarios para su efectivo cumplimiento.
En este sentido, el consejero ha subrayado el esfuerzo inversor realizado por la Junta en los últimos años en la intervención con menores infractores con un aumento más del 300% desde el año 2002, pasando de los 28,5 millones de euros destinados ese año a los más de 81 millones previstos para 2013.
De Llera ha puesto de relieve también el incremento en las plazas de los centros de internamiento para estos menores, que han pasado de 242 en el año 2000 a 764 en la actualidad, así como el esfuerzo para consolidar la red de centros y servicios de medio abierto. A su juicio, este aumento de la inversión pública ha permitido que Andalucía cuente con un completo mapa de recursos para atender de forma integral cualquier situación prevista en la Ley Orgánica de Responsabilidad del Menor.
Estabilización de las infracciones
Según el estudio, el número de detenciones de menores en Andalucía es estable y se cifra en un promedio de 4.000 al año, algo que le sucede a uno de cada cien andaluces con edades comprendidas entre los 14 y los 17 años. Las causas de detención más frecuente durante los diez años de vigencia de la Ley Orgánica de Responsabilidad del Menor son el robo con fuerza (21%), la sustracción de vehículos (17%) y el robo con violencia e intimidación (14%).
El perfil del menor reincidente en las infracciones es el de un varón (93%) que en el 89% de los casos sólo reincide una vez. Por su parte, el perfil medio de todos los menores infractores es el de un chico de entre 16 y 17 años, al que se le impone una medida de libertad vigilada.
El consejero de Justicia e Interior ha visitado hoy el Centro de Internamiento de Menores Infractores ‘El Molino’ en Almería, que dispone de 70 plazas entre régimen abierto, semiabierto y cerrado, de las cuales 58 son para chicos y 12 para chicas.
En este centro se atendió el año pasado a un total de 168 menores, 105 de ellos nuevos ingresos. Este servicio de la Junta, gestionado por la Asociación Adis-Meridianos, ofrece una serie de recursos para la reeducación de los jóvenes como formación reglada, educación secundaria para personas adultas, cursos de alfabetización, cursos de neolectores, bachillerato y ciclos formativos. Además, en este centro se imparte también formación profesional a través de talleres de carpintería, hostelería, mantenimiento, pintura, informática, jardinería, carpintería metálica, fotografía y peluquería, así como otros cursos de capacitación para el empleo, programas de inserción laboral y de intervención psicosocial.
