Vuelven a sus casas las familias desalojadas por el fuego ya controlado en un descampado de la capital
La autoridades han desalojado preventivamente a varias familias de las viviendas que colindan con la zona de matorral de Nueva Almería en la que se ha declarado un fuego en la tarde de este martes, de forma que tanto los bomberos de la capital como efectivos del Plan Infoca aún trabajan en el lugar, próximo al centro hospitalario Clínica Mediterráneo, en el barrio de Nueva Almería.
Fuentes del servicio unificado de emergencias 112 han precisado que varios vecinos alertaron de la presencia de las llamas en torno a las 17,30 horas en el Camino Jual Bajo, de forma que se dio aviso a los bomberos, Infoca, Policía Nacional y Policía Local, que investigan el origen de las llamas.
Según las fuentes consultadas, el incendio afecta a una zona de matorral, cañaveral y rastrojos, si bien las llamas han alcanzado también a un invernadero. El Infoca trabaja con un helicóptero y avión carga en tierra en la zona.
Además de este fuego, también se han producido otros tres siniestros en la zona del Poniente almeriense, en el que los Bomberos han tenido que sofocar las llamas de una mediana ubicada en la vía que une El Ejido con Almerimar, y dos incendios de rastrojos en Vícar y en Santa María del Águila.
Vuelven a sus casas las familias desalojadas por el fuego ya controlado en un descampado de la capital
Las familias que habían sido desalojadas de manera preventiva de sus viviendas que colindan con la zona de matorral de Nueva Almería en la que se había declarado un fuego en la tarde de este martes, ya han comenzado a volver a sus casas, dado que el fuego está “prácticamente controlado”, según han indicado fuentes del Servicio de Emergencias del 112.
No obstante, tanto bomberos de la capital como efectivos del Plan Infoca aún trabajan en el lugar, próximo al centro hospitalario Clínica Mediterráneo, en el barrio de Nueva Almería, con el objetivo de extinguir totalmente el incendio, lo que podría producirse en las próximas horas.
Un enganche ilegal a un poste eléctrico, posible causa del incendio.
El fuego que ha arrasado un descampado de unos 190.000 metros cuadrados en el barrio de Nueva Almería, muy cercano a la zona residencial, podría haberse iniciado como consecuencia de un enganche eléctrico ilegal desde una torre a un cortijo abandonado en este solar, según los primeros datos de la investigación.
Así lo ha trasladado el Ayuntamiento de Almería en una nota, en la que ha indicado que ninguna de las viviendas evacuadas se vio afectada por los efectos directos de las llamas, aunque los jardines de dos de ellas sí que sufrieron algunos desperfectos. No obstante, el denso humo que se respiró durante toda la tarde obligó al desalojo preventivo de 120 viviendas.
El operativo contra el fuego, que involucró a los bomberos de la capital, Infoca, Policía Nacional y Policía Local, permitió evacuar a los vecinos y crear un perímetro de seguridad en torno a un grupo de viviendas en el entorno de la Clínica Mediterráneo. Los bomberos desplegaron una quincena de efectivos con dos vehículos autobomba y tres nodriza, y contaron además con la colaboración de dos aeronaves del Infoca, de forma que consiguieron sofocar las llamas.
Por su parte, la asociación de vecinos ‘Nueva Almariya’ ha considerado que el incendio se podía haber evitado, a la vez que ha recordado que lleva “más de diez años” presentando escritos y manteniendo reuniones con el concejal de Urbanismo para solicitar el vallado de los solares y su limpieza, “tal y como obliga la ordenanza municipal, que sistemáticamente es incumplida por los propietarios de solares, normalmente conocidos promotores inmobiliarios”.
Asimismo, han reclamado la limpieza de los residuos agrícolas y la maleza de los terrenos rústicos sin actividad, ya que su estado supone “un peligro de incendio” y “focos de plagas de roedores, reptiles o pulgas”. Así, han criticado que tanto los inspectores municipales como los de la Junta de Andalucía traten de “evitar visitar y sancionar los terrenos”.
La asociación vecinal ha llamado también la atención sobre los cortijos, almacenes y viviendas de las explotaciones agrícolas abandonadas, que no han sido derribados pese a su solicitud “para que el propietario del terreno obtenga un mayor porcentaje en la junta de compensación” lo que ha dado lugar “a que sean ocupados de manera ilegal por inmigrantes que los utilizan como su vivienda habitual”, lo que conduce a los enganches eléctricos ilegales.
Los vecinos, cuya actuación durante el incendio ha sido alabada tanto por el alcalde en funciones, Pablo Venzal, como por el concejal de Obras Públicas, Manuel Guzmán, al igual que la desempeñada por los servicios de emergencias; han acusado la quema de toldos, setos y jardines así como el “persistente” olor a humo, por lo que han reclamado que se ejecuten las ordenanzas para evitar nuevos casos de incendios.
