Desciende el consumo de drogas entre los ciudadanos almerienses, salvo el alcohol
La prevalencia del consumo de drogas entre los ciudadanos almerienses ha disminuido en casi todas las sustancias, salvo en el alcohol y de forma sutil en otras sustancias como el cannabis, alucinógenos, tranquilizantes e hipnosedantes sin prescripción médica. Así se desprende de la última edición del estudio bienal sobre ‘Población andaluza y drogas’, que en la provincia de Almería muestra un descenso en el consumo diario de tabaco, que pasa del 45,7% al 31,5% y un incremento del consumo de riesgo de alcohol que se sitúa en el 5,5%, frente al 4,8% que reflejaba el anterior estudio.
El objetivo principal de esta encuesta es conocer la prevalencia del consumo de distintas sustancias psicoactivas entre la población andaluza y almeriense, así como las principales características sociodemográficas de las personas consumidoras de las drogas más habituales. Para su realización se han hecho en nuestra provincia 400 entrevistas a almerienses de entre 12 y 64 años, a los que se les realizó una encuesta sobre consumo de drogas en alguna ocasión, en el último año, en los últimos 6 meses y en el último mes de las diversas sustancias
Su elaboración con carácter bianual permite observar la evolución de estos consumos a lo largo del tiempo, explorando la percepción del riesgo y de la disponibilidad de las diversas sustancias psicoactivas, así como las actitudes de la ciudadanía andaluza ante el consumo de sustancias y sobre diversas actuaciones de prevención e intervención en materia de drogas.
Las sustancias sobre las que se ha preguntado son, entre otras, tabaco, alcohol, cannabis, cocaína, heroína, sustancias alucinógenas, tranquilizantes e hipnosedantes sin prescripción médica.
Tabaco y alcohol
El consumo de tabaco diario y ocasional se mantiene prácticamente estable, y aumenta el porcentaje de personas que han dejado de fumar, pasando del 13,3% al 16,7%. En cuanto al consumo extremo, el que supone más de 20 cigarrillos al día, ha bajado en un 2,3% con respecto a 2009. Además, disminuye en un 0,5 el número medio de cigarrillos en el consumo diario. En esta edición, sin embargo, se reduce el porcentaje de la población consultada que nunca ha fumado en casi 5 puntos porcentuales (del 46,5% en 2009 al 41,8% en 2011).
En cuanto al alcohol en Andalucía, el 86,4% de las personas entrevistadas señala lo que ha tomado en alguna ocasión, el 74% lo ha consumido en el último año y el 58% en el último mes. Las prevalencias de consumo alguna vez en la vida y en el último año son más elevadas que en años anteriores, no así el consumo en el último mes, que permanece prácticamente estable. La prevalencia de consumo diario también aumenta con respecto a los datos de 2009.
Por grupos de edad, se observa, como años anteriores, que el grupo de 21 a 24 años marca un punto de inflexión en este consumo, puesto que las prevalencias van en ascenso hasta alcanzar esta edad; a partir de ahí, vuelven a descender. Sin embargo, el consumo diario de alcohol aumenta de forma constante a lo largo de la vida, siendo del 16,7% en el grupo de edad de 45 a 64 años.
Por otro lado, se observa que el consumo de alcohol es mayor entre los hombres que entre las mujeres y la diferencia se acrecienta a medida que se trata de un consumo más reciente y habitual. Así, el consumo diario es del 14,2% entre los hombres y del 3,4% entre las mujeres.
El consumo de alcohol está más extendido en los fines de semana que en los días laborables: el 57,4% de las personas encuestadas bebieron alcohol algún fin de semana del último mes, concretamente, el 32,6% bebió algo todos los fines de semana del mes. En días laborables, del último mes, ha bebido el 34,5% de la muestra, y el 14,7% ha tomado alguna bebida alcohólica todos los días laborables del mes. La tendencia a concentrar el consumo de alcohol en los fines de semana se produce más entre las personas jóvenes, así entre las personas de 21 a 24 años el 66,4% ha consumido alcohol algún fin de semana frente al 24% que lo ha hecho en días laborables; entre las personas de 45 a 64 años, la diferencia entre ambos porcentajes se reduce: el 57,2% ha tomado alcohol en fines de semana y el 45,8% lo ha hecho en días laborables, es decir, se va convirtiendo en un consumo más habitual.
En esta edición del estudio no solo se observa un incremento del consumo de alcohol, en general, sino que también aumenta el indicador de consumo de riesgo, que en Almería pasa del 4,8% en 2009 al 5,5% en 2011.
El otro indicador de consumo problemático de alcohol contenido en la encuesta es el porcentaje de personas que se han emborrachado en el último mes. Atendiendo a este indicador se observa también un aumento con respecto a los resultados obtenidos en 2009, que superaba el 8,5%, situándose en esta ocasión en el 10,2%.
El porcentaje de jóvenes de 12-29 años que indica haber participado al menos una vez en un botellón en los últimos seis meses se sitúa en el 50%, algo más que en el estudio realizado en 2009 (43,1%). Por el contrario, desciende el porcentaje que afirma que participa todas las semanas del 9,8% en 2009 al 7,4% en 2011.
Otras sustancias
Las prevalencias de consumidores de las diversas sustancias psicoactivas se mantienen estables en este estudio tras el descenso detectado en la anterior edición del estudio. Aunque para algunas sustancias, concretamente cannabis, alucinógenos, tranquilizantes e hipnosedantes sin prescripción médica, se observa un cierto incremento.
Un 28,7% de los encuestados almerienses manifiestan haber consumido cannabis alguna vez en su vida, un 11,7% lo han hecho en los últimos 12 meses, un 9,8% en los últimos seis meses y un 8,5% en el último mes.
El consumo de cocaína en polvo se sitúa en Almería en el 9% alguna vez en la vida, el 3,2% en el último año, el 2,7% en los últimos 6 meses y el 1,5% en el último mes.
Para el resto de sustancias cabe hablar de estabilidad, con un cierto ascenso en el consumo de alucinógenos. El consumo de ketamina alguna vez en la vida se sitúa en Almería en el 0,3%, además un 6,2% de la población consultada indica haber consumido otros tipos de alucinógenos.
El consumo de éxtasis líquido continúa siendo minoritario, desciende el consumo reciente de inhalables y el consumo de heroína permanece por debajo del 1% alguna vez en la vida y prácticamente en el 0% para consumos recientes.
Percepción de riesgo
En general, se observa una alta percepción del riesgo para la mayor parte de las conductas de consumo consideradas en la escala. Algo más del 80% de las personas consultadas consideran que las conductas propuestas pueden causar bastantes o muchos problemas, excepto cuando se trata de el consumo de alcohol (5-6 cañas o copas el fin de semana), que tiene la consideración menos arriesgada, el consumo de tranquilizantes y el consumo de hachís, que son las tres sustancias percibidas como menos problemáticas, especialmente cuando se trata de un consumo poco frecuente. Además, en relación a 2009, la percepción de riesgo ha aumentado para la práctica totalidad de las conductas de consumo analizadas.
El mayor riesgo se percibe para los comportamientos de consumo de heroína, cocaína y alucinógenos, incluso cuando se trata de un consumo poco frecuente (una vez al mes o menos).
Asistencia sanitaria
El consumo de todas estas sustancias supone un problema de salud pública, como ponen de manifiesto los datos de las atenciones realizadas en los servicios de Urgencias de los hospitales. En Almería se han producido 529 atenciones en urgencias por problemas con el alcohol y 428 por drogas. Por grupos de edad, en el caso del alcohol, el mayor número de atenciones se produjo en las personas de entre 45 y 49 años y con respecto a las asistencias por drogas, la mayor parte de los atendidos tenían entre 35 y 39 años.
Política asistencial y de prevención de la drogadicción
En materia de drogodependencias y adicciones se vienen desarrollando, en colaboración multidisciplinar entre diversas consejerías, ayuntamientos, entidades locales y asociaciones, actuaciones encaminadas a la reducción del consumo de drogas y otras adicciones y de los riesgos que para la salud y para la sociedad en general se derivan de dicho consumo, estableciendo como objetivos adaptar la red de atención a las drogodependencias a las demandas emergentes, diversificar la oferta terapéutica a las diferentes tipologías de usuarios, desarrollar una red de emergencia social e impulsar programas preventivos en los ámbitos educativos, familiar, comunitario y laboral.
Para ello, la Consejería de Salud y Bienestar Social cuenta con recursos asistenciales –centros de encuentro y de acogida, centros de tratamiento ambulatorio, unidades de desintoxicación hospitalaria, comunidades terapéuticas, viviendas de apoyo al tratamiento y viviendas de apoyo a enfermos de Sida- y programas asistenciales en colaboración con otras consejerías y otros organismos públicos (además, de programas y recursos de incorporación social) que en 2011 supusieron una inversión de 31 millones de euros, a los que habría que sumar las ayudas y subvenciones que se otorgan a asociaciones y entidades públicas y privadas y que ascendieron a 2,8 millones en el pasado año.
