Detenido en Colombia un pediatra acusado de abusar de seis menores en el Levante de Almería
La Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía colombiana, en colaboración con la Guardia Civil en España, ha detenido en Colombia a un pediatra acusado de abusar sexualmente de seis menores en la zona del Levante de Almería, donde ejerció en un centro de salud, así como de otros cuatro en su país, todos ellos de edades comprendidas entre los 7 y 12 años, según la Policía colombiana y los medios locales.
Fuentes de la Guardia Civil han explicado a Europa Press que el detenido, identificado como C.A.R.L., de 42 años y natural de Colombia, ejerció como pediatra en el municipio almeriense de Pulpí, de donde parten algunas de las denuncias. No obstante, la investigación trata de esclarecer si el detenido habría abusado también de otros menores en Cataluña, donde residió durante un tiempo.
Según el diario ‘El Colombiano’, que cita a la directora de Interpol Colombia, Julieth Cure, en España el presunto pederasta ejerció como pediatra en Andalucía y usaba sus consultas como un primer acercamiento a los niños, varones e hijos de madres solteras o divorciadas, tal y como adelanta también en su edición de este jueves el diario Ideal.
Rodríguez actuaba solo, usaba a su hijo para acceder a los demás menores y se ofrecía a cuidarlos los fines de semana, apadrinarlos y pasearlos por la playa para tener un contacto permanente con ellos y no ser descubierto por sus padres, mientras progresivamente abusaba de los niños.
El presunto pederasta ha sido arrestado en el Barrio Las Mejoras Públicas de la ciudad de Bucaramanga en Colombia. El detenido tendrá que responder ante las autoridades judiciales de los dos países, ya que en Colombia se enfrenta a cargos por presuntos abusos cometidos cuando ejerció de médico rural en el municipio de Páez, en el departamento de Boyacá.
Las autoridades españolas ha solicitado su extradición por abusos sexuales y, de ser extraditado, podría llegar a pagar una pena máxima de hasta 34 años de prisión en España. El intercambio de información y la cooperación policial internacional Colombia-España han permitido la ubicación y captura de delincuente.
Según informa la Comandancia en una nota, la operación ‘Galenos’ en la que se enmarca la actuación, se inició a finales del pasado año al conocer las actividades de un facultativo, especializado en pediatría y con antecedentes en su país de origen. Así, la Guardia Civil en colaboración con la Policía Nacional de Colombia, ha permitido articular esta operación para detener al sospechoso.
INVESTIGADO DESDE DICIEMBRE
El detenido, que había ejercido su profesión de médico pediatra en Andalucía y Cataluña, era investigado desde el pasado mes de diciembre, momento en el que la Guardia Civil inició la operación al tener conocimiento del abuso sexual a menores de edad que acudían a su consulta tras haberse ganado la confianza de los padres.
En su investigación, los agentes supieron que C.A.R.L. se vio obligado a abandonar su país de origen por la comisión, en el año 2004, de un delito de abuso sexual a un menor de 14 años, de forma que ha ejercido su actividad en la provincia de Almería hasta el pasado mes de septiembre, fecha en la que regresó a Colombia ante las sospechas de haber sido descubierto. El dispositivo de localización dio como resultado su detención el pasado día 2, en la localidad de Bucuramanga (Colombia).
El detenido había residido en la provincia de Almería durante los últimos cinco años, fechas en las que ha ejercido su especialidad en varias localidades de las comarcas de Los Vélez y Almanzora, además del Poniente almeriense, con lo que se ha detectado hasta el momento seis hechos de abusos sexuales continuados a menores de 13 años. El acusado seleccionaba a sus víctimas entre sus pacientes habituales, con un perfil determinado y común a todas ellas.
SELECCIÓN DE SUS VÍCTIMAS
Según la investigación, el detenido actuaba de forma selectiva y premeditada con el objetivo de correr el menor riesgo posible de ser descubierto. Utilizaba su profesión para lograr el acercamiento y primer contacto con los niños. Las víctimas, principalmente varones, de ascendencia sudamericana, con problemas de adaptación a un país distinto del suyo, sin arraigo familiar sólido, eran pacientes de la consulta.
Asimismo, el detenido mostraba especial interés por los hijos de madres solteras o divorciadas con problemas económicos. Además procuraba que los menores residieran en localidades del ámbito rural, circunstancia que después aprovechaba para ganarse la confianza de las víctimas cuando los trasladaba a su vivienda.
Una vez seleccionada la víctima, intentaba ganarse la confianza de la familia para lo que les daba su teléfono personal y se ofrecía para cualquier circunstancia, tanto en el ámbito profesional como el personal. A continuación, solicitaba a los padres que le permitieran a su hijo poder pasar un fin de semana junto a él en una vivienda que se encontraba en una urbanización con piscina, próxima a la playa, centros comerciales, restaurantes y cines, con lo que conseguía ganarse también la confianza de los menores.
Una vez que accedían a sus propósitos, el detenido llevaba a los menores al cine, restaurantes, centros comerciales, playa, piscina, así como a su domicilio, donde visionaban películas infantiles o jugaban con videoconsola. Estas circunstancias hacían que fueran los propios menores los que en las siguientes ocasiones llegaran a pedir a sus progenitores pasar fines de semana con el detenido.
Posteriormente, comenzaban los abusos con acercamientos progresivos, de forma metódica y planeada, para evitar respuestas de rechazo por parte de los menores. Esta operación ha sido posible gracias a la estrecha colaboración que mantiene la Guardia Civil con la Policía Nacional de la República de Colombia impulsada con la firma del Acuerdo de Colaboración Policial entre ambas instituciones el pasado mes de noviembre. La operación ha sido llevada a cabo por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería.
AMPLIACIÓN NOTICIA.-
El médico pediatra detenido por supuestamente haber cometido al menos diez abusos sexuales a menores de edad tanto en su país de origen como en Almería fue condenado hace dos años por la Corte Suprema de Justicia de Colombia por un delito de abuso sexual a un menor de 9 años en el municipio de Páez, en el departamento de Boyacá, a una pena de tres años, dos meses y 25 días de prisión.
La sentencia del ponente José Leónidas Bustos casa parcialmente de oficio un fallo anterior de diciembre de 2009, con lo que además de rebajar la pena inicial de 40 meses de cárcel, retrotrae la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de la medicina, de la medicina pediátrica y de profesiones afines que se impuso al procesado por un periodo de 15 años.
La sentencia, consultada por Europa Press, hace referencia a la denuncia impuesta por el padre de uno de los menores en abril de 2005, en la que narra cómo su hijo había pasado una noche en casa de C.A.R.L. junto con otros dos compañeros del colegio y bajo el permiso de la profesora de los menores tras el ofrecimiento del facultativo, quien por entonces era director de un hospital.
Al día siguiente después del desayuno y según el relato del padre, el menor se acercó a la profesora y le dijo, en referencia al médico, que “ese tipo es torcido”, a lo que detalló a preguntas de su maestra cómo el acusado había abusado sexualmente de él durante la madrugada; unos hechos que fueron calificados según la legislación colombiana como un el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años, descrito en el artículo 208 del Código Penal.
El fallo inicial de 40 meses de prisión y 15 años de inhabilitación fue recurrido por la defensa, que solicitó la libre absolución del procesado por considerar que el testimonio del menor “no conducía a la certeza de su responsabilidad en los hechos que se le imputan”.
Asimismo, las leyes del país en las que se apoya la sentencia apuntan que la pena de inhabilitación para el ejercicio de la profesión, en este caso médico pediatra, se impondrá “siempre que la infracción se cometa con abuso del ejercicio” o “contraviniendo las obligaciones que de su ejercicio se deriven”, unos aspectos que según el tribunal “no se cumplen en el presente caso” dado que “el delito que se investiga no lo cometió el procesado abusando del ejercicio de la profesión de médico”.
Los magistrados señalan que, según las diligencias, la profesión ejercida por el procesado fue “lo que motivó su acceso al ambiente escolar” del menor y “lo que le facilitó la confianza” del pequeño para que el procesado pudiera desarrollar su “perversa conducta”. Ante este aspecto, la Corte excluye la inhabilitación del médico para ejercer la medicina pediátrica.
