Diego Caler presenta en Cuevas su ópera prima, “El Club de los 27″
Una novela que reúne todos los ingredientes de la narrativa de intriga, con secretos, misterios y códigos ocultos
La pasada noche del día 14 de diciembre, en la sala de conferencias del Museo Antonio M. Campoy, se presentó “El Club de los 27” del bastetano Diego Caler Herrerías, en un acto organizado por la concejalía de Turismo, Cultura y Patrimonio.
Es la ópera prima del autor que, si bien su primera edición data del año 2015, aún no había contado con la oportunidad de darla a conocer entre los lectores cuevanos. Diego está vinculado a Cuevas por motivos laborales y porque en este tiempo ha creado estrechos y especiales lazos de amistad y aprecio que en realidad lo convierten en un cuevano de adopción. Quizás por todo ello el del jueves fue un acto cercano y repleto de momentos emotivos.
La concejala del Área Juana Haro Navarro y el cronista oficial Enrique Fernández Bolea fueron los encargados de presentar al autor ante un numeroso público que acudió al acto. Como ambos manifestaron, “será un acierto que la leáis, porque la vais a disfrutar, porque os atrapará y no podréis desprenderos del misterio que transpiran sus páginas. Será indudablemente una lectura feliz, divertida y enriquecedora”.
“El Club de los 27”, por su calidad literaria, merecía de la consideración que se le brindó. Porque es brillante en su concepción y estructura, porque reúne todos los ingredientes de la narrativa de intriga, porque en su trama, atractiva y absorbente, rebosan los secretos, los misterios y hasta los códigos ocultos. Es una novela que mantiene en vilo a lo largo de toda su lectura, con un ritmo frenético y ágil, que permite avanzar en la lectura de manera amena.
A partir de una coincidencia, la muerte de grandes ídolos del rock –Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y otros muchos– a los 27 años, traza una hilvanada trama que sabe sazonar con intrigas inquietantes, guiños inesperados, símbolos herméticos y amores apasionados. La sucesión de los acontecimientos sugiere una estética cinematográfica que no es casual, sino fruto de la pasión del autor por el séptimo arte, cuyo lenguaje sabe adaptar con tino al desarrollo narrativo que esta novela exige.
