Discurso presidente de la Junta de Andalucía en el Debate del Estado de la Comunidad
Señorías, éste es el tercer gran debate que celebramos en 2020. En el mes de enero tuvimos un debate general a fin de informar sobre el estado de la Comunidad Autónoma y en el mes de abril, cuando todavía estaba en vigor el estado de alarma, otro sobre los efectos de la Covid-19.
Por tanto, el Gobierno andaluz actúa con transparencia, lealtad y respeto a la separación de poderes y a la representación de los andaluces que encarna este Parlamento.
El Debate del Estado de la Comunidad nos ofrece la oportunidad no sólo de un amplio debate, sino de dialogar y llegar a acuerdos sobre las iniciativas y propuestas que los grupos parlamentarios consideren positivas para Andalucía.
Comparezco, por tanto, ante la Cámara para hablar de Andalucía, rendir cuentas de lo realizado en el último año y, sobre todo, exponer las líneas de actuación de mi Gobierno en los próximos meses para dar respuesta a los retos descomunales que, como sociedad, actualmente tenemos por delante.
Son muchos los temas que abordar, y la excepcionalidad del momento, me va a obligar a extenderme un poco más de lo normal. Resulta imposible realizar un debate como éste sin poner el foco en la pandemia global que estamos sufriendo. Lamentablemente, la Covid-19 lo ha cambiado todo y desde comienzos de 2020 condiciona nuestras vidas, nuestras relaciones, nuestros servicios y nuestra economía. Nos estamos enfrentando a un desafío histórico que nos pone a prueba a todos.
En nuestro recuerdo están los andaluces que han fallecido, quienes han enfermado y sus familias que merecen el sentido homenaje y respeto de esta Cámara.
También me gustaría trasladar mi agradecimiento a los miles de trabajadores de la Administración de la Junta de Andalucía y de otras Administraciones Públicas que han hecho un esfuerzo extraordinario, con una carga de trabajo sin precedentes, en esta situación excepcional.
En especial, permítanme que me refiera a los docentes y a los sanitarios. Para todos, una vez más, el reconocimiento de toda la sociedad andaluza simbolizado en el aplauso infinito esculpido por José Antonio Navarro Arteaga en mármol de Macael, que quedará para la posteridad en las ocho capitales de Andalucía.
Quiero, sobre todo, compartir un sentimiento de orgullo y gratitud a la gran mayoría de los andaluces, por su responsabilidad, su solidaridad y su ejemplaridad.
Creo que es de justicia reconocer el esfuerzo titánico que están haciendo los empresarios, los trabajadores y los autónomos para que Andalucía siga en pie, luchando por ser una comunidad autónoma que quiere avanzar y sobreponerse a la adversidad.
Mi primer y fundamental compromiso es con los andaluces. El Gobierno andaluz asumió desde el principio, sin ambigüedad ni evasivas, la responsabilidad de liderar el empeño colectivo de la recuperación de Andalucía. Esta tarea nos atañe a todos y también a ustedes y a cada uno de los diputados de la Cámara.
El Gobierno reconoce el trabajo realizado por la Comisión Parlamentaria para la Reconstrucción de Andalucía que, durante los meses de verano, trabajó sin descanso y recogió las aportaciones de más de un centenar de sectores y colectivos, que, sin duda, nos son de mucha utilidad.
Hoy menos que nunca tienen cabida estrategias partidistas y regates cortos porque, a la vista está, la Coronacrisis no distingue ideologías y genera problemas comunes a gobiernos de diferente color en todo el mundo.
Los andaluces nos exigen unidad, diálogo, moderación y lealtad y tienen derecho a que volquemos nuestra energía e inteligencia en pelear contra la pandemia y sus efectos y no en peleas ideológicas, partidistas o institucionales.
Por eso, me gustaría que éste fuera un debate sereno, un debate productivo y un debate útil.
El próximo lunes tendrá lugar, en el Senado de España, una Conferencia de Presidentes Autonómicos, en la que participará la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y en la que se abordará el destino de los importantes fondos europeos de reconstrucción.
Es una oportunidad que vamos a aprovechar, porque necesitamos esa ayuda para sacar a Andalucía de la Coronacrisis.
Con esta determinación, Andalucía va a llevar un mensaje nítido de que queremos esos fondos y sabemos para qué los queremos. Tenemos proyectos y capacidad para llevarlos a cabo.
Sería muy deseable que éste fuera un mensaje de unidad, que tuviera el consenso y las aportaciones de todos los grupos de la Cámara y a ello les emplazo por lealtad con los andaluces, que nos necesitan a todos.
Miles de familias andaluzas están sufriendo por las tensiones que la Covid-19 ha generado sobre los servicios públicos o porque se ha llevado por delante su empleo, su empresa o su negocio.
Como presidente de la Junta de Andalucía cada día tengo presente el sufrimiento de la sociedad y sería irresponsable venir hoy aquí a dulcificar la realidad provocada por la pandemia. Todo lo contrario, con la mayor sinceridad tengo que decir que nos enfrentamos a una dura crisis sanitaria, económica y social que no tiene precedentes y que se mantendrá en los próximos meses e incluso años.
Harán falta mucho coraje, esfuerzo y tenacidad para superar estos tiempos difíciles, pero pueden tener la seguridad de que el Gobierno de Andalucía no está ni en el lamento ni en la resignación, sino en la acción.
Tengo confianza absoluta en la capacidad de Andalucía, en nuestras fortalezas y en nuestros ciudadanos y esta confianza es incompatible con el conformismo.
El Gobierno que presido nació con un compromiso esencial que es el de hacer reformas y remover obstáculos para que Andalucía pueda desarrollar su capacidad de ser motor económico y referencia de bienestar y, en un debate anual, es de justicia señalar que las cosas iban razonablemente bien hasta que llegó el cataclismo de la pandemia.
La economía andaluza cerró 2019 con una subida del 2,1% del PIB, por encima de la media española y de la zona euro. La evolución del empleo fue mejor que la media y es que Andalucía creó uno de cada seis empleos de España y cerró el año con la tasa de paro más baja desde 2008 y las previsiones de expertos y observatorios económicos coincidían en el incremento de la tendencia positiva de la economía andaluza para 2020.
No me voy a extender porque es obvio que la realidad ha cambiado en Andalucía y en el resto del mundo y ahora toca mirar al futuro, pero estos datos sí nos sirven para confiar en nosotros mismos, sabiendo que Andalucía puede dejar atrás la parálisis de las últimas dos décadas, crecer y funcionar con las políticas adecuadas y una buena gestión.
Es verdad que la pandemia se empeña en torcer el rumbo de Andalucía, pero es crucial quién lleva el timón. Las recetas del pasado son hoy más antiguas que nunca y, por tanto, serían absolutamente estériles para esta situación excepcional.
¿Cuáles son las bases de la respuesta de Andalucía al desafío que vivimos? Las bases son la estabilidad política, la moderación, el diálogo, la lealtad institucional, la anticipación a los problemas, la transparencia y la sensibilidad social.
Con estas premisas estamos actuando en los asuntos fundamentales que centran la preocupación de los andaluces como son la Salud, la Economía y el Empleo, la Educación y las Políticas Sociales.
La crisis sanitaria por la Covid-19 está poniendo a prueba a todas las administraciones y, con honestidad, creo que Andalucía está respondiendo en términos razonables. Nuestro sistema de salud hizo frente a la primera ola con efectividad. Nos anticipamos, evitando el colapso en los hospitales y la saturación de las UCIS e impulsamos en tiempo récord la fabricación de respiradores que garantizaron este dispositivo imprescindible, del que había déficit en el conjunto de España y de Europa.
Reforzamos las plantillas sanitarias y a día de hoy contamos con la plantilla más alta de la historia de Andalucía, concretamente con 16.353 profesionales más que en 2018 e inyectamos 2.300 millones de euros de gasto extraordinario a la sanidad pública, con cargo exclusivo al presupuesto de Andalucía, detrayendo dinero de otras partidas.
Todo ello nos permitió superar esa primera ola con una incidencia muy por debajo de la media de España, en un momento muy complicado, como todos podemos recordar. Aquí nadie nos pudo acusar de caos, bandazos e improvisación en la gestión de la pandemia.
Ahora estamos en una segunda ola que se ha adelantado en España respecto a Europa y que nos demuestra lo imprevisible de un virus, todavía demasiado desconocido para todos nosotros.
Nuestra respuesta vuelve a ser la actuación decidida, poniendo todos los medios a nuestro alcance para proteger la salud de los andaluces. Así, se ha multiplicado la realización de pruebas diagnósticas (PCR, test antígenos y rápidos). En total, se han realizado 2.471.876 desde el inicio de la crisis. Andalucía ha sido la primera comunidad en realizar test de antígenos de forma masiva y hemos adquirido cuatro millones, una técnica avanzada asumida no sólo por distintas comunidades, sino por el Ministerio.
A ello se une que disponemos de más de 9.000 rastreadores, el mayor número de las comunidades autónomas, quiero agradecer la colaboración de la UME en esta tarea, y que el sistema de vigilancia epidemiológica está funcionando y, por eso, se detectan un 95% de casos asintomáticos que no se localizarían sin una intervención activa.
Hemos previsto una reserva estratégica de EPIS equivalente a 6 meses de consumo, para evitar rotura de stocks y garantizar la protección de los trabajadores sanitarios y una Central Autonómica de Compras en el SAS, que racionalice y unifique las compras de material sanitario de toda la sanidad pública de Andalucía.
Y estamos haciendo test masivos en los municipios de alta incidencia y, en su caso, están previstas medidas extraordinarias de limitación de reunión y movilidad. Estas últimas, las de movilidad, hasta el momento sólo han afectado a cuatro municipios de los 778 que tiene la comunidad autónoma y todas ratificadas por el TSJA.
Tenemos desde hace más de un mes un plan de contingencia con la previsión de que hubiera 3.000 ingresos por coronavirus y también tenemos elaborado el plan 4.500.
Señorías, a día de hoy en el conjunto de Andalucía, hay 1.506 ingresados, de los que 193 están en la UCI. Hay que recordar que, en el pico de la primera ola, el 31 de marzo, había 2.708 ingresados, de los que 438 estaban en UCI. Es decir, a día de hoy, estamos a la mitad del pico de la pandemia en la situación hospitalaria, pero en las últimas semanas, el escenario se ha recrudecido en toda Europa y especialmente en nuestro país.
Además de Madrid, se han cerrado Navarra y otras ciudades de Castilla y León como Salamanca y Burgos. También Cataluña y el País Vasco han endurecido sus medidas.
Las estadísticas nos sitúan todavía por debajo de la media española, pero, sin embargo, con la máxima sinceridad tengo que decir que hay tres provincias en las que la situación en este momento es preocupante. Los datos en Granada, Sevilla (principalmente su área metropolitana) y Jaén no son positivos y, por tanto, están en una situación de riesgo elevado.
El pasado viernes nos vimos obligados a adoptar nuevas medidas de control en Granada ante la alta tasa de incidencia. Estamos muy pendientes de la evolución, minuto a minuto, por si fuera necesario adoptar medidas similares en otros municipios, pero esto no lo podemos resolver solos.
Hago un llamamiento a los ciudadanos para que sean conscientes de la situación y de que está en su mano colaborar para que frenar esta mala evolución. Especialmente quiero apelar a los jóvenes y adolescentes. Sé que les estamos pidiendo un gran sacrificio y que la inmensa mayoría actúan con responsabilidad, pero necesitamos también su ayuda.
Nos esperan semanas y meses difíciles en lo que todos tenemos que ser responsables y solidarios para no dar pasos atrás con medidas drásticas que nos provoquen aún más dolor y dañen todavía más nuestra economía y nuestro empleo.
El Gobierno andaluz trata de adaptarse a una realidad cambiante, manejamos diferentes escenarios que pueden producirse y tratamos de anticiparnos. Andalucía tiene un plan, pero me gustaría saber qué plan tiene el Gobierno de la Nación, que es quien tiene la responsabilidad de coordinar la respuesta a una realidad que afecta al conjunto del país, porque ante problemas comunes, necesitamos soluciones comunes.
Cada comunidad adopta decisiones por su cuenta y eso crea incertidumbre y desconcierto entre los ciudadanos. Asumimos nuestras competencias, pero en un contexto como el actual, el Gobierno de la Nación tiene que ejercer su responsabilidad de liderar, planificar y coordinar.
En Andalucía, todas las medidas sanitarias se han tomado y se seguirán tomando, siguiendo las directrices y los consejos que marcan los expertos. Andalucía sí cuenta con un Comité de Expertos desde el 27 de enero, un mes antes de registrar el primer contagio en Andalucía.
Me gustaría en este punto señalar la transparencia que ha guiado a mi Gobierno en la gestión de la pandemia. Los andaluces no sólo conocen la composición, con nombres y apellidos, de este Comité de Expertos, sino que siempre han tenido información diaria y veraz de la evolución de la pandemia.
Más aún, Andalucía fue la primera comunidad que puso en marcha, en el mes de agosto, un grupo asesor independiente, formado por veinticuatro especialistas sanitarios para realizar una auditoría/evaluación externa.
No les pedimos una visión complaciente, sino una crítica objetiva que identifique las debilidades y propongan líneas de actuación para mejorar. El resultado será tenido muy en cuenta por este Gobierno para fortalecer nuestro sistema sanitario.
Creo que esta forma de actuar de escuchar a los que más saben y tener en cuenta su opinión es la que viene demandando la comunidad científica en los últimos meses en el conjunto de España y en la que en Andalucía hemos sido pioneros.
Señorías, somos plenamente conscientes de los problemas y trabajamos cada día para resolverlos. La carga de trabajo derivada de la Covid-19, las pruebas, los rastreos y los protocolos de atención no presencial están sometiendo a un estrés, sin precedentes, al Servicio de Atención Primaria que ya estaba muy debilitado con anterioridad.
En los años anteriores al cambio de Gobierno se perdieron 7.773 profesionales en la sanidad pública andaluza y la precariedad afectaba a uno de cada tres trabajadores de los centros de salud.
En poco más de año y medio, el presupuesto de Atención Primaria se ha incrementado en 371 millones de euros, un 10,7%, hasta los 3.812 millones. Nunca antes se había invertido tanto en Atención Primaria en Andalucía y hemos destinado, hasta el 31 de diciembre, 117 millones de euros para crear, ampliar o reformar infraestructuras sanitarias y hay casi 700 obras en ejecución en toda Andalucía.
Quiero decir con esto que conocemos la realidad y que dar respuesta a las necesidades de los centros de salud y a las aspiraciones de los profesionales será una de las grandes prioridades del Presupuesto 2021, al que después me referiré.
Me gustaría señalar que, aunque la Covid-19 se ha convertido en el foco de la preocupación sanitaria, no olvidamos la atención a otras enfermedades y patologías que mantienen su amenaza sobre la salud de los andaluces.
Está en marcha la campaña de vacunación de la gripe, con carácter muy especial este año, que contará con 2,3 millones de dosis, y en lo que va de año más de 8.500 pacientes con diabetes tipo 1 están recibiendo los sistemas flash para la monitorización de la glucosa y la adaptación de sus tratamientos. En medio año, y pese a la pandemia, hemos duplicado la cifra del año pasado.
En cuanto al programa de Cribado de Cáncer de Colon se han diagnosticado 248 casos de cáncer invasivo en fase precoz, se han realizado más de 13.500 colonoscopias y se han tratado casi 9.000 pólipos que podrían haber derivado en cáncer.
Durante la crisis sanitaria hemos reducido en 1.150 el número de pacientes oncológicos en lista de espera quirúrgica, lo que supone un 32% menos. El pasado 19 de marzo había 3.619 pacientes y el 7 de octubre esta cifra era de 2.469.
Éstas eran aspiraciones y demandas de los andaluces hasta hace poco y ahora se han hecho realidad a pesar de la pandemia. En cualquier caso, somos conscientes que hay pruebas diagnósticas que se han retrasado y estamos trabajando para recuperar el tiempo que nos está quitando la lucha contra la Covid-19.
El sistema educativo andaluz se ha puesto a prueba en la nueva situación y, cuando ya ha pasado mes y medio, podemos decir que ha superado el momento crítico del comienzo de curso, gracias a la responsabilidad y el trabajo de profesores, alumnos y familias.
A día de hoy, el 96,7% de los centros están libres de Covid y de los 7.099 colegios e institutos de la comunidad autónoma sólo han tenido que cerrar 6 (0,08%). Esto no es fruto de la casualidad sino de la planificación y preparación del nuevo curso con anticipación y recursos adicionales.
El Gobierno andaluz ha realizado una inversión extraordinaria de 600 millones de euros, lo que, junto al presupuesto de 2020, significa que la Educación andaluza dispone este año de más de 7.200 millones de euros, una cifra récord en la historia de Andalucía.
Además, hemos firmado un Acuerdo Sectorial de Educación, el primero en más de 10 años, que incrementa las plantillas con 8.000 docentes más. Ésta es la apuesta real por la educación porque nunca en la historia de Andalucía hemos tenido tantos maestros y profesores como ahora.
También hemos aprobado aumentar un 10% los gastos de funcionamiento de los centros y estamos respondiendo al reto tecnológico que la pandemia está imponiendo en el sistema educativo.
Hemos destinado 45 millones de euros a la adquisición de casi 100.000 dispositivos informáticos para los centros y más de 7.400 tablets y 7.800 tarjetas SIM para el alumnado sin recursos tecnológicos.
Hemos logrado disponer de 40 millones más este curso para la financiación de las escuelas infantiles adheridas y avanzamos en la modernización y equipamiento de la FP, una de las grandes asignaturas pendientes de los anteriores gobiernos, que cuenta este curso con 9.844 nuevas plazas, cuatro nuevos títulos y 118 nuevas ofertas respecto al año anterior.
Y continuamos apostando por la FP Dual con 580 proyectos, 52 más que el curso anterior, lo que supone un total de 12.000 plazas con una participación de más de 6.500 empresas.
Por tanto, desmintiendo a los portavoces del caos, la Educación se desenvuelve en nuestra tierra con orden aún en medio de las enormes dificultades que generan los protocolos Covid y que son comunes al conjunto de las comunidades autónomas.
Al margen de las circunstancias de la pandemia, es una realidad que el sistema educativo andaluz requiere de mejoras para su modernización y adaptación a un mundo cada vez más tecnológico, global y cambiante.
Por ello, es importante el trabajo realizado por este Parlamento para alcanzar un Pacto Social por la Educación, del que se ha autoexcluido el grupo socialista. Este viernes llegarán sus conclusiones a la Cámara, después de haber escuchado a más de ochenta representantes de la comunidad educativa. En este Parlamento sí se les escucha.
Apelo a la responsabilidad de todos los grupos para sumarse a este acuerdo que es de la máxima prioridad para el futuro de nuestros hijos. Todavía están a tiempo porque después, quien no lo haga, se arrepentirá.
El Gobierno andaluz es consciente de la importancia estratégica de las universidades públicas como arma de progreso, modernización y prosperidad. La financiación de las universidades para este año asciende a 1.867 millones de euros, incluida la autorización de remanentes. En total, un 21,6% más que en 2018.
Junto a ello, van a recibir 61 millones de euros correspondientes al tramo educativo de ayudas estatales por la Covid-19, una cantidad destinada a compensar el gran esfuerzo realizado para adaptar cada centro a la realidad de la pandemia.
En sólo dos años hemos abonado la deuda de 180 millones de euros con las universidades, que estaba pendiente desde 2015. Nunca se había hecho un esfuerzo económico de tal magnitud, teniendo en cuenta las especiales dificultades y circunstancias que atravesamos.
Señorías, el Gobierno andaluz está ejerciendo sus competencias, poniendo el máximo empeño en las políticas sociales, fundamentalmente cuando se trata de atender a los andaluces más vulnerables.
Nos preocupa y ocupa el bienestar y la salud de nuestros mayores y, por eso, estamos actuando con medidas para protegerlos. Hemos reforzado la atención residencial con médicos y enfermeras, se están realizando continuamente decenas de miles de test a los 42.000 mayores que están en residencias y el resultado de todo ello es que afortunadamente el 93,3% de estos centros no presentan casos Covid. Además, se está vacunando de la gripe a los mayores en las residencias desde el pasado día 9 y a todos los mayores de 65 años desde el día 14.
El compromiso social del Gobierno es una realidad que demostramos con hechos. Les daré un dato. La ejecución de la Renta Mínima de Inserción en 2019 fue 107 millones de euros, la mayor de la historia y el doble de lo ejecutado en 2018.
Apostamos por la cooperación y el diálogo con las organizaciones sociales y con las corporaciones locales, que son quienes mejor conocen las necesidades de sus vecinos.
Las ayudas para colaborar con las organizaciones sociales en la lucha contra la pobreza y la emergencia social han movilizado 100 millones en 2020. En colaboración con Cruz Roja y los municipios andaluces, establecimos un Fondo de Garantía Alimentaria de 17 millones de euros con la puesta en marcha de las
‘tarjetas monedero’, que han permitido 36.000 tarjetas y recargas y hemos adelantado a las Entidades Locales 29 millones para financiar servicios sociales.
También hemos abonado más prestaciones y servicios de Dependencia con 142 millones directamente a Entidades Locales y hemos aprobado el Plan Aire, que ha supuesto invertir cerca de 115 millones de euros y crear unos 12.000 empleos en el 98% de los municipios andaluces, gobernados por alcaldes de todas las ideologías.
No olvidemos que, tras siete años de congelación de la PATRICA, los ayuntamientos han contado en estos dos últimos años con 30 millones adicionales, alcanzando los 500 millones de euros en 2020. Nunca antes las entidades locales contaron con tantos recursos incondicionados de la Junta de Andalucía.
Señorías, es verdad que la acción contra la pandemia está condicionando buena parte de la acción de gobierno, pero he de decir que hemos puesto la máxima atención para que esto no margine objetivos y proyectos necesarios de la política social de Andalucía.
Así, les anunció la aprobación de la nueva Ley de Infancia y Adolescencia de Andalucía, que pretende proteger a todos los niños, niñas y adolescentes andaluces, especialmente aquellos en situación de dificultad y/o conflictividad en el ámbito familiar.
Apostamos por nuevas formas de convivencia, que fomenten la autonomía de las personas con discapacidad. Con este objetivo, se van a crear 200 nuevas plazas de atención residencial, que se suman a las 265 plazas que ya se incrementaron en 2019, y favorecemos la inserción laboral de personas con discapacidad, con una convocatoria de incentivos dotada inicialmente con 61 millones de euros y que permitirá crear y mantener más de 13.200 puestos de trabajo en nuestra tierra.
También, quiero destacar, que este mismo mes de octubre aprobaremos el I Plan Estratégico Integral para Personas Mayores en Andalucía (2020-2023) que tiene una inversión prevista de 145 millones de euros. Este Plan llega veinte años después de que la Ley 6/1999 de atención y protección a las personas mayores contemplara su realización al año de su publicación.
Es revelador que haya tenido que ser el Gobierno del cambio el que lo ha impulsado como justa compensación de la sociedad andaluza a todo lo que nuestros mayores nos han dado.
El Gobierno de Andalucía tiene un compromiso inquebrantable con la atención a la Dependencia, que nunca debió ser un arma política sino una política real, respaldada con hechos y recursos. En 2020 tenemos el mayor presupuesto de la historia para la Dependencia con 1.509 millones de euros (130 millones más que en 2018).
A pesar de las dificultades de la pandemia, en el mes de septiembre hemos llegado hasta 222.139 personas beneficiarias y casi 300.000 prestaciones. La cifra más alta de la historia en ambos conceptos.
Estamos liderando desde Andalucía la propuesta de un Pacto de Estado en defensa y garantía del sistema de la dependencia a nivel nacional y les anuncio que, después de trece años congelado, vamos a incrementar el precio/hora que abona la Junta de Andalucía del Servicio de Ayuda a Domicilio para personas en situación de dependencia.
De la misma forma, la lucha contra la Violencia de Género continúa siendo una política prioritaria, que no sólo mantenemos a salvo de la actual coyuntura de crisis, sino que la reforzamos y estamos especialmente vigilantes para que no se vea afectada.
Hemos realizado una inversión récord de casi 24 millones de euros en la atención a las mujeres a través de los Centros Municipales de Información de la Mujer y hemos reforzado el Teléfono de Atención a las Mujeres, que durante el estado de alarma batió récord de llamadas, con un aumento presupuestario superior al 400% con respecto a 2018 y mejorando la calidad del servicio.
También trabajamos en la mejora de los recursos de acogida para las víctimas, centros de emergencia, casas de acogida y pisos tutelados con un incremento presupuestario anual del 7% respecto a 2018 y hemos doblado el presupuesto de los programas de atención psicológica a menores, hijas e hijos de mujeres víctimas de Violencia de Género y a familiares de mujeres asesinadas.
En resumen, hemos reforzado y mejorado como nunca la atención a las víctimas y a sus hijos.
Señorías, la situación actual tiene su origen en una crisis sanitaria, pero va mucho más allá. Sus graves efectos se extienden de forma compleja y preocupante a todos los ámbitos de nuestra sociedad. Nos golpea con dureza la cara amarga de la pérdida del empleo, del negocio cerrado, de las empresas en pérdidas y los sectores devastados como consecuencia de la paralización de la economía.
Nos encontramos inmersos en un escenario de recesión económica en España, con una caída del PIB nacional del 17,8% en el segundo trimestre. Asistimos a registros inéditos en décadas. Las previsiones de los organismos internacionales para nuestro país son, sencillamente, desoladoras.
El FMI señala que España sufrirá la mayor recesión de los países avanzados, más del doble que el conjunto de estas economías, con el consiguiente riesgo de quedar descolgada del resto de países, con una previsión de caída del 12,8% este año. Apunta, además, que no habrá crecimiento del empleo hasta 2022 y que habrá que esperar a 2026 para recuperar los niveles previos a la pandemia.
Este panorama, como es lógico, condiciona, y en gran medida, la actividad y el empleo en Andalucía, que tiene que funcionar en el marco diseñado por el Gobierno de la Nación, que es al que compete marcar las grandes líneas de actuación económica para el conjunto del país.
Confiamos que el Gobierno central asuma sus responsabilidades, mientras tanto, el Gobierno andaluz asume el liderazgo de esta empresa en reconstrucción. Estamos al frente para seguir tomando medidas y haciendo reformas.
Les anuncio que en 2021 no se subirán impuestos en Andalucía y mantendremos la bajada del tramo autonómico del IRPF ya prevista porque bajando impuestos aumenta la actividad económica y, por tanto, la recaudación, como ha quedado demostrado en 2019.
Los datos son claros y es que tras la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones hay 126.000 contribuyentes más en Andalucía, de los que más de 9.000 tienen rentas de más de 60.000 euros. Además, la recaudación de la renta ha aumentado en 650 millones de euros, por cada euro que hemos dejado de recaudar por Impuesto de Sucesiones y Donaciones hemos recaudados cuatro euros por IRPF.
Nada de lo que podamos hacer tendría resultados positivos sin la participación activa y la inmensa capacidad de superación de nuestros sectores productivos, sin el esfuerzo y la contribución de los empresarios y los trabajadores andaluces.
El diálogo es pieza clave de la actuación de mi Gobierno. Escuchamos atentamente las inquietudes, las esperanzas y las propuestas de la sociedad andaluza, de los sectores económicos y de los colectivos profesionales para llegar a acuerdos que tracen el camino compartido de la recuperación.
Esto es, precisamente, el plan “Andalucía en Marcha”. Un proyecto común de Andalucía para reactivar la economía y generar empleo a través de la modernización y las reformas.
El Gobierno se compromete a movilizar todos los recursos posibles para la inversión. Por tanto, no nos ponemos límites ni en las actuaciones ni en los fondos disponibles. Si bien iniciamos el plan con una previsión cercana a los 3.500 millones de euros hasta 2023, la cifra se ampliará con el dinero que debe llegar a Andalucía tanto del Gobierno central como de la UE.
“Andalucía en Marcha” tiene, además, un gran objetivo de cohesión de nuestra comunidad para alcanzar la deseada igualdad de oportunidades, de infraestructuras y servicios en cualquier parte del territorio andaluz, a la que durante décadas se renunció, provocando una brecha de desigualdad insostenible.
Así, la primera previsión es destinar 440 millones a Infraestructuras Sanitarias, 310 a Educación y Deporte; 875 a Transporte y Comunicaciones y 940 millones a Obras Hidráulicas. Se trata, por tanto, de obras con un alto valor social y de la dinamización económica al servicio de la realización de infraestructuras con marcado carácter social, que mejorarán la vida cotidiana de millones de andaluces.
Es evidente la potencia de este plan para inyectar dinamismo y confianza en el mercado laboral, propiciando contrataciones y generando un efecto multiplicador en la economía andaluza.
Como ya he dicho, ningún recurso disponible, ninguna idea útil, ninguna capacidad aprovechable, pueden quedar al margen de la recuperación en Andalucía.
Apostamos por la reducción de burocracia y la colaboración público-privada, un modelo de gestión de larga trayectoria en los países más avanzados de Europa.
La modernización de la economía española requiere de la participación de la iniciativa privada. Así se lo trasladé al presidente del Gobierno, que se abrió a dejar atrás prejuicios ideológicos y estudiar esta vía, que necesita modificaciones legales de ámbito nacional para mejorar esta fórmula y hacerla más amplia.
Andalucía está abriendo un camino sensato con propuestas útiles para España. Ha ocurrido también, y es muy positivo, con la simplificación administrativa y burocrática que el Gobierno de la Nación asume ya como un instrumento de dinamización económica en su Plan de Recuperación, tal y como Andalucía hizo primero.
En el caso de “Andalucía en Marcha” la colaboración público-privada movilizará al menos 900 millones de euros al servicio de la recuperación económica.
Les recuerdo que uno de los grandes objetivos que planteó este gobierno desde su inicio es la eliminación de obstáculos a proyectos dinamizadores de nuestra economía.
En esta ambición reformista del Gobierno andaluz es destacable la tramitación en tiempo récord del anteproyecto de la nueva Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA) que antes de final de año entrará en la cámara para la tramitación parlamentaria. Era necesario un cambio normativo para agilizar los procedimientos y garantizar la adaptación de los planeamientos a las circunstancias socioeconómicas. Se trata, por tanto, de una auténtica revolución en la ordenación del territorio andaluz.
Es fundamental la atracción de inversión de interés estratégico. En diciembre de
2019 dimos luz verde a la Unidad Aceleradora de Proyectos de Interés Estratégico para Andalucía, en la que ya trabajan como Project Manager profesionales altamente cualificados con una misión de acompañamiento para la tramitación preferente y urgente de los proyectos, simplificando y agilizando todo el proceso administrativo.
Hasta el momento, ya hemos declarado tres proyectos de interés estratégico, con una inversión privada cercana a 1.750 millones de euros y la generación de cerca de 3.000 empleos directos.
Existen, además, una veintena más de proyectos empresariales interesados en su tramitación, que pueden generar una inversión superior a 4.000 millones de euros y la creación de cerca de 15.000 empleos.
Sin embargo, no podemos eludir que todas estas oportunidades son sensibles al deterioro de la imagen reputacional de España, que puede dificultar la atracción de inversiones.
Señorías, el empleo siempre ha sido el gran objetivo de este Gobierno y ahora con más razón todavía, como es lógico. Tenemos muy en cuenta que es la principal preocupación de los andaluces, incluso por encima de la pandemia.
La mejor y más eficaz política de Empleo, tanto en Andalucía como en el conjunto de España es activar la economía, atraer inversión y respaldar a los sectores productivos. Por eso, acabamos de aprobar un nuevo instrumento de liquidez a las pymes industriales con ayudas de hasta 300.000 euros, con el objetivo de paliar los efectos de la pandemia en las pymes.
Pero, además, les anuncio planes específicos de empleo para dar oportunidades a quienes lo tienen más difícil. Serán proyectos integrales dirigidos a la inserción laboral de personas mayores de 45 años, desempleados de larga duración, mujeres, personas con discapacidad, y personas en situación de exclusión social.
Y pensando en los jóvenes, habrá una línea de subvenciones dirigidas a la creación de empleo indefinido entre los que hayan realizado prácticas no laborales en empresas en Andalucía. Esto consistirá en un incentivo de 8.800 euros por cada nuevo contrato indefinido a jornada completa, un 10% más si el trabajador es una mujer, y de 10.000 euros si son personas residentes en Zonas de Inversión Territorial Integrada (ITI).
Asimismo, les avanzo un Plan de Reincorporación al Empleo destinado a personas en paro pertenecientes a los sectores más castigados por esta crisis, como son los autónomos, el turismo, la hostelería, el pequeño comercio, el ocio nocturno o la cultura.
Con todos ellos, el Gobierno andaluz mantiene abiertas líneas de diálogo para ayudarles a superar la Coronacrisis y que, más pronto que tarde, puedan recuperar el peso específico que deben tener en la economía andaluza.
De esta forma hemos llegado a acuerdos como son las ayudas de 900 euros a los autónomos para el alquiler de sus negocios, que se amplían a 1.200 euros en los sectores del ocio nocturno e infantil. Además, facilitamos la liquidez de miles de pymes y autónomos. Ya han sido aprobadas más de 4.100 créditos con un importe medio de 28.000 euros y que han sido esenciales para que muchos negocios no echen la persiana.
Este Gobierno ha puesto a los trabajadores autónomos en el centro de su política habida cuenta de la decisiva aportación que realizan a la creación de riqueza en Andalucía.
Hablamos del pequeño taller mecánico, de la tienda de ropa o la panadería, hablamos de mujeres y hombres con un extraordinario afán de superación, que luchan por crear riqueza y empleo. Hemos aprobado más de 60 medidas de apoyo a este colectivo, lo que junto al empeño emprendedor de los andaluces, ha propiciado que, a pesar de la recesión, uno de cada tres nuevos autónomos en España sea andaluz.
Permítanme hacer una referencia especial al sector de la Cultura, esencial en nuestra comunidad autónoma tanto por su proyección como por su peso específico.
Uno de los grandes logros del 2020 ha sido la aprobación del Plan de Impacto de la Cultura, dotado con 23 millones de euros y que persigue ayudar al Sector Cultural, para el mantenimiento del empleo y del tejido empresarial, paliar los daños ocasionados a raíz de la paralización de las actividades, fortalecer la oferta, fomentando el consumo y reactivar la conservación y restauración del patrimonio histórico.
Este Gobierno apuesta decididamente por la Cultura, por su creadores e intelectuales, porque es clave para la reactivación económica de Andalucía.
Hemos propiciado un necesario refuerzo en la administración de la Junta de Andalucía en aquellos servicios esenciales que acusaban una falta histórica de personal. Hasta la fecha se han convocado 107 procesos selectivos mediante oposición y concurso-oposición. Así, se han convocado 1.460 plazas de promoción interna y 2.786 de acceso libre. Una oportunidad largamente esperada por muchos andaluces, ya que los procesos estaban paralizados desde 2017.
Además, ya está en proceso de diálogo en la Mesa General de Negociación la nueva Ley de Función Pública de Andalucía, que sustituirá a la de 1985. Se trata de una actualización necesaria para una administración más moderna y ágil, al tiempo que pondrá fin a la actual dispersión normativa.
Señorías, es cierto que tenemos alrededor muchas incertidumbres y amenazas, pero quiero trasladar un mensaje claro de confianza a todos esos andaluces que han perdido su empleo, a los que temen quedarse en el paro en los próximos meses y a los jóvenes que buscan trazar su futuro, y es que, a pesar de las dificultades, tenemos motivos para la esperanza, porque Andalucía no se acobarda, sino que está dando la cara.
Las exportaciones andaluzas hasta el mes de agosto arrojan un superávit comercial de 2.000 millones de euros, frente a un déficit en el conjunto de España de 9.600 millones. Hay que recordar que, en 2018, sin Covid ni recesión y con la economía española creciendo por encima del 2%, Andalucía no tuvo superávit comercial.
La inversión extranjera es otro motor de recuperación económica. En 2019 creció un 82% y este año, en un complejísimo contexto económico, Andalucía ha recibido más de 252 millones de euros de inversión extranjera directa en el primer semestre. Un 32,3% más que en el mismo periodo de 2018 a pesar de la pandemia.
No es la tendencia general en España, cuya inversión en el primer semestre cae un 74% respecto al 2018, lo que significa que Andalucía es capaz de generar confianza por encima de lo que hace el conjunto del país.
Tenemos, además, sectores productivos que son vanguardia mundial y aunque, algunos especialmente, han sido golpeados de forma brutal por esta crisis, tienen vigor y solvencia para resistir y volver a ser pilares esenciales de nuestra economía.
Sirva de ejemplo los datos turísticos del pasado verano y es que, a pesar de la situación crítica que atraviesa y al desplome del turismo internacional, Andalucía ha sido la comunidad con más visitantes nacionales y la media de ocupación en agosto se acercó al 50%, superando las previsiones al comenzar la temporada.
Sin duda, a ello ha contribuido el Plan de Choque del Turismo, impulsado por el vicepresidente Juan Marín, con incentivos a la contratación, planes de financiación y liquidez para las empresas e incentivos fiscales.
El impacto aproximado en el sector es de 300 millones de euros y el impacto total en la economía regional superior a los 900 millones de euros.
Además, esta Cámara aprobó en junio el nuevo Decreto de Clasificación Hotelera, que favorece la competitividad del sector, y que ya ha dado como fruto 134 proyectos, de los que 55 son de nueva construcción.
También se ha puesto a disposición del sector el distintivo “Andalucía Segura”, con el objeto de reforzar la marca de Andalucía como destino seguro y el Bono Turístico, con una inversión inicial de 9 millones de euros y que está siendo un balón de oxígeno a las empresas y los trabajadores del sector en los meses de menor ocupación.
Y recientemente, hemos ampliado la bonificación a las personas con discapacidad y a las personas con menos renta.
El Bono Turístico tiene una gran acogida y está dando resultados, por lo que sería bueno que el Gobierno de la Nación lo extendiera al ámbito del conjunto de España, como está pidiendo el sector.
Próximamente, implantaremos el Seguro Turístico para Viajeros Internacionales, que responde a una demanda de turoperadores y aerolíneas para poder abrir corredores seguros.
En este punto, quiero subrayar la necesidad de la implicación del Gobierno de la Nación con Andalucía porque no podemos admitir que nuestra comunidad no forme parte prioritaria de la negociación de estos corredores turísticos seguros.
Quiero destacar que todas las medidas y proyectos que pone en marcha el Gobierno de Andalucía se hacen en conexión plena y permanente con los sectores.
Diálogo y acuerdo también con el sector agroindustrial, que es uno de los grandes activos de la economía andaluza y una referencia de fiabilidad, modernización y adaptación a los nuevos tiempos.
En los primeros ocho meses de 2020 Andalucía es líder de exportaciones agroalimentarias con ventas de 7.794 millones de euros, cuatro de cada diez euros exportados en España son en Andalucía.
Por eso, no podemos permitir que la actual negociación de la PAC signifique un recorte de 1.200 millones de euros al sector y abra una nueva grieta en la economía andaluza.
En este sentido, hace unas semanas firmamos un amplio acuerdo con ASAJA, COAG, UPA y cooperativas agroalimentarias en defensa de una PAC fuerte y solidaria que no lesione los intereses del campo rural andaluz. Estoy seguro de que el Gobierno de la Nación habrá tomado nota de la voz clara y mayoritaria de Andalucía. No obstante, le he mandado una carta al ministro de Agricultura, Luis Planas, para pedirle una reunión y tratar personalmente el tema.
Pero más allá de este acuerdo, el Gobierno andaluz actúa para fortalecer la agroindustria y respaldar a los andaluces que trabajan en el sector. Acabamos de pagar 850 millones correspondientes al adelanto del 70% de la PAC 2020, del que se benefician 208.000 agricultores y ganaderos, hemos incrementado las ayudas a jóvenes hasta los 82 millones de euros para impulsar el relevo generacional en las explotaciones agrarias que es absolutamente esencial para el futuro de nuestro campo y hemos consensuado con el sector medidas preventivas como una Guía para la Prevención y Control de la Covid-19 en las Explotaciones Agrarias con Temporeros.
Además, tras año y medio de trabajo y participación de los sectores, les anuncio que ya vamos a presentar el Plan Estratégico 2020-2022 para mejorar la competitividad del sector agrícola, ganadero, pesquero, agroindustrial y del desarrollo rural de Andalucía que será un documento clave para el aprovechamiento eficaz de los fondos europeos.
Señorías, Andalucía están lanzando un mensaje claro de que, esta vez, no nos vamos a quedar atrás. En esto consiste la Gran Alianza por Andalucía, un compromiso de los andaluces con nosotros mismos y con nuestra tierra. Es la respuesta natural a la voluntad del diálogo constante del Gobierno andaluz. Creemos en el diálogo transversal, con toda la sociedad y sobre todos los asuntos.
Ejemplos claros de esta capacidad de dialogar y acordar son los acuerdos ya citados con los sindicatos educativos para la incorporación de 8.000 docentes y con el sector agrícola contra el recorte del 10% de la PAC.
Además, en el mes de julio firmamos con los sindicatos y los empresarios el Acuerdo para la Reactivación Económica y Social de Andalucía. Un acuerdo de la máxima relevancia para lograr un clima favorable al crecimiento y al empleo, que se está desarrollando satisfactoriamente y por el que reitero mi agradecimiento a la CEA, a UGT y a CCOO
En las próximas semanas llegará a la Cámara el Pacto por el Agua en el que han participado todos los sectores implicados.
Por cierto, en esta vía del diálogo, quiero destacar el acuerdo alcanzado con el Gobierno de la Nación sobre el Decreto de Simplificación Administrativa y Burocrática para retirar el recurso ante el Tribunal Constitucional. No es la primera vez, ya que ya llegamos a un acuerdo al inicio de la legislatura con sendos recursos sobre la Ley del Clima y la Ley de Igualdad.
Nosotros siempre vamos a preferir el diálogo político y evitar resolver los asuntos en los tribunales. Espero que éste sea el camino para la retirada de otros recursos al constitucional contra un tema básico y de vital importancia para la recuperación económica de Andalucía como es la eliminación de la burocracia porque, lo contrario, sería caer en la incoherencia.
Señorías, mi lealtad fundamental y la de mi Gobierno es con Andalucía. Es precisamente, es lo que impulsa una actitud moderada, dialogante y leal con todas las administraciones y con los grupos políticos de esta Cámara.
Andalucía ha tenido una participación activa en las dieciséis Conferencias de Presidentes extraordinarias celebradas desde marzo, con la voluntad de llevar la voz de 8,5 millones de españoles que vivimos en el sur y, a la vez, aportar y ayudar para que a España le vaya bien.
Le he hecho al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, muchas propuestas, de las que gran parte han sido rechazadas, pero algunas de ellas han abierto un camino beneficioso, no sólo para Andalucía, sino para el conjunto del país, como es la medicalización de residencias de mayores, la posibilidad de contratación de médicos extracomunitarios, la colaboración público-privada, la ampliación de ayudas a autónomos o el adelanto de los fondos extraordinarios europeos.
El Gobierno andaluz mantiene, asimismo, una cooperación leal con las corporaciones locales de la comunidad, en justa correspondencia con el importantísimo papel que juegan para el progreso y bienestar de Andalucía
He mantenido reuniones con los alcaldes de capitales, presidentes de diputaciones, la FAMP o el Consejo de alcaldes y como saben también mantenemos abierta una comunicación fluida, hasta el punto que cada uno ha querido, con los grupos parlamentarios y los partidos a los que representan.
Me reuní con los líderes de las formaciones políticas en el mes de marzo y en la primera semana de septiembre y les he ofrecido reuniones periódicas con los consejeros para realizar un seguimiento puntual de los aspectos que más les preocupan.
El vicepresidente, Juan Marín, mantuvo encuentros semanales con los portavoces parlamentarios durante el estado de alarma y abrimos una línea de negociación y acuerdo sobre los Presupuestos 2021 que son sumamente importantes.
Todos somos conscientes de que las cuentas del próximo año son una herramienta imprescindible para dar a los andaluces una respuesta adecuada en la actual situación. El Presupuesto dibujará el plan para Andalucía y, más que nunca, necesitamos contar lo antes posible con este plan adaptado a las exigencias de la Coronacrisis.
El Gobierno andaluz está haciendo un enorme esfuerzo para presentar un presupuesto solvente, útil y dialogado.
Hoy les puedo anunciar que, en las próximas semanas, el Consejo de Gobierno aprobará, el proyecto de Ley de Presupuestos de Andalucía para 2021, que ascenderá a más de 40.000 millones de euros.
Frente al peor enemigo que hemos tenido nunca, contaremos con el mayor presupuesto que supone un 3% más que el 2020. Será el presupuesto más alto de la historia de nuestra comunidad autónoma. Tenemos la cantidad y ahora hay que saber seguir dándole forma y establecer prioridades. Para ello, cuento con ustedes y con el compromiso de cada uno de los grupos políticos con Andalucía.
Tenemos tiempo y el Gobierno tiene voluntad de negociar y acordar tanto antes de su presentación como en la posterior tramitación parlamentaria. Confío en que nadie cierre esta posibilidad con posiciones preestablecidas, sin dar oportunidad al diálogo.
Les anuncio que, incluso después de su aprobación, una vez que Andalucía reciba los fondos europeos extraordinarios, las cuentas seguirán abiertas para negociar también el destino definitivo de estos recursos.
Serán, por tanto, los presupuestos más abiertos a la participación de los grupos parlamentarios que haya tenido nunca Andalucía.
Todos estamos de acuerdo en que, en la actual situación, las prioridades deben ser la sanidad y la educación. Si de verdad esta es la prioridad, y dialogan con honestidad y realismo, no van a tener ningún problema en apoyar las cuentas, porque esa es también la voluntad del Gobierno.
Al mismo tiempo, el Presupuesto debe ser motor de la recuperación económica. Por eso, el segundo eje prioritario será apoyar inversiones que actúen como estímulo de nuestro tejido productivo e impulsen la reactivación económica y el empleo. El objetivo es que Andalucía salga cuanto antes de la recesión económica provocada por la pandemia y que tan gravemente está afectando a España.
Hacemos una propuesta asumible para todos los grupos políticos porque quiero que sea un presupuesto negociado y acordado con todos, que signifique un aval de confianza, estabilidad y credibilidad para Andalucía.
Señorías, el camino del diálogo y el acuerdo es, sin duda, el que más beneficios tendrá para Andalucía y es, por ello, que nunca me voy a cansar de tender la mano y buscar consensos.
Hoy, de nuevo, les pido su colaboración para un asunto de la máxima trascendencia como es llevar la voz unida de Andalucía a la Conferencia de Presidentes sobre la distribución de los importantes Fondos Europeos de Reconstrucción.
No creo necesario subrayar la repercusión que estos fondos deben tener en la recuperación de Andalucía, ya que de la disposición de una cantidad justa de estos recursos depende lo lejos que podamos llegar y la rapidez con la que lo hagamos. En definitiva, depende el bienestar de los andaluces.
Por ello, resultaría absolutamente incomprensible para los andaluces que cualquier representante político de esta Cámara renunciara a implicarse en la defensa rotunda de Andalucía y su participación en los fondos europeos.
La distribución justa de los Fondos Europeos de Reconstrucción es una cuestión de prioridad absoluta para el futuro de Andalucía. Los criterios fijados para la UE para este reparto, población, desempleo y PIB, favorecen los intereses de nuestra comunidad y, obviamente, son los que este gobierno, y espero que todos los grupos políticos, vamos a defender.
Con estos criterios, a Andalucía le corresponderían 23.000 millones de euros de los Fondos Europeos de Reconstrucción y es lo que reclamaremos el próximo lunes en la Conferencia de Presidentes, un 32%, de los 72.000 millones previstos que lleguen a España a fondo perdido de la UE, conforme a los criterios de población, PIB y desempleo.
Señorías, si la pasada legislatura fuimos capaces de acordar una financiación autonómica justa de 4.000 millones de euros extraordinarios para Andalucía, ahora no podemos perder la ocasión histórica de defender de forma unánime unos recursos vitales para nuestra tierra.
En el acuerdo de reforma del sistema de financiación, sobre el que lamentablemente no se ha avanzado nada por el Gobierno de la Nación, yo fui coherente en la defensa de los intereses de Andalucía. Lo hice antes cuando gobernaba Mariano Rajoy y lo hago ahora, que gobierna Pedro Sánchez.
Les convoco a un gran acuerdo de este Parlamento para fortalecer la posición de Andalucía en el debate sobre la distribución de los fondos europeos según los criterios de población, PIB y desempleo fijados por Europa. Todas y cada una de las comunidades autónomas están defendiendo ya sus legítimos intereses y nuestra mayor lealtad debe ser con la defensa de los intereses de Andalucía.
Creo, además, que son intereses compatibles e inseparables de los del conjunto de España porque somos una parte muy relevante del país y estamos decididos a defender el peso e importancia que nos corresponde. En eso consiste el andalucismo moderado, inclusivo y constitucional que defendemos. España siempre gana, cuando Andalucía gana.
Andalucía no va a estar en el enfrentamiento entre territorios, porque todos estamos en el esfuerzo común de sacar a España de la enorme crisis que vivimos. España no puede permitirse poner en riesgo la cohesión territorial y social, que en demasiadas ocasiones se ve zarandeada por populismos y extremismos o por meros intereses políticos. Andalucía propone una voz moderada, que busca consensos.
Las comunidades debemos, y lo estamos haciendo, trabajar con lealtad y cooperación. Corresponde al Gobierno de España ejercer su responsabilidad de coordinar, liderar y agilizar los mecanismos e instrumentos necesarios para que el dinero europeo llegue a las comunidades autónomas lo antes posible para ponerlo al servicio del bienestar de los ciudadanos.
La Conferencia de Presidentes del próximo lunes es un hito crucial para Andalucía y quiero que la voz de nuestra tierra cuente con todos los matices. Los fondos europeos de reconstrucción son un camino de futuro que les propongo recorrer juntos.
El diseño de actuaciones y objetivos de la UE se ajusta plenamente a las líneas de acción prioritarias del Gobierno andaluz y que, a nuestro juicio, marcan el camino de modernización de nuestra comunidad autónoma.
Hemos empezado a seleccionar y compendiar proyectos emblemáticos para Andalucía, que propongan soluciones a necesidades estructurales y para ello, hemos puesto en marcha un Banco de Proyectos de gran calado y envergadura económica.
Este banco será el encargado de buscar, recibir, estudiar y hacer seguimiento de esas iniciativas, que deben ser tractoras de la economía regional y acelerar los cambios estructurales que necesitamos. Es el caso de la Estrategia de Lucha contra el Cambio Climático.
La Revolución Verde pretende un cambio real y efectivo hacia la sostenibilidad en Andalucía. Un modelo de economía verde para la modernización y dinamización de los sectores productivos, que significa nuevas y mayores oportunidades para las empresas y el empleo.
Andalucía cuenta con las mejores condiciones para ejercer un liderazgo real de estas políticas en Europa. En nuestra comunidad hay más de 6.300 empresas del sector energético y generan más de 126.000 empleos, de las cuales 1.800 empresas y 43.000 empleos están asociadas al sector renovable.
Sólo Andalucía tiene capacidad para alcanzar casi la mitad (el 45%) de los objetivos de generación eléctrica con renovables que se han marcado para España hasta 2030.
Somos la tercera comunidad autónoma con más potencia renovable instalada y la primea en potencia fotovoltaica. Gracias a la Revolución Verde, en lo que va de legislatura, se han instalado 70 veces más megavatios de potencia renovable que en los cuatro años anteriores.
Señorías, la proyección de Andalucía en este sector abre unas posibilidades de futuro para nuestra economía por las que este Gobierno está apostando fuerte. En la actualidad, hay 780 proyectos de renovables en distintas fases de tramitación administrativa, que suman un cerca de 26.000 MW de potencia que, en su conjunto, llevarían aparejada una inversión estimada de 17.000 millones de euros.
La apuesta de Iberdrola, que recientemente anunció inversiones de 1.500 millones en renovables en Andalucía, es buena muestra de la confianza en nuestra comunidad en este ámbito.
Además, el desbloqueo de la línea eléctrica Baza-Caparacena-La Ribina y la nueva propuesta de Planificación de la Red de Transporte de Energía Eléctrica atraerá grandes inversiones en economía verde.
Les anuncio que antes de final de año verán la luz las “Directrices Energéticas de Andalucía, Horizonte 2030”, que orientarán las inversiones de la Revolución Verde en Andalucía durante los próximos años.
Asimismo, vamos a aprobar el Plan de Infraestructuras del Transporte y Movilidad de Andalucía 2021-2027 que apuesta decididamente por la movilidad sostenible y acometerá proyectos encaminados a luchar contra el cambio climático.
La Revolución Verde es, además, un compromiso ético y moral con las generaciones futuras, que se plasma en actuaciones concretas. Por eso, les anuncio que el Presupuesto 2021 recogerá un gran hito para la conservación de nuestro patrimonio natural y la demostración palpable de un cambio real en el modelo de política medioambiental en Andalucía y es que en las cuentas habrá una partida para financiar los primeros trabajos de demolición del Algarrobico, primer paso para la posterior restauración ambiental de la zona.
Los fondos de Reconstrucción de la UE marcan otra línea de actuación preferente en el impulso del I+D+i y la transformación digital, que es una apuesta vital de Andalucía.
En el último año, el Gobierno andaluz ha aprobado ayudas e incentivos por valor de 490 millones para impulsar la investigación, la transformación digital y la innovación de empresas, universidades y entidades de investigación.
En Europa, la inversión en I+D+i es del 2,1% del PIB. En Andalucía, al cierre de 2018 era del 0,9%. El País Vasco invierte el 1,9, Navarra el 1,6 y Cataluña, el 1,5%. Aspiramos a estar ahí y, para ello, lanzo una propuesta y es que cada euro que el sector privado invierta en I+D+i EN Andalucía, la comunidad lo acompañará de otro euro.
Los fondos europeos también deben suponer un impulso necesario para la industria aeroespacial y aeronáutica andaluza, que atraviesa dificultades pero que es un sector estratégico y de futuro para nuestra tierra.
Próximamente aprobaremos la redacción de la Estrategia Aeroespacial de Andalucía, que ha sido consensuada con todo el sector y que nos dotará, por primera vez, de una planificación integral para incrementar la capacidad tecnológica e industrial e impulsar el crecimiento y desarrollo futuro de las empresas aeroespaciales andaluzas.
En este sentido, reclamamos al Gobierno de España diligencia en la puesta en marcha del Plan Tecnológico Aeronáutico, con una dotación de 185 millones hasta 2023, ligada precisamente a los Fondos de Recuperación de la UE.
En definitiva, el Gobierno andaluz viene trabajando desde el inicio 3en las líneas de actuación preferente de la UE y nuestro tejido empresarial y económico está en disposición de absorber y aprovechar de forma eficaz los recursos que lleguen de la UE.
Señorías, la pandemia nos ha hecho, nos está haciendo y nos hará mucho daño. Ahí están las cifras de fallecidos, las muertes en soledad de personas mayores y esa manera tan apresurada y urgente, tan dolorosa e inhumana a veces, de despedir a nuestros seres queridos.
También la Covid-19 nos ha empobrecido económicamente y cada día son más las personas y las familias que tienen que superar obstáculos y dificultades para salir adelante. El daño de la pandemia es de dimensiones incalculables y seguirá siéndolo en los próximos meses, puede incluso que años, porque la recuperación será larga y costosa, pero como todas las crisis, por profundas y dañinas que sean, ésta también nos brinda una oportunidad, la de demostrarle a la sociedad y a los ciudadanos, que somos útiles y necesarios.
La oportunidad de que recuperen la confianza en las instituciones y en la política, una confianza que hace mucho tiempo que se deterioró, por muchas razones, por prejuicios, por campañas de desprestigio orquestadas por frentes antisistema, pero también, y es justo reconocerlo, por comportamientos irresponsables e inmorales, que oscilaban desde el ‘todo vale’ con tal de dañar al adversario para sacar rédito político, hasta prácticas delictivas ya sentenciadas por la Justicia o en vías de serlo.
Ser político, dedicarse a la política, una de las actividades más nobles a las que puede entregarse el ser humano se ha convertido de repente en algo feo y mal visto y la pandemia nos brinda la oportunidad de demostrar a la sociedad la utilidad y la nobleza de la política. Tenemos en nuestras manos la ocasión de demostrarlo.
Todos, absolutamente todos en esta Cámara, estamos siendo evaluados por los andaluces, los que tenemos la responsabilidad de gobernar y los que están en la oposición. El sectarismo, la irresponsabilidad y la inconsciencia pasará factura.
Hagamos que los andaluces se sientan orgullosos de sus representantes públicos, entendámonos todos, expongamos nuestras discrepancias con sinceridad, serenidad y respeto y seamos capaces de empatizar con el adversario, pongámonos yo en el lugar de la oposición y ustedes en el lugar del Gobierno, acordemos y seamos leales a Andalucía y a los andaluces.
Durante la primera ola de la pandemia, los andaluces, con un sacrificio ejemplar y un comportamiento responsable, derribaron muchos de los tópicos, falsos tópicos, que durante años se han construido contra nosotros.
La recompensa que, los representantes públicos, estamos obligados a dar a nuestros conciudadanos por ese comportamiento modélico, es enterrar las diferencias, derribar las trincheras ideológicas, y hacer que la respuesta de Andalucía a esta crisis sea, además de eficaz, un modelo para el resto de España.
Hagamos que nos miren con admiración desde todos los sitios y hagamos de Andalucía un ejemplo de hacer política desde la moderación y el respeto.
Mi mano y la mano del Gobierno Andaluz está tendida a todos los representantes de esta Cámara. A la derecha y a la izquierda, sin prejuicios de ningún tipo.
Sé que es difícil asumirlo, sé cuánto nos cuesta a veces modificar nuestras posturas para dar cabida a las del adversario, pero seamos humildes y hagamos el intento porque eso sí que sería una lección de verdadera responsabilidad.
Les aseguro que, si lo intentamos, dará resultado. Tenemos que estar a la altura de lo que necesitan los andaluces en este difícil momento.
Muchas Gracias
