El 92 por ciento de los profesores de Religión, preocupados por su posible transferencia a la Junta de Andalucía
El 92 por ciento de los docentes andaluces de Religión se opone frontalmente a la posible transferencia hacia la Junta de Andalucía, según una encuesta realizada por el Sector de Enseñanza de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF.
En este sentido, el 92 por ciento de los docentes andaluces de Religión afirman sentirse identificados con la frase “No estoy de acuerdo con las transferencias porque creo que se verán perjudicadas nuestras condiciones laborales”, por lo que se pone de manifiesto la tremenda oposición de los docentes ante la posible medida. En paralelo, el 87 por ciento del profesorado de Religión de Infantil y Primaria de Andalucía, considera que las transferencias van a suponer un empeoramiento de sus condiciones laborales.
En esta línea, el Ministerio de Educación ha expresado la intención de transferir mediante Ley al profesorado de Religión de Infantil y Primaria a la Comunidad Autónoma de Andalucía. Y, aunque la Consejería de Educación ha mostrado siempre su rechazo a esta posibilidad, en ningún momento ha tenido intención de asumir a este personal por ninguna vía.
Por ello, la encuesta realizada por el sindicato se hace en un momento muy complicado para el profesorado de Religión, tanto por el ataque a sus condiciones laborales como por el debate político sobre la propia asignatura. Todas estas causas tienen repercusión directa en este colectivo de trabajadores docentes. En una cuestión de tanta trascendencia para el profesorado de Religión, CSIF ha querido conocer la opinión del colectivo ante unas hipotéticas transferencias, con una clara oposición por parte de los docentes.
Sin embargo, un 36 por ciento valora positivamente que la Consejería estableciera un procedimiento de acceso a las vacantes con criterios objetivos y públicos, como ya hace con los profesores de Secundaria, mientras que un 27 por ciento de los encuestados opina que “se aclararán y facilitarán aspectos referidos a permisos y bajas, gestiones administrativas y reducciones a mayores de 55 años, entre otros”.
Entre los aspectos negativos y temores de este colectivo, la encuesta recoge el sentir general, manifestado por el 60 por ciento, de que “la Junta de Andalucía no quiere las clases de Religión y lo pagará con estos docentes como trabajadores”. Finalmente, el 24 por ciento teme que la Consejería los “maltrate como al profesorado de Religión de Secundaria desde hace años”.
