El alcalde de Almería preside en la Plaza Vieja los actos tradicionales de homenaje al Pendón
El alcalde, Luis Rogelio Rodríguez Comendador, ha presidido el acto institucional de homenaje del Ayuntamiento de Almería al Pendón que simboliza la entrega de la capital a los Reyes Católicos, el 26 de diciembre de 1489. Almería ha festejado este año el 525 aniversario de la toma de la ciudad por parte de los Reyes Católicos y y su anexión a la Corona de Castilla. Los actos han tenido un año más la secuencia que marca una larga tradición, comenzada con el disparo de las salvas reglamentarias en honor de la bandera que significó la entrada de las fuerzas cristianas en Almería durante el largo proceso de la Reconquista, y en la que la misma es tremolada tres veces por el alcalde mientras se vitorea a España, a Andalucía, a los Reyes Católicos y a la Integración de los Pueblos. La Corporación e invitados se situaron en los soportales de la Plaza Vieja para presenciar desde allí la petición de juramento por parte del alcalde al concejal más joven, el edil del Grupo Popular Carlos Sánchez, que un año más ha sido el abanderado.
Rodríguez Comendador pidió el juramento por tres veces al concejal, descendiendo el Pendón desde el balcón mientras que la Banda de Música interpretaba el Himno Nacional. Presidida por el alcalde, la comitiva se dirigió a la Catedral donde se celebró la tradicional Acción de Gracias, prólogo de la breve procesión que culminaría, de nuevo, en la Catedral, para una Misa Solemne presidida por el Obispo, Adolfo González Montes.
Convivencia e historia
Una vez ha finalizado el acto religioso, los asistentes también en comitiva se dirigieron a la Plaza Vieja, donde un año más se renovó el gesto de la tremolación por tres veces de la enseña a manos del alcalde de la ciudad. Rodríguez Comendador ha mostrado su satisfacción por la “absoluta normalidad” con la que se ha desarrollado este homenaje que rinde la ciudad, destacando la buena afluencia de público a un acto “enraizado en el sentir histórico y ciudadano de los almerienses, que además supone un reencuentro con una de nuestras más antiguas tradiciones que se celebra con ánimo de convivencia y respeto a la Historia. Aunque un día laborable, muchos almerienses lo sentimos como una auténtica fiesta”,remarcó





