El CAMA acogerá durante dos meses el ‘Sol sobre los años’ del indaliano Antonio López
El Centro de Arte Museo de Almería vuelve a albergar una nueva obra indaliana. En este caso se trata de la obra del almeriense Antonio López Díaz, pintor, escultor y tallista, que es, junto con Francisco Alcaraz, el único artista vivo del grupo original de los Indalianos, quienes supusieron un auténtico revulsivo en el empobrecido mundo cultural de la Almería de posguerra. El concejal de Cultura y Educación, Ramón Fernández-Pacheco, inauguró anoche la exposición acompañado por el propio pintor, escultor y tallista
“Hoy estamos en el Centro de Arte Museo de Almería para presentar, una vez más, una nueva exposición, vanguardista y llena de vida, y también para celebrar que el indaliano Antonio López esté hoy aquí con nosotros y nos haya cedido parte de sus obras más representativas en esta bella exposición de luz y color que se llama ‘Sol sobre los años’”, explicó el edil.
Por su parte, Antonio López rememoró durante la presentación de su muestra los primeros años de vida como artista de la mano de Jesús de Perceval. Por la mañana, el artista también acompañó al alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, en una pequeña visita guiada para mostrarle todas las obras que se expondrán hasta el próximo 16 de junio. El primer edil no quiso dejar pasar la oportunidad para invitar “a todos los almerienses a conocer de cerca la historia viva del arte almeriense y reconocer, de esta forma, el trabajo que llevó a cabo el Movimiento Indaliano, que hizo que nuestra provincia estuviera en boga a nivel nacional e internacional durante los años 40 y 50 gracias a sus vanguardias”.
La muestra estará expuesta del 25 de abril al 16 de junio de 2013, de 11.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas de martes a sábado. Los domingos y festivos, sólo por la mañana de 11.00 a 14.00 horas, y los lunes por la tarde de 18.00 a 21.00 horas.
La exposición ‘Sol sobre los años’ tiene como objetivo desarrollar una muestra del recorrido artístico de Antonio López Díaz desde sus obras de los años 50 hasta las últimas creaciones informalistas y abstractas de su última época. Asimismo, se podrá contemplar una breve muestra de su labor escultórica a través de una serie de pequeños bronces que reflejan su absoluta maestría con los volúmenes.
La primera etapa de la obra pictórica de López Díaz es básicamente figurativa, siendo el retrato y en general la representación de la figura humana el eje central de su trabajo; si bien hay además muestras de paisajes y escenas costumbristas. Su pincelada es rica en matices, mediterránea, luminosa y de textura poco empastada. A partir de los años 90, con su serie denominada ‘Sugerencias’, se inicia una segunda etapa en su pintura en la que rompe con el arte figurativo y se adentra en la abstracción. En este caso el cambio de registro es total, aunque permanece en las obras de esta época una paleta colorista e impregnada de esa luz tan característica del Mediterráneo que acompañó siempre la estética de los indalianos.
Biografía de Antonio López Díaz
López Díaz estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Almería, pasando poco tiempo después a trabajar en el taller del fundador de los Indalianos, Jesús de Perceval. En compañía de ellos o bien de manera individual participa en decenas de muestras realizadas en Almería y otras ciudades españolas, expone su obra en el Museo Nacional de Arte Moderno de Madrid en 1947, siendo seleccionado por Eugenio d’Ors para participar en el VI Salón de los Once, que se celebraría un año después. En 1953 marcha a Brasil, recorriendo ciudades como Brasilia, Río de Janeiro, Paraná, o Niterói, y centra su actividad en la decoración integral de iglesias, la escultura religiosa y urbana y la pintura mural. Participa igualmente en 1962 en la importante Bienal Hispanoamericana de Sâo Paulo.
Regresa a España en 1964, dedicándose profesionalmente a la creación de un taller industrial de decoración. En los años 80 marcha de nuevo a Brasil, de donde recibe el encargo de realizar una serie de murales de gran tamaño para diversas instituciones públicas y privadas, así como varias esculturas para ciudades del estado de Minas Gerais. Regresado de nuevo a España, se instala definitivamente en Almería; aquí existen igualmente muestras de su labor escultórica para espacios públicos tanto en la ciudad como en algunos pueblos de la provincia, donde también ha confeccionado murales y distintos trabajos para las iglesias de municipios como su Alhama natal. Antonio López Díaz continúa manteniendo, no obstante, una estrecha relación con Brasil, país en el que reside su segunda esposa y que sigue reclamando periódicamente su presencia.
