El concurso público de farmacias ya ha permitido abrir en Almería 44 nuevas oficinas
Ya han abierto sus puertas en la provincia de Almería 44 de las 47 nuevas oficinas de farmacia incluidas en el concurso público puesto en marcha por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales. De los establecimientos de nueva creación, 12 se ubican en núcleos de población que hasta ahora no contaban con este servicio. Es el caso de la última abierta, en la pedanía de San Francisco, en Huércal-Overa.
La nueva farmacia de San Francisco, se suma a las de: Almanzora (Cantoria), Costacabana (Almería), Benejí (Berja), Guazamara (Cuevas del Almanzora), Los Menas (Huércal-Overa), La Fuente (Huércal-Overa), San Juan de los Terreros (Pulpí), Pueblo Blanco (Níjar), Barrio Archilla-Cañada Sebastiana (Vícar), El Congo (Vícar) y Venta del Viso (Vícar). Todas ellas están ubicadas en barrios que no disponían de farmacia o tenían tan sólo un botiquín que abría unas pocas horas a la semana. Su apertura permitirá acercar el servicio a los vecinos de estos núcleos.
El resto de las nuevas farmacias creadas gracias al concurso se distribuyen en distintas zonas de Huércal de Almería, Berja, El Ejido, Níjar, Roquetas de Mar, Vera y Mojácar. La mayor parte de ellas ya han abierto también sus puertas, restando únicamente la puesta en funcionamiento de tres oficinas en El Ejido, Almerimar y Aguadulce.
La puesta en marcha de estos establecimientos supone un incremento del 16% sobre las que existían previamente en la provincia de Almería y su distribución territorial responde a un estudio pormenorizado en el que se han tenido en cuenta factores tan importantes como la accesibilidad de la ciudadanía, las necesidades de asistencia farmacéutica de la población de pequeños núcleos o zonas de crecimiento de grandes ciudades y localidades costeras, así como la garantía de la igualdad de oportunidades para el colectivo farmacéutico.
Su apertura contribuirá a la generación de empleo, ya que posibilitará la creación de nuevos puestos de trabajo para farmacéuticos, así como para personal técnico y adjunto que conlleva la apertura de cada oficina de farmacia. En total se estima que podrían generarse alrededor de un millar de nuevos empleos en Andalucía.
Fases de concurso
Un total de tres fases se establecieron para resolver el proceso de adjudicación, atendiendo a los principios de publicidad, transparencia, concurrencia pública y mérito.
En la primera fase del concurso sólo podían participar los titulares de farmacias de Andalucía que han permanecido más de diez años en zonas rurales con población inferior a 1.000 habitantes, en condiciones de aislamiento y asistencia farmacéutica permanente. El objetivo de esta primera fase era valorar y reconocer la situación de estos profesionales que llevan más de una década de servicio, dando respuesta con ello a una reivindicación histórica de los farmacéuticos. En esta fase se adjudican un total de 61 farmacias.
En la segunda fase, todos los farmacéuticos podían solicitar cualquiera de las oficinas que quedaban vacantes, incluso aquellos que no hubiesen resultado adjudicatarios en la fase anterior. Formaban parte de esta segunda fase el resto de las nuevas licencias, de las que 12, además, se reservaron a quienes acreditasen un grado de discapacidad superior o igual al 33%. En esta segunda fase se adjudican un total de 255 oficinas.
Mientras que a la tercera fase sólo podían acudir aquellos farmacéuticos que nunca han sido titulares o cotitulares de oficina de farmacia, los que podían optar a algunas de las oficinas que resultó vacante en las dos fases anteriores. En esta tercera fase se han adjudicado 61 farmacias, 14 de ellas en la provincia de Almería.
Ley de farmacia
El concurso público de oficinas de farmacia de Andalucía desarrolla una de las disposiciones de la Ley 22/2007 de Farmacia de Andalucía, una norma que, además de mejorar la accesibilidad de los ciudadanos a los servicios de farmacia con la apertura de nuevas oficinas, y de mejorar la transparencia en la adjudicación de las mismas, refuerza el papel del farmacéutico como agente de salud, y facilita la mejora profesional de los farmacéuticos rurales y fomenta el empleo en el sector farmacéutico.
Otro de los aspectos recogidos en la Ley es el reconocimiento de los derechos de los ciudadanos a recibir una atención farmacéutica con garantías de confidencialidad y con la suficiente información sobre su tratamiento y sus beneficios.
En cuanto al refuerzo del papel de los farmacéuticos como agentes de salud, la Ley regula sus funciones y obligaciones relacionadas con la información y asesoramiento al ciudadano, la prevención de la enfermedad y cumplimiento farmacológico, la colaboración de los facultativos en la comunidad de posibles reacciones adversas y las actuaciones adecuadas para la custodia, conservación y eliminación de medicamentos, entre otros.
Con el fin de introducir parámetros de calidad, se ha establecido un sistema de acreditación para las oficinas de farmacia y los servicios farmacéuticos, orientado a la mejora del servicio y a la garantía de la prestación.
