El Consejo de Gobierno aprueba el Proyecto de Ley de Agentes de Medio Ambiente de Andalucía
El Consejo de Gobierno ha aprobado, a propuesta de la Consejería de Sostenibilidad y
Medio Ambiente, el Proyecto de Ley de Agentes de Medio Ambiente de Andalucía, que
inicia ahora al trámite parlamentario para su aprobación. Con esta norma, la Junta de
Andalucía da un paso decisivo hacia el refuerzo de su estructura institucional en materia
de protección ambiental, mediante la creación de cuatro cuerpos específicos de Agentes
de Medio Ambiente (Superior, Ejecutivo, Técnico y Operativo), que actuarán como
policía medioambiental al servicio de la ciudadanía y que tendrán definidos con claridad
su estatuto jurídico, funciones y sistema de acceso, con el fin de consolidar un colectivo
profesional altamente cualificado, eficaz y reconocido.
La norma se enmarca en el ejercicio de las competencias autonómicas en función
pública y medio ambiente, recogidas en el Estatuto de Autonomía de Andalucía y en la
legislación básica estatal. En especial, se adapta a la reciente Ley 4/2024, de 8 de
noviembre, básica de agentes forestales y medioambientales, que exige a las
comunidades autónomas la adecuación de su normativa en el plazo de un año.
La ley dotará a los cuerpos de Agentes de Medio Ambiente de la condición de agentes
de la autoridad, policía administrativa especial y, en determinadas circunstancias, policía
judicial en sentido genérico. De este modo, se fortalece su papel en tareas de vigilancia,
custodia, inspección e investigación de delitos ambientales, garantizando su protección
jurídica incluso fuera de servicio cuando actúan por motivos profesionales.
El colectivo andaluz de Agentes de Medio Ambiente tiene sus raíces en los antiguos
guardas forestales del Estado, integrados en su día en el Icona y en el Iryda, que fueron
transferidos posteriormente a las comunidades autónomas en los años ochenta del siglo
XX. Desde entonces, ha evolucionado hasta configurar un cuerpo muy especializado en
múltiples materias ambientales. En 1994 se produjo su unificación bajo la denominación
actual y en 2001 se creó una especialidad específica dentro del cuerpo de Ayudantes
Técnicos, que es la que ahora se extingue con esta nueva norma, dando paso a cuerpos
diferenciados y jerarquizados.
En este sentido, la norma responde a la necesidad de estructurar adecuadamente las
funciones y competencias de este personal, adaptándolas al actual contexto de
protección ambiental. Se trata de una reforma largamente esperada, que refuerza las
capacidades de la Junta de Andalucía en la defensa de sus ecosistemas, recursos
naturales y patrimonio medioambiental.
El texto legal detalla de forma clara y didáctica las funciones que desempeñarán los
nuevos cuerpos. Entre ellas, destacan la vigilancia, custodia e inspección del medio
natural; el asesoramiento técnico; la colaboración en emergencias y la prevención e
investigación de incendios forestales; así como la gestión y seguimiento de actuaciones
en espacios protegidos, aguas, residuos, flora y fauna silvestres, caza y pesca
continental o especies exóticas invasoras.
Además, se contempla la posibilidad de colaborar con otras administraciones en
ámbitos afines como el urbanismo rural, el paisaje, el patrimonio cultural o el medio
litoral. Esta versatilidad y amplitud funcional refuerzan su papel como agentes clave en
la aplicación de las políticas ambientales de la Junta de Andalucía.
