El crimen del Cervantes llena el auditorio Maestro Padilla de almerienses y flamenco
El drama del Teatro Cervantes, en el que fue asesinada la actriz Concha Robles, ha llenado el Auditorio Municipal Maestro Padilla de almerienses ávidos de disfrutar del flamenco y de la leyenda de ‘El Crimen del Cervantes’, que ha llevado a escena la compañía de ballet flamenco dirigida por las almerienses Inka Díaz del Olmo y Rocío Garrido.
Las directoras y coreógrafas de esta obra, junto a un elenco integrado por más de una veintena de artistas, han llevado la historia a las tablas del Auditorio Maestro Padilla en el que la zambra, bulerías, seguiriyas o el vals son algunas de las piezas que compusieron un espectáculo en el que la danza fue la principal protagonista.
Las jóvenes bailaroras identificadas con el personaje de Concha Robles por su pasión hacia el arte, descubrieron el caso “leyendo la prensa, en un artículo sobre personajes importantes de Almería. Interesadas por la vida de la actriz, ambas estudiantes se pusieron a investigar acerca de la vida y obra de Concha Robles para conseguir el máximo realismo en su obra, ‘Cuando el arte alcanza lo divino’.
La obra fue estrenada en la Sala Gades de Málaga el pasado mes de mayo y tras pasar por el Maestro Padilla continuará llevando la historia de Almería por todos los rincones de la geografía andaluza.
Sobre la obra
El 21 de Enero de 1922 en el Teatro Cervantes de Almería ocurrió un caso impactante que marcó la historia de una sociedad conservadora: el triste final de la actriz Concha Robles.
Desde pequeña, mostró su gran pasión por el teatro y su valía en éste, tanto que llegó a pertenecer a una de las mejores compañías teatrales del momento en España. Su mayor error fue enamorarse de un comandante viudo con dos hijas llamado Carlos Verdugo, el cuál enmascaró su carácter agresivo y celoso para conseguir casarse con Conchita.
La actitud dominante de Carlos hizo que Concha dejara su puesto en la compañía teatral para pasar a ser la mujer sumisa que él deseaba. Gracias a la ayuda de Adela, una de las hijas de Carlos, Concha retomó la lucha de conseguir su sueño por ser actriz implicando a la joven en su aventura teatral.
Por otro lado, la figura de Bárbara, la otra hija de Carlos, supondrá un obstáculo entre la relación de Concha y Adela, las cuáles interpretarán los papeles principales de una de las obras más polémicas de este siglo: Santa Isabel de Ceres de Alfonso Vidal y Planas, una obra donde su tema principal es la prostitución donde el autor muestra su experiencia vivida con una “vendedora del amor”.
Concha es una de esas mujeres que quiso volar alcanzando su libertad, a la cual, de una manera inesperada, le quisieron cortar las alas.
“Yo era una muerta realmente, porque había muerto dentro de mí todas mis ilusiones. El corazón se me secaba de tristeza…”
Estas fueron las últimas palabras que pronunció la actriz Concha Robles. Estaba enmarcada dentro de una sociedad llena de prejuicios a los que no correspondía por su deseo de ser ella misma y poder ser fiel a su ideología. Una actriz a la que le arrebataron el papel más importante: su vida.
