El despilfarro se paga
Los nacionalistas ahora se van a enterar. No soy muy amiga de las agencias de rating, pero hay que reconocer que Standard & Poor’s ha hecho un diagnóstico verdaderamente interesante sobre la situación de riesgo en la que se encuentra Cataluña. La agencia le califica de bono basura y con perspectiva negativa. Cuando vienen mal dadas, necesitan ser parte de España. A ver cómo, si no, afrontan ellos el despilfarro que han hecho durante años y la crisis que sufren igual o incluso peor que todos los demás.
La Administración catalana es una de las más endeudadas. Ha abusado tanto o más que el resto de Comunidades de un gasto sin límite y ha despilfarrado en duplicidades como ninguna con embajadas y todo tipo de instituciones propias, por no hablar de los grandes proyectos que comenzaron con el tripartito y que CIU continuó, que supusieron una enorme inversión y todos están paralizados por la falta de financiación, como el aeropuerto de Alguaire o la aerolínea Spanair o el Hospital de Sant Joan Despí que ha cerrado doce de los trece quirófanos por defectos de construcción. Estos son solo algunos ejemplos de la desastrosa política y gestión llevada a cabo por los diferentes gobiernos catalanes en los últimos años.
Cataluña esta vez ha recibido por todas partes, Bruselas también le ha advertido que, si una Comunidad autónoma se independiza, se verá abocada a su salida de la Unión Europea. Y Oriol Pujol puede contar las milongas que quiera, pero el mensaje de la Comisión Europea para las regiones con aspiración independentista es muy claro. Cataluña, como cualquier otra Comunidad Autónoma, no tiene acceso a los mercados de capitales y, como continúe con la chulería e insolidaridad que le caracteriza, podría ver rebajada aún más su nota crediticia.
La realidad es que Cataluña depende del Gobierno español y que Artur Mas ha solicitado 5.023 millones de euros al Fondo de Liquidez Autonómico porque no pueden afrontar solos sus vencimientos de deuda ni el pago a proveedores. S&P se pronunció la semana pasada considerando aspectos políticos y Moody’s ya lo hizo anteriormente de la misma forma atendiendo a criterios económicos. Vengan y digan que estarían mejor sin España, que les iría mejor por su cuenta, pero ahí está el líder de Convergència solicitando miles de millones al Estado español porque la Generalitat está arruinada, y la Unión Europea no parece estar por la labor de negociar ningún ingreso tras una independencia. Cataluña tendrá que cumplir las condiciones fiscales que conlleva el rescate y admitir que siempre hay un pez más grande.
-Mercedes Zaragüeta-
