EL EJIDO.- El Ayuntamiento incide en la campaña de revisión de las medidas de protección en las balsas de cara al comienzo de la temporada agrícola
El Ayuntamiento de El Ejido ha aprovechado el comienzo del curso agrícola para incidir en la campaña de revisión de las medidas de protección en las balsas de riego que puso en marcha hace ya algunos años con la finalidad de concienciar a los propietarios de las mismas sobre la necesidad de mantener estas infraestructuras en buen estado y que permanezcan valladas como medida de seguridad.
Tal es así que la concejalía de Agricultura ha reforzado durante los últimos meses las tareas de inspección y control que ejerce sobre las mismas, a fin de que se cumpla la normativa municipal vigente en esta materia. En esta línea, cabe destacar que el número de expedientes sancionadores se ha reducido de manera importante en el último año; lo que viene a ratificar la buena respuesta que está teniendo esta campaña informativa cuyos frutos ya se traducen en una considerable reducción de los incidentes.
El concejal de Agricultura, Manuel Gómez Galera, ha mostrado su satisfacción por este hecho ya que “gracias a ésta se ha conseguido minimizar, de manera importante, el riesgo de accidentes. Y es porque nuestros agricultores son, cada vez, más conscientes de la necesidad de cumplir con la ley, 8.3.3 y artículo 8.3.12.4 del Plan General de Ordenación Urbana de El Ejido, referente al buen mantenimiento y correcto vallado que se exige para impedir el acceso accidental a embalses y balsas de los invernaderos”.
Como se recordará, el Plan General del municipio contempla una regulación para evitar los peligros de las balsas con vallados perimetrales, siempre en función de la propia estructura de las balsas. En esta línea, desde el Consistorio se está realizando un importante trabajo en materia de prevención y concienciación desde el año 2012.
El responsable municipal ha incidido en que “se hace imprescindible concienciar sobre la necesidad de instaurar medidas que eviten accidentes en estas infraestructuras tanto por parte de los trabajadores de las fincas como de aquellas personas ajenas a las mismas pero que, en un momento dado, pudieran acceder a éstas con el consecuente riesgo que ello representa”.
Gómez Galera ha determinado que “podemos presumir de un sector agrícola muy competitivo que viene determinado por los avanzados sistemas de producción con los que contamos y por contar con infraestructuras muy modernas que incorporan, en muchos casos, sistemas muy innovadores; por lo tanto, las balsas de riego deben de ir en consonancia con todo ello y caracterizarse por ser espacios libres de riesgos para lo que se hace preciso establecer los aspectos que la normativa estipula para este tipo de espacios”.
En el municipio, hay más de 8.000 explotaciones agrícolas que se abastecen de más de 5.000 balsas de riego, por lo que “resulta muy necesario trabajar en erradicar los accidentes, en las balsas mediante la realización de campañas de información a la población, la mejora de las medidas de seguridad y la inspección del cumplimiento de la normativa vigente en esta materia”.
