EL EJIDO.- El gobierno local lleva al próximo pleno una propuesta en apoyo a los regantes en su reivindicación por una factura eléctrica adaptada
El equipo de gobierno en el Ayuntamiento de El Ejido llevará al próximo pleno de la Corporación Municipal una propuesta para apoyar a comunidades de regantes y organizaciones agrarias en su reivindicación por una factura eléctrica adaptada.
El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, se ha referido a la disposición del Gobierno central para estudiar un contrato específico de suministro eléctrico para los regantes y, en este sentido, ha querido mostrar también el apoyo del gobierno local para conseguir una factura eléctrica con tarifas adaptadas para este colectivo.
“La agricultura de regadío tiene una importancia vital por su contribución a la generación de empleo y riqueza y su impacto positivo en el medio ambiente, por lo que conseguir una agricultura competitiva y moderna pasa necesariamente por la puesta en riego de los cultivos más rentables”, apunta Góngora, quien explica que la subida eléctrica desde el año 2008, “ha sido perjudicial para la agricultura por la temporalidad de sus suministros, para la que ha significado un aumento medio de más del 20% en el regadío andaluz en los últimos años”.
De esta forma, el equipo de gobierno apuesta por soluciones que pasarían por adaptar la factura eléctrica a los parámetros de consumo de regadío, de forma que se evite que los agricultores tengan que pagar durante todo el año por unos términos de potencia que sólo necesitan unos meses. “Lo que pedimos en la propuesta que llevaremos a pleno es que se pueda establecer una tarifa eléctrica basada en el carácter estacional de la agricultura de regadío y de gran parte de la agroindustria española”, explica Góngora.
En concreto, se solicita al Gobierno central las siguientes medidas:
– Facturar por la potencia real utilizada.
– Aplicar un IVA reducido a los agricultores de regadío y exención del impuesto de electricidad.
– Permitir realizar dos modificaciones de potencia contratada en el plazo de 12 meses.
– Posibilitar los contratos de temporada de forma flexible.
– Modificar la normativa para la producción de energía distribuida para autoconsumo en el medio rural.
En la propuesta que se llevará a pleno se recuerda, asimismo, que Andalucía es la Comunidad Autónoma con mayor superficie de regadío, con más de 1.100.000 hectáreas, lo que supone que el regadío ocupa el 25% de la superficie agraria útil andaluza, el 65% de la producción final agraria un 64% del empleo agrario andaluz (200.000 unidades de Trabajo Agrario) y el 16 del empleo total regional.
De esta forma, se detalla, asimismo, que una hectárea de regadío tiene una productividad seis veces superior a una de secano y genera una renta cuatro veces superior, permitiendo el mantenimiento de la renta de agricultores con pequeñas explotaciones y fijando a la población en el medio rural.
De igual modo, en la propuesta referida se especifica que el aumento de la productividad agrícola que genera la puesta en riego lleva inherente el aumento del empleo de mano de obra directa en todas las tareas de los cultivos (preparación de suelo, siembra, fertilización, tratamientos fitosanitarios y recolección), así como empleo indirecto de industrias que aportan inputs a la producción (viveros, maquinaria especializada, productos fitosanitarios, centros de transformación de los productos, empresas de logística y transporte, plásticos,,,,) y sectores que apoyan de forma directa o indirecta a la agricultura.
La desaparición de las tarifas especiales de riego en el año 2008, la entrada del mercado libre de energía y el incremento del precio de los peajes (principalmente en el Término de Potencia) en la factura han supuesto un encarecimiento del coste eléctrico en la agricultura de regadío y gran parte de la agroindustria española. Además el consumo eléctrico del regadío ha aumentado por la modernización de regadíos para ahorrar agua al pasar a sistemas de riego por presión y, por tanto, con coste energético (aspersión, riego localizado, etc.).
Además, la subida de la tarifa eléctrica ha coincidido con la inversión realizada en modernización por una buena parte del regadío español. En los últimos quince años, los regantes han dedicado más de 6.000 millones de euros a la renovación de sus instalaciones de riego. Como consecuencia de esa modernización, el regadío español ha sido capaz de ahorrar hasta un 20% de los recursos hídricos. Las nuevas infraestructuras han aumentado, sin embargo, las necesidades de consumo energético, que se han incrementado en más de un 60%.
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