EL EJIDO.- La compañía Espejo Negro y sus marionetas conmovió al público del Festival
El niño dormido, El Espejo Negro
La


representación teatral de la compañía Espejo Negro tuvo lugar dentro del marco del 40 Festival de Teatro de El Ejido. Una historia tierna que, con una gran componente emocional, cautivó a los asistentes anoche al Auditorio tanto por su contenido como forma, ya que este montaje combina el teatro clásico con el de marionetas.
A través de quince marionetas manipuladas por tres actores que fueron dando forma a este espectáculo, Espejo Negro contó anoche la historia de Óscar, un chico en coma que un buen día despierta sin recordar cómo hablar ni cómo andar o realizar esas actividades que habitualmente realizaba.
Una obra que impactó por esa capacidad humana que desplegó para transmitir, a través de los diálogos y el movimiento de las marionetas, los esfuerzos de unos padres que dedican su tiempo a recordar a su hijo enfermo esos cuentos que, de pequeño, tanto le leyeron, explicar a su hermana el estado en el que se encuentra el pequeño.
De forma muy emotiva, la compañía malagueña llevó al público infantil a adentrarse en una historia de sueños, de superación y esperanza para acabar con un mensaje final reflejado sobre el escenario con el que rinde homenaje a todas aquellas personas que han tenido que pasar o se encuentran en la misma situación que Óscar. Personas que han despertado o que aún están por despertar.
