EL EJIDO.- Los grupos políticos de izquierdas del Ayuntamiento de El Ejido votan en contra del nombramiento de Alcaldesa Honoraria a la imagen de la Divina Infantita
El Pleno del Ayuntamiento de El Ejido ha aprobado, con los votos en contra de PSOE, UPyD e IU, el nombramiento de Alcaldesa Honoraria a la imagen de la Divina Infantita, Patrona del municipio.
El alcalde del Ejido, Francisco Góngora, ha lamentado “la oposición de los grupos políticos de izquierdas a esta distinción” porque, como ha explicado, “lo que verdaderamente ocurre es que les molesta este nombramiento y una cosa es separar lo religioso de lo público, en lo que estoy de acuerdo, y otra es que no se reconozca esa manifestación religiosa desde lo público”.
Asimismo, el regidor ejidense ha subrayado que “no existe injerencia por el hecho del nombramiento de la Virgen Niña como Alcaldesa Honorífica. Es un título que se otorga simbólicamente como muestra de respeto, admiración y estima hacia una imagen muy querida en nuestro municipio”.
Góngora ha recordado que “esta distinción representa una muestra de respeto hacia la madre de Jesús, como figura histórica, y de valores humanos universales como la humildad, la paciencia, la sencillez, la caridad o el sacrificio”.
El alcalde ha manifestado “sentirse muy orgulloso de este nombramiento ya que son masivas las muestras populares de cariño y de devoción en nuestro municipio hacia la Patrona. La labor social y educativa realizada en El Ejido durante muchos años ha hecho que se convierta en un referente social imprescindible y en una seña de identidad en nuestra comunidad”.
Góngora ha pedido a los grupos de la oposición “respecto hacia lo que se considera un ejercicio democrático y de pluralidad” y ha recordado que “en 1993, el PSOE, un partido de izquierdas mucho más moderado que el actual, votó a favor del nombramiento de la Virgen Niña como Patrona del municipio, una distinción que tiene mucho más efectos sobre la vida civil y pública que el nombramiento de Alcaldesa Honoraria y sin embargo pese a tener esta distinción una menor trascendencia práctica en la vida civil y municipal, votan en contra”.
Por último, el alcalde se ha mostrado respetuoso con la libertad religiosa y ha incidido en que “la laicidad sana implica que las decisiones gocen de una autonomía efectiva de la esfera eclesiástica”.
La devoción por la Virgen Niña la inició el padre Federico Salvador Ramón, almeriense destinado a México, y de su mano el 31 de octubre de 1926 la imagen se instaló por primera vez en la parroquia, a su alrededor se fundó la Comunidad de Religiosas de las Esclavas de la Inmaculada Niña y en 1928 el Colegio Divina Infantita.
