EL IMPARCIAL.- Mas justifica su lujoso viaje a Rusia mientras Van Rompuy dice que “nadie obtendrá nada del separatismo”
El presidente de la Generalidad de Cataluña, Artur Mas, ha justificado su reciente viaje a Rusia, calificado de partidista por los grupos de la oposición, al asegurar que además de candidato de su partido sigue siendo el jefe del Govern, lo que le obliga, ha dicho, a “situar” a Cataluña en el exterior.
“Una de las obligaciones, a pesar de que se esté a pocos días de las elecciones, de un presidente de Cataluña, es no sólo hacer de candidato, sino también hacer de president y en los tiempos actuales ello obliga a que una parte de tu tiempo lo destines precisamente a situar a tu país lo mejor posible en el exterior”, ha dicho Mas en un acto en Igualada sobre su viaje a Moscú para apoyar a los empresarios catalanes en el Foro empresarial Cataluña-Rusia.
Al respecto, el jefe del ejecutivo catalán ha remarcado que Cataluña está en las “mejores condiciones” para hacerlo “dentro de este Estado español del sur de Europa”.
El viaje de Mas a Rusia ha sido muy criticado por los grupos de la oposición catalana, que critican el lujo del que se rodea el president mientras enarbola una política de recortes y austeridad. Según publica ABC, la comitiva de Mas estaba formada por unas cien personas entre altos cargos de la Generalidad, protocolo y encargados de comunicación y alcaldes de municipios catalanes. El presidente catalán se alojó en una habitación del hotel de lujo Radisson Royal de Moscú, que cuesta 1.600 euros la noche.
“Nadie obtendrá nada del separatismo”
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha lanzado un mensaje a las autoridades escocesas, catalanas y flamencas que propugnan celebrar un referéndum sobre su independencia, señalando que “nadie obtendrá nada del separatismo”.
En un video en el que responde a una pregunta formulada por una ciudadana europea sobre la independencia de Escocia y de la región belga de Flandes, Van Rompuy asegura que el “separatismo” es cosa del pasado.
Van Rompuy, que presidirá la mesa de negociaciones con el Gobierno escocés sobre una hipotética adhesión de Escocia a la Unión Europea (UE), no alude de forma específica en su respuesta a Escocia, ni a Cataluña, ni a Flandes.
“Nadie obtendrá nada del separatismo en el mundo de hoy que, guste o no guste, es globalizado”, argumenta Van Rompuy, que seguirá al frente del Consejo Europeo para cuando se celebre el referéndum en Escocia.
“Tenemos muchos retos importantes que abordar y solo tendremos éxito si aunamos fuerzas, unificamos nuestras acciones y tomamos las mismas direcciones. La crisis financiera global nos está golpeando. El cambio climático está amenazando nuestro planeta. ¿Cómo puede ayudar el separatismo? La palabra del futuro es unión”, zanja Van Rompuy.
La UE ha sentenciado que, en caso de que Escocia o Cataluña se independizaran, tendrían que respetar el proceso de admisión habitual, lo que implica que el rechazo de un único país de los Veintisiete, véase Reino Unido o España, vete su adhesión.
Al igual que el presidente del Govern catalán, Artur Mas, su homólogo escocés, Alex Salmond, sugirió que una Escocia independiente sería, asimismo, un país miembro de la UE. Reino Unido ha insistido en que Escocia tendría que pedir su admisión si se independizara.
España podría influir
El exembajador británico en Estados Unidos y exrepresentante ante la Ue, el barón Kerr de Kinlochard, ha indicado que la entrada de Escocia en la UE dependerá del “estado de ánimo” de España.
El miembro de la Cámara de los Lores ha argüido que Madrid podría ralentizar el proceso de adhesión de Escocia, en función del estadio en el que se encontrara la cuestión catalana, según ha informado el diario ‘Scotland on Sunday’.
“Si el Gobierno en Madrid quiere demostrar a Barcelona que independizarse de España tendrá un precio en términos de pertenencia a la UE, podrían hacer valer que el proceso es largo”, ha subrayado el lord británico.
El independentismo cae al 40% si Cataluña saliera de la UE, según un sondeo
El 50,9% de los catalanes son partidarios de un estado independiente, pero este porcentaje bajaría al 40,1% si la soberanía supusiera la salida de la UE, según una encuesta elaborada por Gesop para el programa El Gran Debate de Tele 5 y que hoy publica El Periódico.
La encuesta, que se realizó a 2.000 personas entre los días 29 de octubre y 1 de noviembre en Cataluña, apunta que el 36,9% de los catalanes quiere que Cataluña siga siendo parte del Estado español y el 12,2% no sabe o no contesta.
Cuatro de cada diez encuestados están a favor de la independencia incluso si ésta implicara estar fuera de la UE.
Las provincias más independentistas son Girona, con un 60% de la población que se declara a favor de la independencia, y Lleida, un 58,5%, mientras que Tarragona, con el 51,3%, y Barcelona, con un 49,1% son las más reticentes.
El 59,1% de los encuestados cree que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, utiliza la independencia para tapar los recortes sociales y la mala situación económica de Cataluña, y el 36% cree que no.
La misma encuesta indica que CiU, actualmente con 62 diputados, lograría entre 63 y 65 escaños, por lo que no alcanzaría la mayoría absoluta (68).
El segundo puesto estaría muy disputado, con una fuerte caída del PSC, que quedaría con 18-20 escaños, el mantenimiento del PPC (17-18), y el ascenso de ERC (17-18).
El sondeo también pregunta sobre la identificación nacional y refleja que el 36,7% de los entrevistados se siente tan español como catalán, el 28,9% se considera más catalán que español y un 24,7% únicamente catalán, mientras que el 4,8% se declara únicamente español y el 2,6% más español que catalán.
Trescientos intelectuales, contra el proyecto secesionista
Trescientos intelectuales y profesionales de distintos ámbitos, entre los que se encuentran numerosas personalidades de la izquierda, han firmado un manifiesto a favor del federalismo frente a la ola secesionista alimentada desde CiU y el Gobierno catalán presidido por Artur Mas.
En el manifiesto, publicado hoy por El País, se destaca que “una propuesta de secesión augura, bajo el pabellón de un nacionalismo exacerbado, el desbordamiento a corto plazo del malestar social”.
Asimismo, se acusa a los independentistas de querer convertir “su particular idea de España en el chivo expiatorio sobre el que cargar todos los malestares” porque “la afirmación de que España perpetró agresiones contra Cataluña es una desgraciada manipulación del pasado”.
“Ni Cataluña está sometida a un expolio por parte de España, ni el común de los españoles alberga sentimiento alguno de menosprecio hacia ella”. Bien al contrario: Cataluña suscita afecto, admiración y reconocimiento”, se asegura en el manifiesto.
Entre los firmantes del texto figuran miembros de la ejecutiva de Izquierda Abierta -el partido promovido por Gaspar Llamazares- como los escritores Luis García Montero o Almudena Grandes, así como artistas, escritores e intelectuales españoles y latinoamericanos, como Pedro Almodóvar, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina o el magistrado emérito del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín.
