EL IMPARCIAL.- Rajoy no cree imprescindible el rescate “en este momento”, pero no renuncia a pedirlo “si fuera necesario”
Cinco minutos de confusión en los pasillos del Congreso por declaraciones contradictorias sobre la petición de rescate. Fuentes del Gobierno han llegado a hablar precipitadamente de que este extremo no se produciría en 2012 “salvo cataclismo”. Después, las mismas voces han echado abajo estas palabras para aclarar que el discurso oficial es el mismo: “No hay novedad”.
En el momento presente, dijo hace pocas fechas el presidente del Ejecutivo —manifestaciones a las que se agarran estas fuentes en último término-, no está en la agenda o prevista la ayuda, más en las actuales condiciones de financiación y el estado de la prima de riesgo. En tercer lugar, y ya no en los pasillos sino en el estrado del Parlamento, el propio Rajoy, quizá consciente del revuelo, se ha referido a la cuestión: “No renuncio a usar ese instrumento -compra de deuda del BCE previa petición de rescate- si fuera necesario para los intereses generales de los españoles”.
La UE, “desesperadamente lenta”
El presidente del Gobierno ha dado cuenta en el Congreso de los Diputados del más reciente Consejo Europeo, celebrado los días 18 y 19 de octubre en Bruselas. Mariano Rajoy se ha felicitado por los “positivos” resultados cosechados en la cumbre, especialmente por el, a su parecer, “mensaje de unidad” lanzado. “Un paso en falso”, ha opinado, habría dado lugar a una “ráfaga de inestabilidad”. La Unión Europea estuvo, pues, “a la altura de las expectativas”, ha sentenciado.
Nuestro continente se encuentra en su quinto año de crisis, ha recordado el presidente, con especial afectación en España por “una política fiscal poco rigurosa y retraso en las reformas”, en alusión al anterior Ejecutivo. “No saldremos sin hacer nuestros deberes, por penosos que éstos sean”, ha afirmado, pero, para alcanzarlos, ha añadido, “necesitamos que el marco europeo colabore en el proceso”.
Rajoy ha dedicado una breve parte de su intervención ante los diputados a la recapitalización de la banca. En este sentido, ha admitido una situación “menos acuciante” que en junio, cuando no se había cuantificado el agujero, ahora tasado en 40.000 millones de euros.
Minutos también para la unión bancaria, “una buena propuesta que nos permite avanzar en la supervisión única”, ha dicho. Sin embargo, el presidente ha reconocido que “algunos hubiéramos preferido un proceso más rápido”, aunque la “existencia de una propuesta concreta” suponga un “indudable avance”.
Para concluir, ha recurrido a Galileo Galilei para tranquilizar: Europa “se mueve”, aunque ese movimiento pueda parecer “desesperadamente lento”. Sus últimas palabras han seguido la misma línea: “Señorías, lo importante cuando se fija un rumbo es mantenerlo. En este Consejo lo hemos hecho, y por eso, hoy, el proyecto europeo ha ganado credibilidad y confianza”.
Rubalcaba: Merkel y el BCE deben actuar ya
Alfredo Pérez Rubalcaba ha tomado la palabra tras el presidente y su punto de vista es muy diferente, aunque coincidan en los objetivos a lograr en Bruselas. El líder del principal partido de la oposición no es optimista sobre el estado de la banca pese a que se haya diagnosticado la dolencia: afectará a los españoles en su bolsillo cada euro de los 40.000 millones que se exigen. Además, comparte con Rajoy la tardanza de la unión bancaria.
El socialista ha alarmado sobre el euroescepticismo creciente. Entre otras cuestiones, valora, porque el sacrificio de los españoles se destina a los “especuladores sobre el euro” o porque los ciudadanos “pagan muy caro su pertenencia al club (del euro) y su diseño equivocado”. A su juicio, Angela Merkel y el Banco Central Europeo (BCE) “tienen que actuar” para evitar que la deuda se siga disparando.
