EL IMPARCIAL.- Rubalcaba y los sindicatos vuelven a chantajear al Gobierno con la huelga general
Los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez, han llamado este domingo a la participación en la huelga general del 29 de marzo y han reiterado al Gobierno que, si se sienta a negociar, pueden desactivar la convocatoria.
Así lo han asegurado en sus discursos en la Puerta de Alcalá, donde ha finalizado la manifestación convocada en Madrid contra la reforma laboral.
Según Méndez, el Ejecutivo tiene que corregir en profundidad la reforma para evitar la huelga general.
Además, para alentar la participación de los ciudadanos en la cita del 29 de marzo, Méndez ha dicho que “solo hay que tener miedo al propio miedo”.
En este sentido, Toxo ha advertido al Gobierno de que no se puede asustar a la gente, “porque con la reforma laboral lo que se pretende es reducir el precio del trabajo y empobrecer a las personas”.
Por su parte, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha advertido de que los socialistas tienen que dar la batalla para desenmascarar las reformas ideológicas de la derecha, que pretende culpar a los trabajadores de la crisis económica y financiera.
Durante su discurso en la clausura del congreso de los socialistas gallegos, que han reelegido a Pachi Vázquez como secretario general frente a la ex ministra Elena Espinosa, Rubalcaba no ha hecho ninguna referencia a las manifestaciones en protesta por la reforma laboral o a la huelga general del día 29.
Pero sí ha dejado claro que no es posible que haya una causa justa que no tenga a un socialista al lado defendiéndola.
Ha subrayado además que el PSOE no va a aceptar “nunca” la reforma laboral del Gobierno del PP, que incluye una propuesta “ignominiosa”, consistente en que los padres acepten un despido barato para que sus hijos puedan tener un empleo precario.
La reforma laboral, según ha insistido, pretende que los trabajadores elijan entre derechos y empleo, en una ecuación que recoge “lo peor de los dos mundos”, porque supondrá menos derechos y más desempleo.
