El Obispo diocesano confirmó al grupo de jóvenes de la parroquia de Retamar
Con el sacramento de la Confirmación se fortalece y se completa la obra del Bautismo. Por este sacramento, el bautizado se fortalece con el don del Espíritu Santo. Se logra un arraigo más profundo a la filiación divina, se une más íntimamente con la Iglesia, fortaleciéndose para ser testigo de Jesucristo, de palabra y obra.
Por él es capaz de defender su fe y de transmitirla. A partir de la Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una vida cristiana más perfecta, más activa. Es el sacramento de la madurez cristiana y que nos hace capaces de ser testigos de Cristo.
Con este sentir de la Iglesia, el Obispo de Almería, Mons. Adolfo González montes, se trasladó hasta la parroquia de Retamar, donde administró este sacramento al grupo de jóvenes de la parroquia que concluyeron su etapa formativa para esta ocasión.
