EL PAÍS.- Montoro asegura que obligará a las autonomías a cumplir el déficit
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha dejado caer la sombra de la intervención a las comunidades autónomas que no cumplan los objetivos del déficit. Tras asegurar que España cumplirá y que no alcanzar las líneas rojas marcadas por Bruselas no es una opción que baraje el Gobierno bajo ningún concepto, porque es una prioridad para “desatascar la situación” y “no hay otro camino”, ha desvelado “dudas sobre la viabilidad financiera de las comunidades autónomas y las Corporaciones Locales”. Pero sobre todo ha sido muy tajante con las regiones, a las que ha avisado de que, si incumplen el déficit, el Ejecutivo no dudará en ejercer sus facultades “de prevenir, supervisar, penalizar e intervenir a las comunidades que no puedan cumplir por sí mismas los objetivos de déficit”.
Y lo ha justificado así: “Estado somos todos”. A lo que ha agregado: “No se pueden producir quiebras parciales dentro del Estado, no es posible ni admisible porque de esas otras Administraciones dependen los servicios públicos esenciales”. Pero ha tenido también buen cuidado en recordar que el Gobierno no cuestiona en ningún momento el Estado de las autonomías.
Además, ha anunciado que en la primera quincena de mayo se reunirá el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que reúne a las autonomías y que estas deberán presentar en ese cónclave sus planes de austeridad. “Estamos haciendo que dispongan de los recursos necesarios para que lleven adelante servicios públicos básicos”, ha explicado Montoro sobre las ayudas que se están prestando a las regiones. “Y estamos haciendo una política de anticipos y hemos aplazado las devoluciones negativas”. Pero, sobre todo, ha responsabilizado a las comunidades autónomas de las futuras cifras de déficit que pueda presentar el país. “Es importante y obligado garantizar que las comunidades y Ayuntamientos van a cumplir el objetivo de déficit público”, ha insistido.
Montoro había iniciado su intervención en la tribuna de oradores para defender los Presupuestos Generales del Estado con nuevos ataques a la gestión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. No solo le ha acusado de ser culpable de la crisis económica, de la recesión que atraviesa España y hasta de “engañar” con las cifras del déficit, sino que también ha acusado al PSOE de haber “anticipado las elecciones para no hacer los Presupuestos Generales del Estado”.
Además, el ministro ha argumentado que, para las medidas que está tomando el Ejecutivo, el PP cuenta con “un mandato claro” de la sociedad, de la que ha recibido un “respaldo mayoritario”. El ministro ha agregado que no hay “atajos” en la salida de la crisis y pasa por reducir el déficit público. De ahí que haya insistido en que el Gobierno buscará equilibrar las cuentas y no aumentará el déficit bajo ningún concepto.
Pese a la dificultad de cumplir con los objetivos de déficit —alcanzar el 5,3% este año— impuestos por Bruselas, Montoro se ha comprometido a hacerlo: “En 2013, España habrá eliminado el déficit estructural y estaremos garantizando los servicios públicos de los ciudadanos”. Después, ha comenzado a detallar lo que no se ha tocado en los ajustes —ha hablado de las pensiones, las prestaciones de desempleo o el sueldo de los funcionarios—, pero se ha parado menos en las áreas que sí se han tocado, como educación o sanidad. “Hemos hecho una selección”, ha asegurado.
Las únicas pinceladas de optimismo las ha ofrecido Montoro al final de su intervención, cuando ha asegurado que “España es capaz de darle la vuelta a una situación como esta”.
“La situación es muy difícil y complicada”
Pocos minutos antes de la intervención de Montoro se ha producido una de las escasas declaraciones públicas del presidente, Mariano Rajoy, en los pasillos del Congreso. “La situación es muy difícil y complicada”, ha sido el diagnóstico del presidente. “El Gobierno esta tomando decisiones complicadas en estos presupuestos”, ha defendido. “Espero que salgamos”.
El PP enfrenta en solitario la defensa de los Presupuestos Generales del Estado para los próximos ocho meses en el pleno del Congreso, que se está celebrando desde este mediodía y hasta el jueves. Son las primeras cuentas que presenta el Gobierno de Mariano Rajoy a la Cámara y también las más restrictivas. Por eso, todos los grupos parlamentarios, PSOE, CiU, PNV, Izquierda Plural, UPyD, ERC, BNG, CC y Amaiur han presentado enmiendas a la totalidad para pedir la devolución del proyecto de ley al Gobierno.
Aunque el PP cuenta con mayoría suficiente en el Congreso para aprobar los Presupuestos, políticamente necesita el respaldo de, al menos, otro grupo y por eso trabaja contrarreloj para conseguir que CiU retire a última hora la enmienda que ha planteado. Los nacionalistas catalanes han apoyado hasta ahora las medidas más polémicas de Rajoy: la subida de impuestos, la reforma laboral y hasta la amnistía fiscal. A cambio, el PP catalán ha respaldado los Presupuestos de CiU en Cataluña y toda una serie de medidas impopulares. Pero el idilio ha tocado fondo con las cuentas, porque no incluyen las inversiones recogidas en el Estatuto catalán. Las negociaciones parecen estancadas.
El resto de partidos, especialmente los de la izquierda que encabeza el PSOE, cuestionan que los presupuestos hayan hecho bandera de los recortes, sin una sola medida de estímulo que invite a la recuperación de la economía española, ya en plena recesión. Y, sobre todo, critican que los Presupuestos que ahora se debaten han quedado obsoletos ya antes de ser aprobados, porque el Gobierno presentó el pasado viernes nuevos recortes, especialmente en materia de Educación y Sanidad.
