El Pleno de Roquetas de Mar rechaza la imposición obligatoria del menú halal en los colegios
El Pleno de Roquetas expresa su rechazo a la imposición obligatoria del menú halan en cualquier centro público, “y en especial en los comedores escolares”, al considerar que la organización de estos centros debe regirse de forma prioritaria por criterios de adecuada nutrición, equilibrio alimentario y calidad de los menús, conforme a las recomendaciones profesionales vigentes y en el marco de las competencias de las comunidades autónomas y de los propios centros, a través de los consejos escolares.
El texto, enmienda a una moción del grupo VOX de Roquetas, fue aprobado por el equipo de gobierno y los ediles de la formación de Abascal, que aceptaron de forma íntegra la propuesta del Partido Popular.
Los populares dejaron constancia, y así lo expresó el portavoz del PP en el Ayuntamiento, José Juan Rodríguez, de “forma clara y sin ambigüedades, de su firme compromiso con la libertad individual, como principio irrenunciable de nuestra convivencia”. Defienden que cada persona debe convivir conforme a sus creencias, tradiciones y convicciones, y que estas deben ser “respetadas” en un marco de pluralidad y tolerancia”, afirmó el portavoz popular.
La moción aprobada en la sesión que ha tenido lugar esta mañana en el Ayuntamiento promueve activamente la gastronomía y carnicería tradicionales españolas, en el marco de una alimentación equilibrada y de calidad en los centros públicos, sin que certificaciones específicas, como la halal, condicionen ni determinen la oferta general del servicio.
El Pleno apoyó de forma explícita y decidida al producto español, fomentando su consumo entre la población y respaldando “a nuestros productores y a la industria agroalimentaria de este país, como parte esencial de nuestra economía y cohesión social”, dijo José Juan Rodríguez ante la corporación.
En este contexto exigió el respeto a los usos y costumbres de España y rechazó que se impongan como obligatorias prácticas propias de otras tradiciones. De ahí que se rechazara la imposición de prácticas “a nuestros usos y costumbres, reafirmando nuestras tradiciones, el cumplimiento de la ley y la igualdad entre hombres y mujeres conforme a los derechos fundamentales reconocidos en España”.
En la exposición de motivos, el equipo de gobierno fue claro. “España es un estado aconfesional, pero no un Estado sin identidad. Nuestra nación, y de manera particular nuestros municipios, están profundamente vinculados a una tradición cultural y social de raíz cristiana y de forma mayoritaria católica, que forma parte esencial de nuestra historia, nuestras costumbres y nuestra forma de entender la vida en comunidad”, dijo el portavoz popular. A su juicio resulta inaceptable que desde las administraciones se promuevan o consoliden dinámicas que, bajo el pretexto de la diversidad, puedan derivar en la imposición indirecta de prácticas culturales o religiosas ajenas al sentir mayoritario de la sociedad. “La convivencia, asegura el portavoz del PP en el Pleno, no se construye imponiendo, si no respetando. Y respetar implica también no alterar ni desplazar las tradiciones, valores y costumbre que conforman la identidad de nuestra sociedad”.
