El pregón del Magistral Martín Campos una auténtica protestación de Fe
El Rvdo. Juan José Martín Campos a través de la palabra nos hizo revivir 75 años de apostolado seglar cofrade.
Llegó el día 4 de febrero, sábado, en el ocaso del día, antesala al Domingo del Señor, para que en la plenitud de las vísperas cuaresmales, el ecléctico Teatro Cervantes y Círculo Mercantil e Industrial de Almería del arquitecto López Rull, acogiese el pregón conmemorativo con motivo del 75 aniversario fundacional de la Real, Ilustre y Sacramental Cofradía del Prendimiento, pronunciado por el canónigo magistral y prefecto de pastoral de la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación, Juan José Martín Campos.
Un estrado presidencial integrado por el presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, Isaac Vilches Marín, la Hermana Mayor de la Hermandad Sacramental del Prendimiento, Jesús Cautivo de Medinaceli y Nuestra Señora de la Merced, María del Mar Marín Navarro, el director Espiritual y Vicario General de la Diócesis, Ignacio López Román y el Pregonero Juan José Martín Campos, ambos canónigos revestidos con vestimenta clerical cristiana. Junto a la presidencia, el Estandarte corporativo, “la Bacalá”, que representa a la Hermandad en todos sus actos corporativos.
Cuando el reloj monacal del campanario del templo catedralicio marcó en la distancia de las calles del casco histórico las 20:00 horas, entre las vísperas y completas, comenzó el acto con las palabras de la relatora del mismo, la hermana cofrade Marina Contreras, quien introdujo con sensibilidad literaria a los presentes que abarrotaban la platea y palcos del edificio noble en esta efeméride histórica cofrade tan presente en los corazones de miles de almerienses que durante estos años continuaron encendida la llama del Misterio de la Fe, especialmente, cada primer Viernes cuaresmal del mes de marzo y cada Miércoles Santo evangelizando con su mayestático cortejo procesional las calles almerienses, haciéndose realidad el “Stabat Mater”.
El Rvdo. Juan José Martín Campos con una larga trayectoria como sacerdote al servicio de la Iglesia Católica expuso con intensidad evangélica a través del don de la palabra y del carisma que le son propios, la amorosa vinculación de las tres imágenes sagradas, desglosó el verdadero significado de las pasionales palabras ARDE, LATE, CREE, que integran la impronta del ser cofrade del Prendimiento desde aquel año providencial de 1948, un río de gracia de la misericordia divina.
El capitular Martín Campos, dirigiéndose con el corazón y el alma a viva voz a las imágenes que se proyectaban en el sacralizado escenario, con especial ternura humana y sentimientos bondadosos como sacerdote al Señor del Prendimiento: No quiere privarse el placer de ser acariciado por un olivo no de traición sino de amor, por esta ciudad que camina y se mece a la par que el gran paso de misterio al llenar sus calles y embelesar las miradas.
Recordó con unción sacramental esos primeros viernes de marzo en el templo catedralicio, tan cercano en el tiempo para venerar a Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli: Con un beso en sus pies que, a pesar de repetirse cada año, es definitivo y tiene ansias de eternidad. Y trasladarse el Miércoles Santo para recordar: Hasta entrada la madrugada en que vuelve a su casa, no tendrá la Señora, la Madre, otra misión que escuchar y acoger a sus hijos, comenzando a sonar musicalmente el “Ave María” de Schubert, mientras el capitular Martín Campos ungido de santidad se dirigía a la dolorosa bajo palio, María Santísima de la Merced, convirtiéndose el pregón en oración, meditación y contemplación de los Misterios de la Fe.
Este 75 aniversario tendrá, entre otros muchos más, un hecho singular de gran envergadura humanística cristiana, una hermandad penitencial y sacramental de elevada sociabilidad y fraternidad, que con un inmenso valor añadido a nivel cofrade, elevará con autorización eclesiástica al oficio de Hermano Mayor Honorario, a título póstumo, al que fuese el primer Hermano Mayor tras la restauración en 1977 de la Cofradía de los Excautivos para ser conocida en adelante con el vulgo de Cofradía del Prendimiento, el llorado Juan Antonio Barrios Fenoy. Asimismo, se espera que el Ayuntamiento de la capital le rinda otro homenaje institucional, nombrando alguna calle o plaza por las que, a buen seguro, transitó en sus ocupaciones de cofrade y excelente comunicador e informador de la vida social almeriense.
Fuente y fotos: Rafael Leopoldo Aguilera

