El PSOE paraliza a la Junta
Las acciones ponen en su sitio a los discursos. La mejor prueba de ello la estamos teniendo al comprobar que, tres meses después de las últimas elecciones autonómicas, el PSOE sigue sin definir el esquema administrativo de las delegaciones de la Junta de Andalucía, así como tampoco ha nombrado o destituido a las personas que habrán de estar al frente de esas responsabilidades. Por mucho que desde Sevilla se lancen mensajes de que el PSOE presta especial atención a Almería por la potencialidad de nuestra provincia o por cualquier otra ocurrencia, lo cierto es que los almerienses llevamos esperando ya tres meses a que desde Sevilla se ordene la activación de las diferentes delegaciones de la Junta de Andalucía en nuestra provincia, con su nueva distribución y sus nuevos responsables. Y no se trata de un problema de personas, sino de simple eficiencia en la gestión. El complejo engranaje humano y administrativo de un servicio público como una delegación provincial no puede acumular ya tres meses de incertidumbre e indefinición, puesto que esa situación se traduce forzosamente en un peor servicio a los ciudadanos. Que los socialistas han prestado, y prestan más atención a sus cuestiones internas que a la gestión eficaz de los asuntos que preocupan a los ciudadanos almerienses no es una opinión; es un hecho constatable. Y es que lo más penoso es que el retraso que han de padecer los almerienses se debe únicamente a los cálculos, a las estrategias y los manejos que el señor Griñán está desplegando para buscarse más apoyos personales y mejores posiciones de cara al congreso que su partido ha de celebrar, precisamente en Almería, el mes que viene. No hay otra razón. Esta falta de respeto a los almerienses no se puede enjugar con declaraciones de responsables socialistas sevillanos asegurando que han escogido Almería como sede de su congreso por cuestiones tan débilmente argumentadas como esa “potencialidad” de nuestra provincia. Si a los socialistas les preocupase la situación de Almería, con decenas de miles de personas en paro, habrían formado rápidamente los nuevos equipos de trabajo y ya estarían dando servicios y gestión desde la Junta. Pero por desgracia el primer interés del PSOE es siempre el propio PSOE. Por eso no tienen reparo en haber convertido las administraciones bajo su control en una ramificación más de su partido. Ya dijo en su despedida el secretario general del PSOE almeriense, Diego Asensio, que Griñán había perjudicado sistemáticamente a Almería al ocuparse antes del partido que de nuestra provincia. Habrá que repetir que el señor Asensio estaba en lo cierto. A los hechos me remito.
Luis Rogelio Rodríguez Comendador
Alcalde de Almería
